Silencios que se convirtieron en eternos.

132 2 0

Esa llamada no llegaba, la espera se hacía larga, cada minuto que pasaba se hacía eterno. Que momentos más incómodos pase, esa noticia tardaba en llegar.

De repente mi madre me avisa, los médicos ya han llegado, esas palabras que salieron por su boca me rompieron el alma, no me lo podía creer, en ese momento se quebró mi corazón, me quede en blanco, todo mi alrededor seguía igual pero yo estaba sin habla, veía la reacción de mi madre, y yo inmune a todo esos sentimientos que recorrían por mi cuerpo. Les dije gracias a los médicos por haber hecho todo lo posible. Consolé a mi madre, y salí al pasillo, a sentarme en esa sala de espera en esas sillas incomodas.

Mi cuerpo se desplomo poco a poco, mis lágrimas recorrieron toda mi cara, me tape las manos con mis manos y empecé a llorar, a desesperarme por todo. Suspiros fuertes, mi corazón latiendo por hora y es que a partir de ese momento todo me daba igual, solo esperaba esa respuesta para poder estar con él o incluso intentar despedirme.

Silencios que se convirtieron en eternos.¡Lee esta historia GRATIS!