~Capítulo cinco~

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Me desperté con gran pereza, como de costumbre, me duché y comí me desayuno.

Tarareando entró Cassie a la cocina.

—Hola—su voz delataba emoción.

—¿Qué tal?—reconozco que no tenía el mejor de los humores por la mañana. Unté salsa de moras a mi tostada y me la comí.

—Alguien no está de humor hoy—canturreó. Achiné los ojos y la observé.

—O, alguien se despertó muy bien hoy...—inferí—Sueltalo—sorbí un poco de café.

—Esta bien—resopló—con Ron saldremos hoy a dar un paseo—tenía un brillo poco usual.

—Genial, yo tengo una "cita" con Horan—rodé los ojos. Ella río.

—¿Ya te ha llamado?—espera...¿qué?

—¡Tú!—grité sobresaltándola.

—Yo... ¡¿yo qué?!

—Tu le diste mi número teléfonico, ni lo niegues—la amenacé poniendo un dedo en alto.

—Bueno—bufó—Fui yo, yo le di tú número de celular, pero sólo por que él me lo pidió, ¿vale?

—¿Él te pidió mi número? wow—sorpresa.

—Ajam, no sé, porque te sorpendes—tomó lugar en un taburete al frente mío.

—¿Por qué no?—este desayuno se me hacía eterno.

—Ay, vamos se nota—bufé.

—Notarse ¿qué?—odiaba no saber de que estabamos hablando.

—Que le gustas a Niall, es obvio—se llevó una tostada con mermelada de moras a la boca.

—Ese...ese es el mejor chiste, que has hecho siempre—dije entre risas.

—Scarlett, lo digo MUY enserio—me miró de forma seria. Pocas veces la había visto tan seria.

—Eso no puede ser. Me refiero a que, siempre me ha gastados bromas y jugarretas, ¿cómo cambiar de la noche a la mañana?

—Ese es el punto, es decir, todo tiene sentido, él te jugaba esas bromas porque, no sabía como llegar a ti. Tonto pero soy fiel a mi teoría—sorbió un poco de jugo.

—No creo ni un poco tu "teoría" pero, no voy a discutir eso ahora—me levanté, acomodé todo en su lugar.

—¿A dónde vas?—interrogó Cassie.

—No lo sé, estoy muy aburrida, tu...¿qué harás?

—Dentro de un rato vendrá a por mi Ron...pero le puedo decir que cance...

—Nonono—dije atropelladamente—Vas a ir a esa cita, se lo merecen—sonreí.

—Vale, pero cualquier cosa me marcas, ¿está bien?—rodé los ojos.

—Sí mamá—rspondí con voz chillona. Cassie río...enarqué una ceja—¿No vas a cambiarte?—cuestioné divertida.
Ella miró su atuendo y salió corriendo a su cuarto. Reí a carcajada limpia.

Cassie fue a su cita con Ron, yo por mi parte me dediqué a exprimirme el cerebro tratando de componer una canción.

Estaba sentada en la cama con mi guitarra, y partituras y cuadernos por doquier. El timbre resonó por todo el piso. Dejé a un lado la guitarra y fui a abrir la puerta.

—Hola—no era, ni más ni menos que Niall Horan—¿Qué haces aquí?—él me observó con gracia.

—Nuestra cita...¿lo has olvidado?—abrí los ojos como dos grandes platos—Lo olvidaste—afirmó.

¿Atracción? |N.H| ©¡Lee esta historia GRATIS!