Capitulo 10: La pasión de la traición

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𝐍𝐨𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐚

¡Por fin hay un lemon en condiciones con Ashkore! Me gustaría saber que os ha parecido, si os ha gustado y sobretodo que comentéis.

Un beso 🔥

𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓔𝓻𝓲𝓴𝓪 

Analice brevemente sus labios, cerré los ojos y hice que mis nuestras bocas se juntasen.

Nos saboreandonos poco a poco. Sus labios sabían a fresa, a miel... un conjunto de sabores dulces imposibles de mencionar.
Rodee su cuello, haciendo nuestro contacto más cercano. Su lengua se abrió por mi boca y jugueteo con la mía.

Mhhhm...

A duras penas conseguí separarme.

Sus labios me llamaban para que regresase y los besase de nuevo, mi cuerpo me exigía volver a tener contacto físico debajo del traje.

Cediendo ante estos impulsos, mis labios volvieron a buscar los suyos, dando numerosos besos húmedos.

Tuve que luchar conmigo misma para poder volver a apartarme de él.

¿Que me está pasando?

Apoye mi mano en su pecho y lo aleje. Evite mirarle y desvié mi mirada. Solté un gran suspiro a lo cuál el respondió con una carcajada.

¿Suficiente? —pregunte con la voz ronca.

Ashkore no respondió, solo soltó un breve bufido seguido de una pequeña risa.

Levante la mirada para verlo. Mala idea. Al ver su rostro angelical reír sensualmente, me derretí. Me miro con una maliciosa sonrisa, me recogió entre sus brazos y se levanto.

Hora de ir a dormir. —susurro con un toque de ironía en su voz mientras se colocaba de nuevo la mascara.

Me llevo hacía el cuartel de manera totalmente silenciosa, impresionandome su manera de no ser visto. Subio hacía mi ventana con mucha agilidad, dejándome en el borde de esta.

Buenas noches, Erika.

Acto seguido, saltó por la ventana y desapareció en la inmensa oscuridad.

~•~

Desperté cuando el sol me dio directamente en el rostro. Vagamente mire hacía el otro extremo de la cama y observe el bello rostro de Valkyon, quien dormía plácidamente como un bebe.

Decidí no despertarlo y dirigí hacia las duchas, necesitaba un buen estimulante matutino y cuidar mi herida.

Con calma me aseé, mirando fijamente a las baldosas del baño, pensando en todo lo que me había ocurrido desde que Ashkore volvió.

A los diez minutos salí. Mi cabello aún seguía húmedo, así que mientras andaba por el corredor, andaba distraída secándomelo con las manos.

¡Oh!

Exclamé cuando me choqué accidentalmente con un hombre.

¡Perdón! —se disculpo—. Oh, eres tu, Erika.

Ah... hola Nevra.

Se quedo mirándome unos segundos con su ojo rasgado, muy atento, haciéndome sentir incomoda. Tenía colocado su mano en mi brazo, y cada vez me apretaba con más fuerza.

Estúpida Faelienne [ELDARYA] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora