Capítulo 1: La Preparación

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Mire el reflejo que me devolvía el espejo. Mi mirada deambulaba por mi cuerpo, me veía mejor de lo que hubiese podido creer en el principio del día. Mi amiga Angie no había parado de resaltar lo mucho que beneficiaba esta vestimenta a mi silueta.

Yo me sentía realmente incómoda no estaba acostumbrada a un escote tan profundo. Pensé otra vez en el porque me encontraba vestida así, si solo era un partido.

Se lo repetí varias veces a mis amigas pero para ellas, como para el resto de la preparatoria era " El Partido", la final del campeonato. El equipo de fútbol de mi preparatoria, los Jaguares contra los Lobos Árticos, de la preparatoria West quienes han sido campeones por cinco años seguidos, ya le han dado varias patadas en el culo a los Jaguares pero parece ser que este año hay una pequeña esperanza de que sean los campeones.

Por esa pequeña esperanza había sido obligada a vestirme de una manera muy diferente a la que estaba acostumbrada. Una blusa negra con escote de corazón que marcaba la forma de mis senos y dejaba a la vista parte de mi pálida piel.

Mis piernas iban envueltas por unos jeans negros demasiados pegados para mi bien haciendo que se dificultase caminar. Lo único que no pudieron quitarme fueron los converse negros, querían que utilizara unos tacones altos pero habiendo accedido a cada una de las demandas del par de amigas que tenía como consejeras de moda había ganado la pequeña discusión.

El cabello oscuro normalmente alborotado y ondulado, se encontraba lacio sobre mi espalda.

Mis ojos igual de oscuros que mi cabello estaba delineados de una forma que hacían ver mi mirada más profunda.

-Aimi.- Gire hacia la puerta para ver la cabeza rubia de Megan, llevaba puesta una camiseta casi transparente de color blanco y una falda negra que le llegaba por encima de la rodilla. Sus ojos azules resaltaban en su delicado rostro con el maquillaje que se había aplicado.-Te he gritado varias veces que te apures. ¿No me has escuchado?- Coloco sus brazos en forma de jarra - Vamos a llegar tarde.- Se giró y salió corriendo hacia las escaleras. 

Negué con la cabeza, aún no sabía cómo rayos podía correr con esos tacones sin estrellarse contra el piso. La seguí hasta la entrada donde nos esperaba Angie. Su pelo negro se encontraba lacio y adornado con un par de ganchos.

Un vestido verde resaltaba el cuerpo de la joven y por alguna razón el color de su vestimenta hacia que sus ojos ámbares resaltasen.    

La casa de Megan no era muy grande y había sido perfecta para que pudiésemos arreglarnos.

Salimos al garaje, y nos montamos rápidamente en el auto, Megan en el asiento del conductor, yo en el de copiloto y Angie en el asiento trasero. 

El viaje fue corto, así que no colocamos música y nos dedicamos a sentir como nuestros cuerpos se llenaban de emoción mientras nos acercábamos a nuestro destino.

Aparcamos lejos del campo ya que se encontraba casi todo lleno. Eso es lo que sucede cuando llegas solo unos minutos antes de empezar el partido.

Me baje en cuanto el auto se detuvo. Ya de pie a un lado del vehículo me percate que ninguna de mis dos amigas salía de este. Los vidrios oscuros no me permitieron ver en el interior así que me vi obligada a abrir nuevamente la puerta y observar como el par de chicas se aplicaba maquillaje otra vez.

-Vamos a llegar tarde. - les recordé.

Pareció que las palabras accionaron algún interruptor en sus cabezas porque inmediatamente salieron del auto.   

No destacamos, no formamos parte del grupo popular. No éramos más que tres chicas, cada una diferente a las otras.   

Mire un tanto nerviosa hacia el campo, era el primer partido de fútbol al que asistía, siempre había tenido una excusa para no asistir pero esta vez no pude inventar ninguna, ya que Angie había ido directamente a decirle a mi dictadora personal la cual me había obligado a salir. Mi madre era y siempre sería la única persona que me podía obligar a hacer algo que no quería.

Logramos llegar al campo solo unos minutos después.

Recordé en ese momento como había conseguido las entradas para la primera fila gracias a un pequeño chantaje aplicado a uno de los jugadores.

Mike había sido desde el principio de los tiempos mi mejor amigo y eso no cambiaría por el hecho de que en la secundaria había optado por entrar en el equipo de fútbol y afortunadamente haber quedado.

Pero como en toda amistad tuve que entregar algo muy preciado para el jugador a cambio de las entradas, una vieja foto nuestra la cual había sido tomada cuando éramos unos pequeños niños y en la que aparecía vistiendo un traje ridículo parecido a un disfraz de pollo.

Todos tenemos un pasado oscuro lamentablemente el pasado de Mike había quedado plasmado en ese pequeño papel.

Lo chantajeaba constantemente con la foto cada vez que podía. Lo admito, el sacaba mi lado malo y manipulador.

Por fin había obtenido la foto original a través de este pequeño intercambio.

Pero como dije antes, mi mejor amigo sacaba mi lado malo por lo cual aún quedaban un par de copias de la imagen en mi casa.

Mike y yo habíamos tenido personalidades similares desde muy corta edad hasta que llegó el momento de desarrollarnos y convertirnos en hermosas mariposas. O al menos Mike se convirtió en una mientras yo aún permanezco en mi capullo.



Es el primer libro que subo, tengo unos nervios.

La verdad es que este capítulo es aburrido pero luego viene la acción.

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