Parte XXVII

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Nada bien

 Jared

Estaba tan malditamente decidido, y a la vez seguro de que Luce, mi Luce, me dijera que sí. Sentía dentro de mí que esa pequeña diablilla era mía!, mi Emilia, mi hija… aghh

Soy un idiota… me dejé llevar por una ilusión sin pies ni cabeza. ¿en qué demonios estaba pensando? Familia… en eso estaba pensando, una estupidez del tamaño de… no sé. Muy grande. ¿una familia? ¿Jared Leto un padre de familia? Por favor… no podría ser más ridículo…

“estas demente” eso me dijo… y tiene razón, estoy completamente desquiciado. Le rogué santo Dios LE ROGUÉ! “tú no eres nadie” eso sí que dolió…. “Jared, no”

Ahí terminó de enterrarme vivo…

- ¿quién es?- gruño al contestar mi celular-

- querido, ¿por qué tan enfadado?- genial, Anabelle, lo que me faltaba. Resopló cansado, y malditamente enojado.

-¿qué pasa?-

-Quiero verte, eso pasa- dos opciones Jared, seguir y conseguir saber lo que pasó 5 años atrás o mandar a Anabelle a la mierda-

-En mi casa, ahora- no digo más y corto la llamada. Conozco a Anabelle lo suficiente para saber que irá… un poco de alcohol y la tendré hablando…-

Mierda, me hace sentir como un sucio bastardo. Pero ¿qué más da? No tengo nada que perder…

Más tarde…

 

Lo sabía, llevé a Anabelle a mi habitación, la emborraché y fingí haber bebido. Solía hacerlo, hace bastante que no lo hacía, pero ella no tiene como saberlo…

Seducción, se me da bien

Anabelle está como una gatita retorciéndose y riendo de forma chillona y molesta en mi cama. El microvestido que se puso hoy está casi en su barriga. Nada menos sexy que una mujer borracha y ofreciéndose sin pudor… Me gustan más difíciles… Luce fue todo un desafío…

Luce… no vayas ahí Leto. No en este momento.

- Ey, ey, con cuidado- la detengo cuando pone su mano sobre mi entrepierna. Me molesta pero trato de parecer tranquilo-

-te quiero ahora… ahora Jared – regaña caprichosamente y cae de espaldas. Habla con dificultad, es momento de hablar.

-dime algo Ana…- susurro en su oído mientras acaricio su pierna- pero promete que serás una niña buena y no dirás mentiras –ríe descontrolada- Ana, no seas una niña mala…

-está bien- dice entre risas- solo si prometes hacerme gritar….-muerde su labio, y de pronto ese gesto ya no me parece sexy-

- Lucianna- Ella se tensa al escuchar su nombre- tranquila, la odio… - ella se relaja.

-también la odio…- con mi boca recorro su cuello haciéndola gemir. Me siento asqueado.

-¿por qué Ana, te hizo algo?...- mi mano va subiendo casi hasta legar a su entrepierna.

- te alejó de mi –lloriquea, es deprimente verla así- siempre habías sido mío, y llegó ella y te apartó de mi-

-mmmm… pero eso se acabó… y tú sabes por qué- mi dedo presiona en el lugar justo para hacerla gemir sin cordura-

-si… ahhhh Ja…. Jared….-

-dime Ana…. Tú sabes por qué se acabó…. ¿verdad? Serás una buena chica y me lo dirás- repito hablándole al oído y sin dejar de torturarla con mi dedo en su entrepierna-

-Jamie… y Rob…. Ahhhhh, y yo… lo planeamos todo- la ira empieza a quemar dentro de mí-

-dime más… quiero detalles…- empujé mi dedo dentro de ella haciéndola retorcer…-

-yo… yo lo hice… sabía que Robert  ahhhhh, sabía que Rob quería algo con ella ahh Jared por favor-

-sigue hablando, sigue Ana….-

- lo manipulé, le dije que ella jamás se fijaría en él mientras tú estuvieras en el medio… ohhh así…. Jared… y, y… y aceptó… y Jamie… te veía distraído… ummmm-

-Ana… sigue hablando- mordí su cuello haciéndola gritar-

-Ahhhhh, y le dije que era su culpa, que ella haría que dejaras la banda… se puso como loco… ah…. Jar…. Y como Ian era tan amigo suyo… y tu ooohhh, tú estabas algo celoso de él yo… aaaaaaaah, fue fácil mover los hilos para que creyeras todo...- él cuerpo de Anabelle tiembla cuando saco mi dedo de dentro de ella. Está tan ebria que no puede incorporarse ni decir nada más. Se queda dormida.

Necesito una ducha…

Demasiada información en mi cabeza, odio y rabia dentro de mi… y me siento sucio por lo que acabo de hacer… pero Dios, Luce nunca me mintió. La perdí por una maldita mentira!

Frustración.

El timbre suena, ya es algo tarde y no esperaba visitas… envuelvo la toalla en mi cintura, sea quien sea está apurado por hablar, pues no me vestiré para ir a abrir.

- ¿Luce?- casi caigo de espaldas cuando la veo ahí, de pie en la entrada de mi casa. Se ve tan frágil, abrazándose a sí misma-

-¿estás ocupado?- dice bajando la mirada, mierda. Ha notado que solo llevo puesta una toalla y sus mejillas se tornan de un suave color rosa. Mi cuerpo reacciona a su escrutinio, me estoy poniendo duro…-

-No, digo…- mierda, Anabelle está arriba- ¿qué ocurre?-

- Tenemos que hablar- las tres palabras que más me asustan en la vida.- sobre lo que pasó en mi trabajo…

-Luce…- resoplo y levanto mi mano para acariciarla-

-¿Jared?- Anabelle aparece a mi lado  y mi mano cae sin haber llegado a tocar a Lu. Lucianna mira a Anabelle y sus ojos se cristalizan. Mierda, no!, esto no puede pasar. No otra vez.

-Uh, ¿tú?- Ana a penas y se sostiene en pie, lleva enrollada una sábana alrededor y su cabello y maquillaje son un desastre. Lu la mira y luego a mí, está sacando conclusiones, estoy jodido.

-Genial- murmura Luce. ¿es dolor lo que noté en su voz?-

-Luce, no es lo que…-

-Ni te molestes Jared, te conozco bastante bien como para saber que esto SI es lo que parece- sus palabras duelen más que cualquier otra cosa en el mundo. Cree que soy un bastardo, y quizás tiene razón…-

-Luce, tomo su brazo cuando ella voltea para irse, eso la enfada aún más-

-NO TE ATREVAS A TOCARME!- me mira con ira.-Sabes, vine a decirte que no quiero que te acerques a mí de nuevo. Ni tampoco a MI hija, déjanos en paz. Eres lo peor que me pasó en la vida, el haber terminado lo nuestro fue lo único correcto que he hecho respecto a ti. No quiero a alguien como tú cerca… y menos cerca de Emilia

No soy capaz ni siquiera de moverme…  ¿solo vino a decirme eso? no lo sé…

- Vuelve a la cama amor…- ronronea Anabelle… debo controlarme para no arrojarla fuera de la casa tal y como va vestida.

- toma tus malditas cosas, vete de mi casa y no vuelvas a buscare en tu puta vida- su rostro se desfigura. Hace mil preguntas que no me molesto en responder. Ahora debo concentrarme en otra cosa… Robert y Jamie sabrán de lo que soy capaz cuando alguien me traiciona. Y Luce, Luce sabrá que Jared Leto no se rinde así de fácil

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!