One Stroke

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—¡¿Sabes lo difícil que es encontrar un muro perfecto....?! ¡Todo para que alguien venga y arruine tu concepto! ¡Esto es la guerra...!

Había llegado recién a mi casa después de haber revisado el estado de una de mis piezas que había hecho el día de ayer. 

No había pasado ni un mísero día y ya estaba rayada, lo peor es que conocía al dueño de esa molesta firma. Bueno, no físicamente, pero no era la primera vez que ese hijo de puta intervenía uno de mis muros. 

Mi mejor amigo no le estaba tomando el peso al asunto y solo se estaba riendo. 

—Oh vamos, no tienes que molestarte tanto Jiminnie. Creo que hasta tiene su encanto. —dijo el más alto viendo la foto de mi celular. 

—¡ES EL CUARTO TAE! ¡EL CUARTO....! 

—¡Se dio hasta la molestia de borrar todo el fondo

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—¡Se dio hasta la molestia de borrar todo el fondo....! ¡SOLO PARA PONER UNA PUTA LÍNEA ROJA...!

No le quería dar crédito al chistoso, pero estaba seguro que  eso no era nada fácil, el fondo era una crítica gigante, escrita con negro, le debe haber tomado mucho más trabajo borrar mi trabajo, que hacer esa puta línea. 

¿Para qué...? 

—Pero Minnie... No es una línea... —dijo Tae divertido aún observando la foto.

—¿De qué hablas....?

—Es un corazón. 

¿Un....? 

¿Un corazón...? 

—Me estás diciendo que ese hijo de puta borró todo lo que había escrito contra el consumismo, solo para poner un maldito corazón... ¡¿Qué gana con eso...?! 

¡LO ODIO....!

—Sinceramente me gusta más ahora. Tus stencils siempre son algo oscuros y pesimistas, este es divertido. 

¡Se supone que eres mi mejor amigo....!

¡Debes estar de mi lado...!

—¡Son críticas sociales Tae...!  ¡Ese es el maldito punto...! ¡ARGG....! ¡Odio a ese maldito B.Rabbit! ¡LO ODIO...! 

¡No era la primera vez...! 

Este tipo venía atormentándome todo el puto mes. Me cambié de zona solo para que no encontrará mis muros, pero no fue suficiente, no se demoró ni un día en encontrarme. 

No entendía la obsesión que tenía con mis obras, no le costaba nada rayar las de otra persona, me siguió hasta la otra punta de la ciudad, solo para probar su punto. 

Justo cuando estaba golpeando mi almohada descargando mi frustración, se abrió la puerta de mi habitación dejando ver el ceño fruncido de mi hermano mayor. 

STREET ART- KookminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora