CAPITULO XIX

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POV WOOHYUN

— De verdad ¿no quieres volver? — pregunto con suplica — vamos aun mis clientes pregunta por ti — dijo con una sonrisa —

Le dedique una sonrisa, mirando aquellos ojos que me había dado aquel trabajo, un trabajo que me sacaba adelante para darle una mejor vida a mi pequeña, uno donde no me hicieron mala cara por tener una hija y cuidarlo yo solo, y un trabajo donde encontré el amor verdadero.

— Gracias por la oferta, pero —

Deje salir un suspiro para mirar a la persona que tenía a mi lado, sosteniendo mi mano con fuerza y dedicarme aquellas sonrisas que tengo amaba. Mire de nuevo al dueño de "Hombre de compañía" mirarme con una sonrisa.

— No puedo trabajar mas aquí, he sido contratado por una persona que es especial para mi y espero que ese contrato sea de largo plazo — dije mientras miraba a mi prometido con una sonrisa —

— Bueno, se ve que se aman y no voy a insistir — susurro con diversión — me alegro que salieras adelante WooHyun, y me alegro que encontraras a alguien que te amara a ti y a tu hija — sonrió —

— Debo agradecerte DongWoo, fuiste el primer trabajo que obtuve sin importarte que yo tenia una hija y de verdad gracias — le miré sonreír — así que vengo a invitarte a nuestra boda —

Miré a Sunggyu sacar una invitación y entregársela a DongWoo, le miré sonreírnos y agradecernos por invitarlo y que ahí estaría. Me incorpore junto con Sunggyu para salir de ahí, susurrándome que el siguiente persona que invitaríamos. Mordiendo mi labio al saber que volvería a ver a mis padres.

Deje salir un suspiro cuando estacione el auto enfrente de la casa, esperando que ellos aun seguían viviendo ahí.

— Sabes que yo estaré aquí para ti — susurro Sunggyu mientras acariciaba mi mejilla —

— Gracias Hyung —

Le miré negar y acercarse a besarme, suspire cuando nos separamos y decidí entrar, teniendo la esperanza de que mis padres siguieran viviendo aquí y me volvieran aceptar junto con Sunggyu. Me aferre a la mano del mayor una vez que toco el timbre, escuchando los pasos acercarse, mi corazón comenzando acelerarse por los nervios que se estaba apoderando en mí.

La puerta se abrió, provocando que dejara de respirar al ver a la persona que se encontraba enfrente de mí, aquellos ojos sorprendidos al mirarme, aquella persona que en ocasiones tenía miedo a equivocarme por lo que provocaba en la escuela, aquel padre que tanto temía ya no estaba. Ahora solo encontré a un hombre ya mayor, mirándome sorprendido.

— Hola papa — susurre —

Le mire cambiar aquel aspecto por uno más serio, agache mi rostro al pensar que me cerraría la puerta y me indicaría que me fuera, pero paso todo lo contrario, había sentido un par de brazos rodear mi cuerpo, sintiendo como el cuerpo de mi padre comenzaba a temblar.

— Mi pequeño Namu — susurro en llanto, me aferre a su cuerpo a escuchar aquel apodo, ocultando mi rostro en su cuello y sentir como mis mejillas comenzaban a mojarse — lo lamento tanto hijo — me tomo de la cara y me sonrió, una sonrisa que había dejado de ver hace 7 años —

— ¿Cariño quién es? — preguntaron, levante mi rostro para mirar aquella sonrisa que tanto me consolaba — Woonnie — dijo en un grito, sintiendo como me abrazaba con fuerza y comenzaba a llorar —

— No saben cómo los extrañe — susurre, para mirar a mi madre llorar —

— También te extrañamos amor, lamentamos no apoyarte — susurro mi madre mientras limpiaba mis mejillas —

Me abrace de nuevo a los dos, los había extrañado. Los había necesitado tanto, pero si ellos nunca me hubieran dado la espalda, jamás había criado a Arin bien y nunca hubiera conocido a Sunggyu, me solté de mis padres al recordar a la persona que había insistido en ir a ver mis padres, recordando aquella promesa que más tarde me las cobraría, me limpie mis mejillas para mirar a Sunggyu que estaba llorando, saque un pañuelo de mi bolsillo para entregárselo.

— Y ¿Quién es él Namu? — pregunto mi padre confundido —

— Mucho gusto soy Kim Sung Kyu — mire al mayor hacer una reverencia y estirar su mano que mis padres tomaron —

— Es mi prometido — susurre sintiendo nervios, mire a mis padres mirarme y sonreírme—

— Creo que no hemos perdido de mucho — susurro mi padre con una sonrisa —

— Pero lo podemos arreglar ¿no? ¿Por qué no pasan? —

Asentí, para tomar la mano de mi hyung y adentrarnos a la casa donde me había criado, deje a Sunggyu en la sala con mi padre mientras ayudaba a mi madre por su bajilla de té, mirando a mi padre reír con Sunggyu, negado con burla al ver las mejillas sonrojadas de mi hyung al preguntar si él recibía, mi madre regañando a mi padre por preguntar aquellas cosas. Sonriendo al recordar lo que su hermana me había dicho, recibiendo un golpe por parte de mi hyung y su rostro oculto en mi pecho.

Sunggyu despidiéndome de mis padres, quería dejarme más tiempo con ellos y contarles todo lo que había pasado en mi vida, desde los trabajos que no conseguía, lo solo que estaba con Arin, como había conocido a mi hyung y lo que había pasado hace unas semanas.

— Lo sentimos tanto — susurro mi madre mientras me tomaba las manos y lloraba de nuevo —

— No deben, tal vez fue lo mejor para que me hiciera responsable ­— susurre, mientras mi padre negaba —

— Debimos enseñarte mejor y no dejarte siempre solo — comento con cierta decepción —

— Yo debí comportarme, ustedes haciendo todo por mí y yo no mire aquello —

— Lo importante es que estas de vuelta y queremos ser parte de tu vida Woonnie — dijo mi madre con cierto suplica en su voz — queremos ser parte de Arin también — acaricio mi mejilla —

— Creo que Arin le agradara tener dos abuelos más — susurre con emociono —

— Se ve que Sunggyu te ama, la manera en que te miraba es la misma que yo tengo por tu madre — susurro mi madre mientras entrelazaba sus manos —

Susurre un sí, pensando en ese hyung que haría lo que sea para que nunca se alejara de mí y enamorarlo cada día como el me enamora todo los días. Con esa bella sonrisa que miro todas las mañanas indicándome que él siempre estará ahí para mí.

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