Semana uno

13 0 0

La fiesta estuvo fantástica, inolvidable.

Pero debía ir a la prepa, así que me levanté y entré a duchar...Salí y me prepare con unos jeans y una pequeña blusa y mis usuales vans.

Y hice mi pelo una coleta.

Baje a desayunar, pero cuando iba bajando las escaleras no me sentí también y sólo recuerdo que caí....

------------------------------------------

Desperté y estaba conectada a millones de tubos y me dolía mucho la cabeza.

-Papa, que paso?

-Oh Dios gracias.

-Papa que paso?- Exclamé, el estaba llorando y eso me asusto mucho.

En ese instante entro el doctor.

-Hola señorita Lockward, como se siente?-

-Me duele mucho la cabeza y mi brazo.

-Es normal, te golpeaste muy duro y te fracturaste el brazo.

-Pero si sólo es eso, porque estoy conectada a todo esto?-

-Bueno es que no es sólo eso-

-Espere- dijo papa interrumpiendo al doctor.

-Yo le digo.

-Bien, les dejaré solos- dijo el doctor saliendo de la habitación.

-Hija es que tu vida cambiara.

-Porque?- ya me estaba asustando.

-Te desmayaste porque tu sangre ya no es igual. Hija tienes leucemia.-susurró papa bajando la cabeza.

-Que?- había estudiado eso en la prepa pero yo no podía tener eso, era cáncer o algo parecido.

-Hija es un tipo de cáncer en la sangre.

Comencé a llorar desesperadamente, no podía creer que iba a morir, ya no podría ser odontóloga como siempre lo había soñado, ni casarme en la playa vestida de blanco y en ese momento me di cuenta que todo lo que tenía y todo lo que era se derrumbaba...

-Hija, no te pongas así, tenemos esperanzas, apenas esta comenzando- dijo papa abrazandome fuertemente.

Seque mis lágrimas...

-Papa quiero hablar con Dylan.

-Okey, lo llamare-Saliendo así papa de la habitación.

No podía creerlo, porque a mi?, no era tan mala, había hechos cosas que no debía pero no era para tanto.

Dylan entro en la habitación.

-Hola mi amor, que te paso?

-Tengo cáncer-grite y comencé a llorar

-Que? - Dylan se quedo anonadado.

-No vas a decir nada?

-Debemos terminar.

-Que?-me quede en shock no podía creer que justo en este momento el me haría eso.

-Si, lo que dije- Saliendo así de la habitación

Ahora estaba peor de lo que ya estaba me había dejado sola en el momento que más lo necesitaba, ya se me había ido todas las ganas de vivir me daría lo mismo morir ahora mismo, sería mucho mejor así me encuentro con mama.

El doctor entro en la habitación y checo la planilla.

-Has mejorado, te daremos de alta.

-Me da lo mismo- susurre

-Ariana tienes que poner empeño porque si no es así no hacemos nada con ayudarte.

-Pues no me ayuden.

-Te entiendo ahora, te dejare pensarlo.- salió de la sala, quedándome totalmente sola.

Me levanté de la camilla, esta muy dura y me dolía todo el cuerpo, tome mis cosas que se encontraban sobre una pequeña mesita, me arranqué todos los aparatos y salí de la habitación.

-Hija que haces?

-Me voy de aquí, ya.

-Debemos esperar el alta

-Si quieres esperarlo tu, quédate.

Me fui y al subirme al ascensor me encontré con James Lederman y me pregunto

-Como te sientes?

-Como crees que me siento, no se me nota- le dije en forma despectiva.

-Perdón, pero debes ponerle empeño para poder salir de esta.

-Me da lo mismo.

-Que pena que te de lo mismo, pero si quieres ponerle empeño siempre recuerda que estaré para ayudarte.

Me quede sin palabras, este que siempre lo he tratado mal en este momento me esta apoyando.Corrió una fría lágrima por mi mejilla.

-No llores- dijo secando mi lágrima.

-Perdón- le dije aferrandome a el.

-No pasa nada, cuenta conmigo.

Tomamos un taxi y me llevo a casa.

-Gracias por traerme.

-Por nada, pero no te dejare sola.

-Estoy bien.

-Tengo que asegurarme de eso.

-bueno

Entramos a la casa y me acompaño a mi habitación.

Un amor de 12 semanas¡Lee esta historia GRATIS!