Capítulo 26

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Liam:

-Por qué tienes que ser tú??

Le pregunté alteradoa Sonia mientras ella me miraba sentada en la cama. Me acaba de contar todo lo que Louis le hbaía contado esta mañana. Tras el suceso de las cosas del bebé no habíamos podidos hacer otra cosa que llorar el uno abrazado al otro. 

-Liam soy la siguiente Malik de la lista.

Dijo ella apoyando sus codos en sus ordillas y apoyando su cara entre sus manos.

-Soni, sabes lo que pasará ahora no??

Le pregunté sentandome a su lado.

-No.

Negó ella mirandome atenta. Sonreí de lado y acaricié su mejilla.

-Te amo, sólo quiero que sepas eso.

Le sin borrar la sonrisa de mi rostro. No era una sonisa d alegría, era todo lo contrario. Mi sonrisa escondía el miedo a perderla, la trsiteza de tener que separarme de ella, la rabai por no poder ir y partirle la cara a Peter.

-Yo también te amo Liam.

Susurró acercandoce a mis labios, por fín, el beso que llevaba esperando todo este tiempo se acercaba. Sus labios rozaron los míos haciendo que la necesidad de besarla aumentace. 

-Dime que me amas??

Susurró haciendo que sus palabras chocacen contra mis labios.

-Te amo.

-Ah si??

Me preguntó juguetona.

-Te adoro con toda mi alma princesa.

Le dije rozando su nariz. Ella despoditó un suave beso en mis labios para luego depositar pequeños besos en mis labios de nuevo. Posé mi mano en su nuca y le besé de nuevo haciendo este más largo, suave, cariñoso, paciente. Sus labios se unieron por completo a los mios haciendo que se moviecen al mismo ritmo que los latidos de mi corazón. Rápido y con asias de sus labios la besé hasta que me dejó introducir mi lengua en su boca. Jugué con su coleta haciendo que ella gimiece.

-Dios como ehcaba de menos tus labios.

Dijo acariciando con la llema de los dedos mi cara hasta llegar a mi barba.

-Te tienes que afeitar abuelo.

Dijo sonriendo cuando ambos nos separamos y abrimos los ojos.

-No, me gusta el estilo abuelito de Heidi.

Dije levantandome y dandole la mano para que se levantace. La atraje hasta mí y la abrace haciendo que puciese su mano en mi hombro. Volví a rozar su nariz con la mía haciendole sonreir.

-Si supieras lo que me pones con esos pantalones de deporte y esa coleta tan porno.

-Ya has estropeado el momento bruto¡¡

Dijo soltandome y echandoce a reir.

-Yo siempre digo la verdad.

Dije riendome y abranzandome a su espalda.

-Vamos para abajo, tienen que estar preocupados.

-No, seguro que están jugando a la play.

Dije sin soltarla y caminando por el pasillo.

-O m sueltas por las escaleras o las bajamos rodando.

Dijo riendoce.

-No.

Tienes que elegir... El o yo.  (Liam Payne)¡Lee esta historia GRATIS!