Capítulo 1

9K 626 177

Allí estaba Louis corriendo un poco rápido, sólo un poco, pues tenía que entregar un ensayo a tiempo e iba tarde y también podía hacerse daño si no tenía cuidado al pasar por ese pasillo resbaloso que causaba algunas carcajadas a diario cuando algunos caían de bruces al suelo por haber resbalado en las baldosas. Le daba igual, esperaba tener suerte, esa era su última oportunidad para acreditar todos los puntos de la materia.

Se sujetaba su pequeño vientre de seis meses con su mano izquierda por encima del abrigo que portaba y pagaría por ver su rostro en ese momento. Con algo de angustia, sonrojado y un poco jadeante, algunos cabellos rebeldes cayendo por su frente molestándole en los ojos. Ya sentía las gotas de sudor también bajando con calma por su frente. Cómo no, si llevaba más de veinte minutos yendo de una sala a otra, correteando de un pasillo a otro, tratando de encontrar a su maestro de Taller de Lectura y Redacción para poder entregarle el bendito ensayo sobre la Democracia, algo que en lo absoluto llamaba su atención y en lo personal le parecía muy, demasiado aburrido. Pero qué importaba, él quería entregarlo y así disfrutar de sus merecidas vacaciones. Sólo esa materia. Esa materia y podría ser libre por los proximos dos meses. Ya sentía su cama en la espalda.

—¡Profesor Marcos! —abrió sus ojos un poco más de lo que creía capaz de abrirlos y soltó con euforia aquel agudo chillido alzando la carpeta en el aire tratando de captar la atención del maestro que divisó saliendo de un aula a no más de diez metros. El hombre alzó el rostro, le miró y sonrió de lado por todo saludo.

Louis llegó hasta él y sonrió también con el cansansio saliéndole por todos los poros de la piel.

—¿Vas tarde a algún lugar, Louis? —preguntó alzando una ceja. Negó al instante tratando de recuper el aliento poco a poco a medida que respiraba.

—No, la verdad es que he venido corriendo para poder alcanzarlo. Aquí está el ensayo —le extendió el documento, su maestro asintió y lo tomó en sus manos.

—Muy bien. Espero que haya suerte para ti, me lo leere en un rato —y no había nada que le llenara el pecho de orgullo al profesor que ver a ese alumno, luchando por algo que sabía merecía. Porque sí, Louis se merecía sus vacaciones con algunos días de adelanto. Se esmeraba por tener buenas notas y a pesar de su condición nada lo detenía de sobresalir. Luchaba por su futuro, se esforzaba y eso al profesor le agitaba el pecho. Louis esperaba un bebé estando a penas en tercer grado de preparatoria y jamás le importó lo que los demás tuvieran que decir de él, había demostrado que iba a por todo, lo demostraba a diario, justo como en ese momento. —Iré poniendo el diez en tu boleta —terminó con una sonrisa.

—Gracias profesor —Louis suspiró asintiendo.

—De qué. Y no vuelvas a correr Louis, que puede hacerte daño.

Señaló su pequeña pancita y apretó los labios alzando una ceja. Louis asintió de nuevo.

—Sí, sí. La emoción, estoy bien —hizo un ademán con la mano y negó con despreocupación.

—Nos vemos entonces a la entrega de calificaciones —sonrió para después retirarse.

Su alma podía descansar ahora, estaba libre de toda tarea pendiente en la escuela. Que bien se sentía.

Su esfuerzo le daba frutos y no había nada más que le alegrara tanto.

[...]

El camino a casa en bus fue tranquilo, ya deseaba poder llegar y contarle a su madre lo bien que le había ido en la escuela. Ya quería recostarse en su cama y dormir una merecida siesta.

Se dio cuenta, cuando caminaba por la acera a punto de llegar a su casa que había un coche fuera de ésta. Sabía bien a quien le pertenecía el coche, cómo no hacerlo, se paseó cientos de veces en él.

Take the Pressure • Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!