Capitulo 2

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Veinte para las diez, la casa de Liam se encontraba repleta. Ya que era una de sus típicas fiestas anuales y con mucha fama debido a que en aquel barrio, vive su padre, dueño de una de las empresas más conocidas del mundo. Y cada primer sábado de septiembre debía viajar a España por dos días. Dejándole a Liam, una muy buena oportunidad para hacer de las suyas e invitar a todas las personas de dicho vecindario. Familiares, amigos, y  hasta desconocidos. A nadie se le ocurría desaprovechar tal oportunidad. ¿Por qué? La respuesta era muy fácil. 

Fiesta= alchohol, drogas y sexo.

Nadie se negaba. Aunque a Harry le daba igual concurrir a aquel evento o no, porque: 

1. Embriagarse. ¿Y al otro día no poder recordar nada de lo que hiciste, sumándole la terrible jaqueca insoportable?

2. Drogarse. ¿Y hacerte daño miles de daños a ti mismo consciente/inconscientemente? 

3. Y por último. ¿Tener sexo con personas desconocidas? ¿Correr el riesgo de que te puedan transmitir alguna enfermedad?

Ni hablar, no es que no le gustaran las fiestas, solo no las de ese tipo. Pero Liam, al ser su amigo, siempre lo terminaba convenciendo. Y de todas formas, no la pasaba tan mal, pero prefería quedarse en casa jugando con su xbox . Gracias a dios, esas fiestas eras solo una vez al año. 

Subí las escaleras, buscando la presencia de Liam, cuando de repente siento dos manos posarse en mi cintura. 

 —¿Me has extrañado? —susurra en mi oído, sabía de quien se trataba.

 —¡Zayn! —grito, me doy vuelta, dándole un cálido abrazo—. ¿Qué haces aquí? —pregunté. 

 Zayn se habia mudado a otra ciudad con sus primos hacía ya dos meses. Consecuencia de las continuas peleas con sus padres por el motivo de que lo obligaban a estudiar abogacía. Y lo que en realidad le apasionaba, era el arte. -que a decir verdad era muy bueno en eso- Tras tantas discusiones, un día se armó de valor y dijo que, si no le permitían seguir su sueño, Iba a marcharse de la casa y advirtió que no mentía. Ellos, incrédulos, seguían en su contra, hasta que finalmente, se fue.

Sinceramente, no entiendo a ese tipo de padres con los sueños frustrados que obligan a los hijos a hacer las cosas que ellos no lograron. Cada quien es dueño de hacer lo que quiera, en el momento que quiera y cuando quiera, sin la obligación de seguir los pasos nadie. ¿Qué vida vale la pena vivir si no es la que realmente te apasiona?

 —Harry, ¿Sigues ahí? —pregunta el moreno.

 —Si, disculpa —digo avergonzado.

 —Te decía que conseguí un trabajo cerca de aquí, y que también tengo reservada una habitación en el hotel que esta...

Liam aparece e interrumpe.

 —Nada de pagar hoteles, te instalas en este mismo lugar.

 La cara de Zayn mostraba felicidad y asombro. 

 —No podría, Liam —sonrió apenado. 

 —Puedes, y lo haras —afirma.

 —Pero... —dijo indeciso.

 —Sin peros, vamos, la casa de mi padre es grande, y la verdad es que ya estoy cansado de estar solo, me vendría bien un poco de compañía, y ¿que mejor compañía que la de Zayn Malik?— 

 —Amigo —dice un Zayn sonriente—. Eres el mejor, gracias.

 —No me lo agradezcas.—Resopla tiernamente—. Bueno, si me disculpan, iré a divertirme en mi fiesta, los veo luego —dijo y se marchó.

The Cell Phone. (Larry Stylinson)¡Lee esta historia GRATIS!