Capítulo 30. ÚLTIMO CAPÍTULO.

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-Yo nunca podría hacer esto -murmuró-. Nunca.

Justin sabía a qué se refería. Nunca podría tener un bebé. Su corazón se encogió ante aquella realidad. Pero nada le haría cambiar de opinión respecto a casarse con _______.

El tiempo pasó con agónica lentitud mientras _______ no dejaba de caminar de un lado a otro de la sala de espera. Poco más de una hora después la enfermera que los había atendido se asomó de pronto a la sala.

-Los bebés han llegado y están bien. Son bastante grandes para tener treinta y dos semanas. El niño pesa tres kilos y la niña dos y medio. Los padres están bien, aunque he oído que el padre ha pasado unos momentos delicados. Ahora ya está bien. Orgulloso como un pavo real. La madre ha pedido que pasen y le lleven la bolsa. Les enseñaré el camino.

Los ojos de ______ se llenaron de lágrimas mientras un sonriente Justin la abrazaba.

-Te dije que todo iría bien.

-Es cierto -______ se secó las lágrimas con un pañuelo que sacó del bolso-. La próxima vez te haré caso.

______ pensó que Renée tenía un aspecto magnífico para haber dado a luz hacía menos de una hora. Y estaba feliz. Rico no le seguía a la zaga en cuanto a felicidad, sobre todo cuando llamó a su madre para comunicarle la noticia.

Pero de donde no podía apartar los ojos era de los bebés. Ambos dormían en sus cunitas junto a la cama de Renée. Tenían el pelo moreno y no estaban rojos y arrugados como había imaginado.

-Oh, Renée -dijo ______ mientras los contemplaba con admiración-. Son tan preciosos...

-Desde luego -asintió Justin a su lado.

-¿Queréis tomarlos en brazos? -sugirió Renée generosamente-. Toma tú a Lisa, _______. Y Justin puede tomar a Luke.

Justin no dudó un instante y tomó al niño en brazos con sorprendente seguridad. ______ se quedó paralizada al recordar que jamás pudo tomar a su hija en brazos a aquella edad. Se negó a verla hasta que tuvo seis meses.

-Creo que... no puedo -murmuró, consumida por el pesar y la culpabilidad, pero sintiendo a la vez un terrible anhelo por hacerlo-. Podría... dejarla caer.

-No se te caerá -dijo Justin con firmeza y, tras entregar a Luke a su madre, tomó a la niña de la cuna y la puso en brazos de _______.

La pequeña Lisa despertó y empezó a llorar a la vez que movía los bracitos.

Por un instante, _______ se sintió aún más paralizada. Pero entonces, instintivamente, tomó las manos de la niña en una de las suyas y las sostuvo mientras la colocaba adecuadamente sobre su brazo antes de empezar a mecerla y a canturrearle para que se durmiera de nuevo. Un momento después, la niña cerró los ojos.

-Se te da muy bien -dijo Renée-. Puede que tenga que contratarte de canguro.

-Cuando quieras -contestó _______ con voz ronca, y luego sonrió a Justin con ojos brillantes.

El corazón de Justin latió más rápido. ¿Habría querido decirle lo que creía? ¿Sería posible?

No se atrevió a decir nada al respecto mientras siguieron en el hospital, ni durante el silencioso regreso al hotel. Si ________ había cambiado de opinión respecto a tener un bebé, quería que fuera ella quien se lo dijera. No quería presionarla ni tratar de persuadirla.

Ya de noche, después de haber hecho el amor y mientras estaba entre sus brazos, ________ susurró:

-Justin...

-¿Mmm?

-Ya sabes que tengo que ir a Italia la próxima semana para una sesión de fotos. He firmado un contrato y si no lo cumplo me demandarán.

-Comprendo.

-Luego tengo que cumplir con algunos compromisos como modelo hasta fin de año.

-Debes hacer lo que debes hacer.

-Sí. De todos modos, me gustaría dejar mi trabajo de modelo el año que viene y trasladarme a vivir contigo. ¿Te parece bien?

-Preferiría que nos casáramos.

_______ sonrió.

-Sabía que ibas a decir eso. En ese caso, la boda tendrá que ser en Año Nuevo. Podríamos celebrarla en tu propiedad, pero me gustaría que fuera algo sencillo y sin demasiados invitados. Sólo la familia cercana y algunos buenos amigos.

-Me parece un plan perfecto. Pero teniendo en cuenta que no querías verte presionada, me sorprenden un poco las prisas.

-Quiero asegurarme de no salir gorda en las fotos.

-¿Qué quieres decir? Tú nunca estarás gorda. –

-Lo estaré cuando me quede embarazada.

Justin contuvo el aliento.

-Si te parece bien, voy a empezar a dejar de tomar la píldora mañana.-añadió ______.

Justin volvió a respirar.

-Me parece perfecto.

-Esta tarde he comprendido que sí quiero un bebé, Justin. Y creo que esta vez sí seré una buena madre.

-Serás la mejor madre.

-Eso no lo sé. Pero me gustaría intentarlo.

Justin la estrechó con fuerza entre sus brazos.

-Me has hecho el hombre más feliz del mundo.

-¿Más que Rico?

-Enrico es un hombre muy afortunado, pero yo lo soy aún más. Te tengo a ti.

-Oh, Justin... creo que yo soy la afortunada por tenerte a ti.

-Ambos somos afortunados.

-Sí -dijo ______, y suspiró de felicidad-. Sí que lo somos.

«Vendida al Mejor Postor.»  ➸Justin Bieber ✖Finished¡Lee esta historia GRATIS!