Se podían ver las luces encendidas de la cabaña número cuatro. Todas las cabañas tenían un número dependiendo del rango del dios que sea tu madre o padre. Josh tiene como cabaña la número uno, Logan la número dos, Miranda la número tres y Justin posee la número cuatro.

Él estaba puliendo algunas tiaras que pertenecían a su madre. Por lo general, en todas las cabañas, siempre hay objetos que pertenecen a sus padres. El objeto que representa a Hera es la tiara. 

Tiene una enorme vitrina llena de estas y de muchos otros elementos pertenecientes a su madre como por ejemplo un cesto pequeño lleno de manzanas de oro.

Justin cierra la vitrina y de pronto escucha un par de pasos que venían del exterior.

Fue increíble que sus oídos pudiesen captar un sonido de tan baja frecuencia como escuchar las pisadas de alguien en el césped. Pero claro, el había olvidado algo que al poco tiempo recordó, las ondas sonoras viajan a través del aire, su poder es el viento por lo que él puede escucharlas.

Los pasos cada vez se hicieron más audibles. Ahora estaban mucho más cerca y se podían escuchar claramente que la persona ya se encontraba en el porche de su cabaña. Acto seguido, escucho sonar la puerta de madera. Se apresuro a contestar y cuando abre la puerta se lleva una gran sorpresa que lo hace sonreír.

Justin: ¡Belén! —Dijo. 

Esta al parecer no mostró ninguna emoción a la reacción del joven. Solo se quedo allí de pie, mirándolo.

Justin: ¿Sucede algo?

Belén: Quiero hablar contigo.

Justin se hizo a un lado, un tanto confundido por el tono de voz de Belén. Esta entro a su cabaña y quedo de espaldas a la puerta. Justin cerró lentamente la puerta sin perder de vista a su novia. Algo raro le sucedía.

Justin: ¿Qué pasa? —Le pregunto mientras se colocaba frente a ella. 

La joven fue directa, no dio vueltas, fue directo al grano.

Belén: ¿Por qué nunca me dijiste que fuiste novia de Hope? —Sus labios se extendieron en una línea recta. Estaba enojada.

Justin: ¿Disculpa? —sus cejas se curvaron.

Belén: ¡No me vengas con cosas raras! Quiero que me contestes la pregunta.

Justin: Hace casi tres días que estamos de novios… no puedo contarte toda mi vida.

Belén: ¡Pues yo si pude hacerlo y a ti se te olvido mencionar ese detalle fundamental!

Justin: ¡Bueno lo siento! Jamás fue mi intención, además odio hablar de relaciones pasadas. 

¿Por qué te molesta tanto que haya estado con ella?

Belén: Porque ahora comprendo porque ella siempre me está atacándome—Hizo una pausa—. Una vez me dijo que yo tenía algo que a ella le pertenecía y hasta ahora no entendía de qué me estaba hablando.

Justin: ¿Pertenecer? Hay por favor, Hope siempre se adueña de las cosas pero ella no es mi dueña.

Belén: Pero alguna vez ella fue la dueña de tu corazón.

Justin: ¿Y qué? Además… ¿Tú como sabes que hubo algo entre nosotros?

Belén: Porque hoy escuche a Hope hablando con sus amigas sobre eso.

Justin: ¿Y estas celosa? ¡Dios! Ahora entiendo porque las novias que tuve me dejaron. Si en verdad soy así de insoportable hicieron bien en dejarme.

Belén: ¿Estás diciendo que soy celosa? El hijo de Hera aquí eres tú. 

Justin: Pues debieron de habernos cambiado. Te comportas como una nena de tres años. ¿Por qué te molesta una relación pasada? No tiene sentido pelear por esto, es absurdo.

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