Prólogo

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En una casa, situada en una pequeña urbanización privada, se festejaba un cumpleaños infantil. Niños reían, saltaban y jugaban sin cesar. Habían puesto varias mesas, con unos hermosos faroles decorativos en el centro. En una de las ultimas mesas se hallaban tres hermanos, eran trillizos, y su madre, que hablaba alegremente con otros padres que compartían la mesa con ellos.

El mayor de ellos, Christopher, tenia la mirada en el niño que cumplía años ese día; un niño rubio, ojos negros, de seis años. Este al ver que Christopher mantenía sus ojos en el, fue con el dando pequeños saltos. Emocionado le mostró un juguete muy peculiar, raro también seria la palabra. 

El muchacho, sin emoción en su rostro, estuvo acariciando la cabeza del muñeco por unos segundos. Su hermana, al ver lo extraño se que estaba poniendo, le dio un pequeño codazo, sacándolo de sus pensamientos 

—¿Estas bien?—Le pregunto. Chris solo asintio con la cabeza. 

Volvio a alzar los ojos al niño y le pregunto:

—¿Como se llama tu muñeco?

—Slenderman.—Respondió con una sonrisa— Mi hermano mayor dice que secuestra niños, pero no le creo, se ve muy simpático.

—La apariencia es lo menos importante, puede que hasta se coma tus pies al dormir.—Djio, tratando de asustarlo. 

El niño negó varias veces con la cabeza y a la defensiva, dijo:

—Mentira. Seguro mi hermano te dijo todo eso.

—No conozco a tu hermano.—Dijo en un tono frió 

Después de que pasara una hora, Paris, la menor de los trillizos, no había visto a su hermano mayor, Christopher. Le dijo a Damian, el del medio, que había perdido de vista a su hermano. 

Damian miro de hombro a su madre, que aun seguía hablando. Al cabo de no molestarla, fue con Paris a buscar a Christopher, el ruido de los niños y la música alegre no los dejaban concentrarse. Buscaron por toda la fiesta pero no había ningún rastro de su hermano. Salieron completamente de la casa y al caminar a dos casas mas, vieron pisadas rojas que comenzaban desde el patio de una casa desconocida hasta un bosque. 

Siguieron las pisadas que los guió a lo mas profundo del bosque. Escucharon llantos desgarradores y lamentos. Los llantos los condujeron a la escena mas perturbadora que habían visto en sus cortas vidas; su hermano Christopher cargaba en sus manos el cuerpo del pequeño cumpleañero con varias apuñaladas y un fuerte golpe en la cabeza. Aun con la presencia de sus hermanos, no soltaba el cuerpo y seguía lamentándose. 

—¡Mierda, Christopher! ¿Que hiciste?—Pregunto alterado Damian 

Casi sin voz, respondió:

—Algo salio de mi y lo mato...—Acaricio el cabello del pequeño, que aun mantenía sus ojos abiertos. 

Paris ni siquiera podía ver tal escena, sentía nauseas. 

—¡TIRA ESE CUERPO Y VAYÁMONOS!—Grito asustando a sus hermanos.

Christopher rápidamente soltó el cuerpo y agarrados de manos los tres, salieron corriendo de la escena.  





Sangre asesina. ||3ra temporada||Where stories live. Discover now