Noche sin sueño

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Ámbar saboreo las palabras de Simón mientras su cuerpo temblaba, jamás podría describir todas las sensaciones que la inundaban, su corazón latía descontroladamente al punto que sentía su pecho doler, quizás solo a causa de su imaginación pero era extenuante, su vientre se estrujaba y sus pies se retorcían casi por voluntad propia, sentía sus mejillas arder, era una extraña clase de nerviosismo, y a la vez de inmensa, inmensa alegría.

Si poder soportarlo mas soltó un grito agudo mientras sus manos se rendía y de no ser por que Simón afianzaba su espalda con sus manos, hubiera caído rendida en el escritorio, después de prácticamente una explosión en su interior, sintió sus músculos tan laxos como gelatina, se calmo mientras Simón recargaba algo de su peso en ella, y respiraba contra su piel cerca de su corazón.
Acaricio sus cabellos chocolate mientras trataba de encontrar su voz, su respiración era incontrolable, pasaron minutos antes de que pudiera pensar claramente.

Simón no quería separarse de ella, ni un solo centímetro, quería quedarse así, ella lo amaba, era un sentimiento que no había vivido jamás, nunca se había enamorado ni lo había buscado, pero no se había equivocación en sus palabras, la amaba, estaba perdidamente enamorado de ella. Cuando al fin fue capaz de controlar su respiración beso su piel mientras levantaba su rostro para mirarla a los ojos.
No se dijeron nada por un momento, Ámbar tomo su cara entre sus manos y acaricio sus pómulos, como si quisiera asegurarse de que era real.

-¿De verdad?-, preguntó Ámbar, Simón sabia exactamente a que se refería y sabia que ella tenia miedo, hasta el lo tenia pero no importaba.
-Te amo bonita-, le dijo mirándola a los ojos, mientras Ámbar sonreía y sus ojos se llenaba de vidriosidad.
-Repítalo "Sr.Popular" -, ordenó sonriendo como Simón jamás la había visto sonreír, el se rió tenuemente y llevo sus manos a su nuca mientras su cabello dorado se enredaba en sus dedos.
-Estoy completamente enamorado de ti Ámbar Smith -, le sonrío y ella lo beso mientras lo abrazaba.

Simón beso su hombro mientras veía sus dibujos arrugados detrás de Ámbar, algunas hojas estaban bastantes estrujadas, se rió y Ámbar se separó con el ceño fruncido.
-Si no te gustan...no es necesario que los dejes así-, se burló mientras ella veía la hoja arrugada que el agitada en su cara.
-Estoy haciendo un favor visual...este trabajo puede dañar los ojos-, siguió burlonamente ella mientras Simón besaba su nariz.
-No cambias cierto-, inquirió mientras ella le sacaba la lengua y buscaba algo.
-¿Alguna perdida?-, preguntó Simón mientras ella comenzaba separarlo y miraba hacia el suelo.
-Donde esta mi ropa interior-, preguntó sin mirarlo, Simón tomo su cara entre sus manso y negó con la cabeza.
-¿Quién te dijo que podías vestirte?-, preguntó con voz ronca viendo su cuerpo con completo descaro, lo que ha Ámbar la hizo querer acercarse algo mas a el, pero se contuvo.
-Simón estamos en la oficina...-, replicó mientras el se encogía de hombros.

-No he terminado contigo-, amenazó con una sonrisa torcida.
-Ni yo contigo engreído... solo estoy proponiendo cambiar de escenario-, murmuró Ámbar contra sus labios mientras su lengua los tocaba suavemente, Simón gruño y la acerco para besarla mientras ella sonreía.
-El cambio recuerdas...-, susurró ella cuando Simón acariciaba el borde de sus pechos.
-Claro, claro...pero lo haremos a mi manera-, contestó mientras Ámbar se quedaba ahí y el se agachaba, levanto una de sus piernas y beso la pantorrilla mientras la acariciaba con sus manos, Ámbar se dio cuenta que el tenia sus bragas en las manos, le puso su ropa interior en ese pie y luego repitió la acción con el otro, lo levanto, beso y acaricio mientras introducía la ropa, se levanto lo mas despacio posible torturándola mientras subía sus bragas y acariciaba sus piernas y sus músculos, Ámbar estaba prácticamente mordiéndose el labio y concentrándose para no deshacer todo el trabajo de Simón, quitarse de nuevo esa estorbosa ropa y montarse en el.

Cuando la prenda quedo en su lugar Simón acaricio el encaje, y por consiguiente su trasero y su sexo por sobre la tela mientras le veía y reía.
-¿Qué pasa amor...tu querías vestirte?-, bromeó el mientras acariciaba los costados de ella hasta llegar al borde de sus pechos, Ámbar le saco la legua y el sonrío mientras tomaba el sostén que estaba detrás de ella en el escritorio, lo deslizo por sus brazos y lo acomodo sin ser necesario en cada uno de sus pechos, amoldando la copa a cada uno, Ámbar gimió en tono bajo haciéndolo sonreír, la abrazo pera abrochar la prenda por su espalda mientras besaba su cuello y el lóbulo de su oreja.
-La idea no era tan mala después de todo...-, le murmuró mientras lamia su oreja, haciendo que Ámbar cerrara los ojos y se pegara a el.
Simón se separo casi a regañadientes y tomo sus boxers y se los puso mientras Ámbar gruñía, ella quería regresarle el "favor" con la ropa, pero el sabia que si ella llegaba a tocarlo o incitarlo de esa manera jamás saldrían de ahí.

ACUERDO PERFECTO                                            |SIMBAR|¡Lee esta historia GRATIS!