Dios, ¿por qué tenía que ser así? Por lo menos en lo que iba de la noche mi maquillaje aún seguía intacto pero aún así, no estaba ni cerca de lucir tan bien como la chica que estaba a su lado.

"________"

La manera en la que solía decir mi nombre estaba aferrada por siempre en mi memoria, tan viva que aún podía escucharlo repetirlo en mi mente como si estuviera diciéndolo justo en mi oído.

"Te amo, ________, y siempre lo haré."

Solíamos ser una pareja sentimental. Niall y yo. Tan enamorados. Mirarlo por la mañana cuando su cuerpo estaba desnudo y su cabello mojado por la ducha que acaba de tomar y no había notado que yo estaba despierta... era un hecho que siempre derretía mi corazón y me hacía esconderme de inmediato entre las sábanas antes de que se diera cuenta de que estaba sonrojada. Aunque él sabía que estaba mirándolo, Niall siempre sentía cuando había ojos sobre él y también sabía a dónde iban mis pensamientos en ese momento.

"Sé que me deseas, nena.— Niall adoraba bromear.— Soy difícil de resistir, ¿cierto?"

Pero era cierto, estaba completamente loca por él y enamorada con todas mis fuerzas. Aún lo estaba. Era difícil aceptar que Niall ya no se sentía de la misma forma sobre mi. Alguna vez fui capaz de hacer que su corazón se acelerara con tan solo verme pero probablemente ya no podría provocar esa reacción en él.

Tomé un respiro profundo. Niall estaba aquí y estaba feliz y no había nada que yo pudiera hacer al respecto. No era como si quisiera cambiar eso de cualquier manera, probablemente porque aún lo amaba y quería que fuera feliz, incluso si eso incluía a una mujer a su lado, una mujer que no era yo.

Así que todo lo que tenía que hacer era llenarme de coraje para poder encararlo alguna vez de nuevo.

—Muy bien, ________. La cabeza siempre en alto.

Salí del baño con la más falsa y grande sonrisa en mis labios y un par de ojos que estaban lejos aún de derramar lágrimas, lista para ser fuerte y superarlo totalmente y, con mi mala suerte, chocar justo con su pecho. Maldición.

—Hola.— Mencionó.

Hola. ¿Eso era todo? ¿Y por qué sonaba tan malditamente calmado? Su tono de voz era suave y tenía una sonrisa que expresaba genuinamente, como si acabara de encontrar a alguien conocido tan inesperadamente.

—Hey, Niall.

Mirarlo de cerca tan solo me hizo notar lo perfecto que era. Sus labios tenían un tono rosa bajo y se veían demasiado suaves. Sus ojos azules estaban llenos de emoción una vez que hicieron contacto con los míos y cuando su mano se elevó para retirar un mechón de pelo de mi cara solo causó que mi corazón volviera a encogerse. ¿Cómo el chico parado frente a mi se parecía tanto a mi Niall pero al mismo tiempo estaba demasiado lejos de serlo?

—No te había visto. ¿Acabas de llegar?— Preguntó.

Mi respiración se descontroló y me miró confundido cuando di un paso atrás, alejándome de él.

—¿Estás bien?

No podía formar una respuesta. Éramos tan diferentes. Yo había notado su presencia como si fuera una energía que se impregnó en mi cuerpo de inmediato desde que puse un pie en el restaurante literalmente y Niall... él solo había notado que yo estaba aquí porque choqué físicamente contra su cuerpo.

Perdí toda esperanza con él y de inmediato mis ojos se cristalizaron ante el pensamiento de que probablemente yo estaba en el fondo de sus prioridades y pensamientos.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!