Título completo: Yo soy su ex; dedicado a crispa44.

Tuvimos que quedarnos en el recreo —aun cuando los demás alumnos se marcharon— para terminar el trabajo de Tecnología. Después de media hora más soportando los continuos roces de Kayla con Dan y teniendo los nervios a flor de piel por fin pudimos salir del aula. Antes de que Kayla pudiese volver a tocarlo lo agarré del brazo y tirando de él me dirigí a la salida.

—Despacio, fiera —venía quejándose él.

—¿Cómo que despacio? Corre o no nos libraremos de ella nunca —dije imitando estar asustada.

—Quizás tengas razón... —coincidió él y sin previo aviso me subió a su hombro empezando a correr.

Solté un chillido de sorpresa y me agarré a su espalda a punto de protestar, pero al ver que así avanzábamos más rápido contuve las ganas de decirle que parase. Poco a poco, cuando estuvimos lo suficientemente lejos del instituto fue bajando el ritmo, pero sin soltarme y llevándome en una dirección desconocida para mi.

—¿A dónde me llevas, Dan? 

—Es una sorpresa —sin verle la cara sabía que estaba formando una sonrisa ladina que probablemente no me hubiese gustado nada.

—¿Puedes bajarme?

—¿La palabra mágica? —este chico iba a pagármelas.

—¿Puedes bajarme, por favor?

—No —contestó sin más.

—¿Perdona? —ahora estaba molesta, ¿para qué sino me había pedido la palabra mágica, como el la llama?

—Que no voy a bajarte.

—¡Se me está bajando la sangre a la cabeza, y eso no es bueno! —comencé a golpearle la espalda en un fallido intento de que me soltase, cuando lo único que consiguió mi comentario fue hacerlo reír.

—Para ya, Vicky, casi hemos llegado.

A pesar de todo no me di por vencida y seguí pegando con mis puños en su espalda, al parecer sin que tuviesen el menor efecto en él. Llegado un punto me cansé y dejé que me llevase a donde quisiese sin oponer resistencia. No estuvimos mucho más caminando cuando comencé a oír risas y voces de chicos junto con extraños sonidos procedentes de skates y finalmente Daniel me dejó en el suelo.

—Ya estamos aquí —dijo sonriente.

Miré a mi alrededor y pude ver que nos encontrábamos en la pista de skate, por lo que el pequeño enfado que había cogido durante el camino se fue disipando poco a poco. Daniel consiguió dos tablas de skate y tendiéndome una preguntó socarrón: —¿Preparada para morder el polvo, perdedora?

—Más quisieras, guapetón —le saqué la lengua divertida y riendo no dudé en ponerme sobre el skate bajando a la U.

Había bastante gente, chicos y chicas. Algunos practicando el deporte y otros observando mientras bromeaban o simplemente hablaban con sus amigos. El ambiente era perfecto. Una vez en la pista no me corté ni un pelo y disfruté a tope de la velocidad que podía coger el skate, sintiendo el viento en mi cara al girar y hacer alguna que otra pirueta.

Miré a Daniel que se encontraba siempre bastante cerca de mi. Era un chulito y no hacía más que lucirse con la cantidad de trucos que sabía. Tras bastante rato en la pista decidí que era hora de tomarse un descanso, por lo que me senté en la tabla.

—¿Ya te has cansado? —rápidamente Daniel me siguió mordiéndose el labio.

—Pues sí —me encogí de hombros moviéndome levemente sobre el skate.

Dani parecía dispuesto a seguir charlando, pero una voz de chica, a la que acompañaba un grupo mixto, y la proximidad de este, cada vez mayor, lo detuvo.

—¡Daniel! —la chica tenía el pelo negro azabache y un cuerpo de deportista. Vestía ropa cómoda pero con estilo; informal. Se acercó al individuo que yo tenía delante y lo abrazó. Él correspondió al abrazo sin titubear.

—Maia, cuanto tiempo —se alejó un poco sonriendo.

—Ya lo creo... hace mucho que no vienes por aquí.

Desconecté mi atención de la conversación al sentirme levemente aplazada y la centré en el grupo de chicos y chicas que venían con la tal Maia. Todos traían sus propios skates e iban vestidos de la misma forma que la amiga de Daniel. Mi concentración volvió a desplazarse a la conversación al oír mi nombre.

—Bueno, Maia, esta es Vicky. Vicky, te presento a Maia, la que me mostró la pista de skate y una gran amiga —dijo sonriendo. Me levanté ante el gesto y miré a la chica.

—Encantada —me las apañé para formar una sonrisa cortes.

—Así que tú eres Vicky... Dan me ha hablado mucho de ti. Es un placer conocerte al fin —me sonrió de la misma forma—. ¿Vienes? —preguntó señalando la pista donde ahora ya estaban todos los miembros de su grupo.

—No —dije negando—. Tal vez en un rato, ahora todavía estoy algo cansada.

Maia y Daniel se fueron con los demás en lo que yo me quedaba pensando. ¿Daniel le había hablado MUCHO sobre mi? ¿Por qué? ¿Qué le había dicho? Fruncí el ceño mientras batallaba mentalmente para sacar algo en mente.

Mientras utilizaba ese tiempo para reflexionar en lo que había oído, descansé. A pesar de todo no quise volver a la pista, ahora estaba bien donde estaba, y era agradable ver a los skaters. Uno —o más bien una— en especial me llamó la atenciónd debido a que se estaba acercando, y no tardé en darme cuenta de que era Maia, que se sentó a mi lado.

—Hola de nuevo —dijo sonriendo, ¿esta chica no perdía la sonrisa?

—Hola —alcé levemente las comisuras de mis labios.

—Es raro verte aquí... —murmuró ella.

—¿Qué? ¿Por qué? —la interrumpí molesta, ¿qué se creía? Ella también era una chica y yo podía ser igual o mejor con el skate.

—Eres impaciente, ¿eh? Quería decir que es raro verte con Daniel, nunca trae a chicas aquí.

—¿Ah, no? —pregunté curiosa.

—No —negó—, y te lo digo yo que lo conozco muy bien.

—¿Tú? —alcé una ceja divertida. Decía que Dan le había hablado mucho de mi, pero al parecer no sabía quien era, sino no habría dicho eso. Yo conocía a Daniel mejor que a la palma de mi mano.

—Yo —asintió segura.

—Vale, entonces, ¿tú quien eres?

—Yo soy su ex.

Huooooooola \O/ jejejeje, ¿os ha gustado el capítulo? Mucho mejor que el anterior, ¿verdad? No me matéis, ya sé que os lo he cortado en un momento muy asdfghjklñ, pero... jajaja.

Subiré pronto el siguiente, VOTAD Y COMENTAD si os ha gustado, ¿qué creéis que pasará? BESOS <3

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