Capítulo 2: El retorno

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𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓥𝓪𝓵𝓴𝔂𝓸𝓷 

Hacía apenas un par de horas que Erika había marchado a otra región. Tenía el resto del día libre y decidí buscar a mi piel compañero, quien se encontraba como de costumbre en la Sala de alquimia.

¿Que te ocurre, Romeo? —me miro el elfo con una sonrisa burlona—. ¿Echas de menos a tu Gulieta?

Es Julietta, idiota. —dije pellizcándole la frente.

Me da igual. —hizo una mueca—. ¿Te pregunto Erika algo sobre la poción?

Sí.

¿Y que la has dicho?

La verdad. —sincere—. Pero obviamente no dije que era para ella.

¿Crees que se lo beberá después de todo? —pregunto serio—. Y lo más importante, ¿crees que quiere hacerlo?

Erika y yo habíamos hablado un par de veces del tema. Al contrario de mi basta experiencia con las mujeres, ella por el destino aún se conservaba virgen.

Sí. —dude—. Me hablo Karenn, Ez. Me confesó que tenía la intención de perderla conmigo.

Espera, espera. —puso las manos en alto—. ¿¡ES VIRGEN!?

¡Baja la voz, por Eldarya! —puse el dedo sobre mis labios indicando que callase—. Sí, lo es. ¿Por que te sorprendes?

Es una chica linda, eso es todo.

Seguimos hablando del tema y a los treinta minutos tocaron la puerta, apareciendo Miiko por ella.
Nos dio un breve saludo y pidió a Ezarel que abandonase la habitación para poder hablar conmigo a solas.

Valkyon. —dictó, tras abandonar el elfo la habitación—. Necesito conversar contigo sobre Erika.

¿Qué ocurre? —preocupado, me incorporé de mi asiento y presté toda mi atención a la kitsune.

Bien, a ver...

Abrió la boca pero se percató del frasco que sujetaba aún en mis manos, concretamente la poción anticonceptiva. Con un poco de recelo, la deje sobre la mesa.

Suspiro y continuo;

— Sabemos que es una faelienne pero hemos descubierto algo poco más. Creemos que tiene poderes relacionados con el oráculo, aunque por ahora no sabemos exactamente cuáles. Por ahora, quiero que estés pendiente de ella, os permitiré dormir en el mismo cuarto durante los toques de queda pero no os aprovechéis demasiado.

La última frase consiguió subirme los colores, notándose en mi morena piel. La kitsune se dio cuenta de esto y tras una breve carcajada, intentó relajar el ambiente;

Ten cuidado, no la pierdas de vista. —acarició mi hombro—. No queremos que la ocurra nada.

Se veía inquieta. Desde hacía tiempo había forjado una buena relación con Erika a pesar de su oscuro pasado.

El hecho de que estuviese relacionada con el Oráculo volvía a sumergirme en mis pensamientos. Fuese lo que fuese, desde el día que la obligue a beber la poción del olvido jure protegerla por encima de todo.

𝓝𝓪𝓻𝓻𝓪 𝓔𝓻𝓲𝓴𝓪 

Desembarcamos en la isla de los Kappas pero no era la zona donde deje a Elliot la última vez. Estábamos en el otro extremo, y la planta que teníamos que recoger se encontraba en un lugar bastante escondido.

Estúpida Faelienne [ELDARYA] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora