Capitulo 15: Envenenamiento

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𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓔𝓻𝓲𝓴𝓪 

No paraba de moverme, intentando deshacerme del gran tentáculo que me llevaba rápidamente al fondo del océano.

A demás del dolor en la cadera debido a forcejear, sentí como unas pequeñas agujas se clavaban en mi piel. No fue segundos después que me di cuenta de lo que hacía esta criatura: Envenenarme.

En poco tiempo mi vista se nublo, oí como varias personas se tiraban al agua. Gire brevemente la cabeza, casi inconsciente, hacía la cabeza de ese maldito monstruo. Vi como Hore se lanzaba contra él lanzandole un rayo de luz de tono rojizo, mientras Leiftan iba detrás de él.

Empezaba a perder más oxigeno. Una pequeña lagrima salió de mis ojos, pensando en que iba a ser el fin para mi. No podíamos combatir contra ese colosal, y muchos menos salir viva. Cerre mis ojos debido al cansancio y al resentimiento.

El mar había vuelto a atraparme, y esta vez no tenía pensado soltarme. Iba a perder el conocimiento cuando unas manos fuertes me agarraron por los brazos, y sentí que el tentáculo me soltaba con brusquedad.

Subí violentamente a la superficie, sintiendo la mojada madera chocar contra mi espalda.

¡Rápido, Ezarel! chillaban—. ¡Gira el rumbo, rápido!

¡ERIKA! me decía una voz cercana, cálida—. ¡Aguanta, no te duermas!

Val... murmure—. Veneno... me ha dado veneno.

Oía estruendos, el agua azotar con violencia, voces, chillidos a mi alrededor. Los percibía con muy poca intuición, mareada. Mi vista se volvió negra, y a los pocos segundos había perdido completamente el conocimiento.

𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓥𝓪𝓵𝓴𝔂𝓸𝓷 

Me había lanzado sin pensar al agua, para salvarla. Poco me importaba lo que podía ocurrirme, o si moría junto a ella.

Fuera de peligro, la lleve a los camarotes, seguido de Huang Hua y los demás. La tumbe en una cama, mientras ponía varias mantas encima, y la tomé el pulso, al borde de un ataque de nervios.

Esta dormida, solo esta dormida. me tranquilizo Nevra—. Tenemos que ver donde ese bicho la ha clavado los dientes.

Levante un poco la su, donde se encontraba la mordedura que se había tornado en un color violeta enfermizo.

Hua soltó un suspiro ahogado mientras se acercaba cuidadosamente, colocando su mano en la herida. De esta salio un brillo amarillento, rodeando la cadera.

Con esto sobrevivirá dos días más... Necesitamos la planta del pueblo de los Akas.

Tenemos que acelerar el paso, vamos jodidamente lentos y encima, desviados. dijo Nevra mientras abandonaba rápidamente la estancia.

¿Conseguiremos pasar allí y que nos ayuden? pregunté a Huang Hua con la voz temblorosa.

Recemos con que así sea... Mi estatus no servía de mucho, Erika tendría que ser un dragón para ser aceptada. se levanto lentamente—. Pero tengo fe en ello. Mi intuición no me oculta nada, estate tranquilo. Ahora nuestro único enemigo es el tiempo.

Estúpida Faelienne [ELDARYA] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora