Capitulo 15. Dulce luciérnaga humana.

2.2K 149 7

-imagina que te rapto.- dijo acercándome hasta pegar su áspera barba a mi oreja.- ¿se te ocurre todo lo que haría Peter por que no te tocara un pelo?

-no me quiere.

-te quiere más de lo que piensas.

-no sabe querer.

-enséñale a querer.- me quedé callada y pensando... ¿Enseñarle a querer? Era una buena idea, pero no sabía hacerlo si no me quería...- está claro que él siente algo... Ayúdale a saber que es.

Salí de allí lo antes posible un poco asustada y cerré la puerta de un portazo. Empecé a correr para que La sombra no pudiera pararme. No quería hablar de lo sucedido. De repente una luz entre las hojas verdes llamó mi atención como un ovillo de lana se la llama a un gato.

-¿qué eres?- me atreví a decir.

- quién, señorita, QUIÉN.- me corrigió. Detrás de las hoja salió una hermosa hada de piel dorada y cabellos cogidos en un moño.- y Campanilla, soy Campanilla... ¿Y tú eres...?

- W...- no sabía si decir mi nombre, ella me odiaba, pero como dice mi madre "se atrapa antes a un mentiroso que a un cojo" así que decidí optar por la verdad- Wendy Darling.

- oh...- se acercó a mi volando.- niña ilusa... Peter es mío.- reí.

- aquí según las chicas de aquí, Peter es de todas, que si la sirena dice que es suyo, tu que es tuyo... Y luego Peter resulta que no es de nadie.

- niña responsable y madura para tu temprana edad...

- dulce luciérnaga y pequeña humana...

-repelente.

- inepta.

- estúpida.

-infantil.- me di la vuelta y me dispuse a andar pero ella me tiró del pelo haciéndome parar en seco. Pequeña pero matona... Me giré de golpe y la di un manotazo tan grande que la estrellé contra el suelo sin querer, no controlé mi fuerza.- lo siento... De verdad, no controlo mi fuerza últimamente, y eres tan pequeña...

Y huí, huí como una cobarde, huí de allí por miedo a una personita a la cual yo saca dos cabezas, pero creo que no temía a esa personita, temía el hecho de que todas dijeran que Peter era suyo,que se enterara, madurara, temía a Peter.

Seguí corriendo con las enormes y húmedas hojas rozándome y raspando mi piel hasta que me choqué con algo estaba nerviosa y temblando por el líquido que contenían las hojas.

- Wendy, Wendy ¿estás bien?- vi a John abrazándome y calmándome con sus suaves manos y su carita de no haber sido malo en su vida. Respiré e intenté tranquilizarme.

-si, si...-Me levanté y anduve hasta llegar a una especie de acantilado pero muchísimo más cercano al agua. Allí estaba Peter.- Peter...- musité.

-dime Wendy.

-no se que me pasa... Cuando te veo siento cosquillas en el estómago y cuando te veo con otra sale mi lado oscuro... ¿Sabes por donde voy?

- no.

- Es raro sentir eso y más por alguien sin corazón, que, a pesar de saber que es imposible que sienta lo mismo, tu sigues sintiéndote igual, y...¿sabes la cantidad de noches que he soñado contigo? Es extraño saber que no será tuyo, que te ponen el mejor de los dulces delante de ti y decirte "puedes desearlo, quererlo, mirarlo... Pero jamás será tuyo..."

- no, no se la cantidad de noches que has soñado conmigo...- dijo bajando la cabeza.- pero se todos y cada uno de los momentos que me repetía "no la mires, no la mires..." Pues sabía que si te miraba estaba perdido.

Corrí hacia él y me subí encima de él, con tan mala suerte que perdió el equilibrio y nos caímos juntos por el acantilado al agua. Y una vez abajo y sin más, le besé.

la verdadera historia de Peter Pan.¡Lee esta historia GRATIS!