Título completo: Después de la confesión... ¡fiesta!; dedicado a CarmenCampos3.

—Veamos... todo empezó un sábado por la noche —comenzó a contarnos Ally—, salí de fiesta y terminé bailando en la pista de una discoteca nueva, me encontré a Alex, bailamos y tuvimos un pequeño rollo. Al día siguiente lo vi en el instituto pero nos dedicamos solo un par de miradas —la rubia tenía toda nuestra atención, miré de reojo a Bryan, pero la miraba en busca de más, como yo—. Así pasaron los días hasta que me olvidé los libros en mi taquilla y tuve que volver al instituto cuando ya casi todos se habían ido. Entonces él me acorraló contra las taquillas y me besó. Oh, fue el mejor beso de mi vida, os lo juro chicos, creo que ambos estábamos desesperados —rió levemente y pude ver como se sonrojaba pero ni Bryan ni yo hicimos ningún comentario, no queríamos interrumpir, necesitábamos escuchar toda la historia—. Después de eso seguimos con las miraditas en e instituto y líos en las fiestas... hasta esta excursión. Me levaba por medio del bosque y me decía cosas —enrojeció más aún—, y... al final me pidió salir.

—¿¡Qué!? —dije sin aguantar más—. ¿Y qué le respondiste?

—Obviamente que sí —dijo emocionada y nerviosa a la vez—, creo que me gusta de verdad, chicos —suspiró cuando lo dejó caer todo.

—Me alegro por ti, Ally —sonrió Bryan.

—Wow... —terminé diciendo—, yo también me alegro un montón, amiga —los tres nos fundimos en un cariñoso abrazo.

—Gracias chicos, realmente espero que esto salga bien, estoy muy ilusionada —Ally no dejaba de sonreír.

—Creo que es hora de tener la típica charla de que no se atreva a romperle el corazón y todo eso —bromeó Bryan mirándome.

—Tienes razón —asentí rápidamente.

—No seáis tontos —Ally rodó los ojos aunque con una gran sonrisa todavía en su rostro.

Escuchamos su móvil y al cogerlo ella sonrió contestando a un mensaje.

—¿Os apuntáis a irse de fiesta? —preguntó Ally divertida.

Miré el reloj y pude ver que todavía eran las diez y media, podíamos divertirnos.

—Claro, ¿vienes, Bryan? —lo miré sonriendo.

—Está bien, pero esto era una fiesta de pijamas... —negó y se fue a su apartamento.

Mientras, Ally y yo nos preparamos, le dejé uno de mis vestidos. Escogió uno rojo y yo elegí uno negro, ajustado y provocativo, pero no demasiado insinuante. Nos maquillamos un poco y cuando salimos Bryan ya estaba apoyado en la puerta de su piso.

—Era hora —se quejó.

—Oye, que preparar esto lleva su tiempo —dijo Ally con una media sonrisa, señalando su vestido, los zapatos y el maquillaje.

—Que sí, que estáis muy guapas, venga nos vamos —nos arrastró a ambas al ascensor.

Veinte minutos después entramos en una discoteca que estaba completamente llena, pero Ally no tardó en divisar a Alex.

—Ahora ya está perdido, puede encontrarlo en cualquier sitio, han pasado la primera fase —me susurró Bryan divertido.

No pude evitar sonreír y nos acercamos al individuo, que se encontraba junto a la barra. Esta vez, se saludaron directamente con un beso en los labios. Bryan y yo sonreímos y nos acercamos dándoles las felicidades esta vez a los dos juntos. 

No tardaron en abandonarnos, pues pronto se fueron a bailar. Pedí un cubata en la barra y estuve hablando por un rato con Bryan hasta que alguien me llamó.

—¿Vicky? —sonrió Kellan mirándome.

—¡Hey! —lo saludé con un abrazo.

—Creo que me debías una cita —alzó ambas cejas con un toque pícaro. Entonces lo recordé, hace unos días, en el instituto me había pedido salir, pero por aquel entonces tenía que terminar mi trabajo con Dani.

—Uhmm... ¿te la pago con un baile? 

—Encantado —dijo cogiendo mi mano.

Terminé lo que quedaba de mi cubata antes de salir a la pista con otro en la mano. Hoy me lo pasaría bien. La música pasó a ser un poco más lenta, haciendo que las parejas se pegasen unas a otras, era la hora de la noche. Acabé mi segundo cubata y pegué mi espalda al pecho de Kellan, bajando mientras contoneaba mis caderas para volver a subir nuevamente, sensual sin apenas buscarlo.

Quince minutos más tarde ambos tropezábamos con la puerta del baño. Si un pequeño salto enrollando mis piernas en su cintura. Él bajó sus manos hasta la parte alta de mis piernas, cerca de mi culo y me llevó hasta un cubículo en el baño, pegándome a la pared sin más demora.

Ya llevaba un par de copas de más encima, las cuales me había bebido mientras bailábamos, de hecho, ya apenas era suficientemente consciente de mis movimientos, y debía admitirlo, estaba borracha.

Pero no por eso iba a olvidarme de la regla de oro, la única que debíamos tener presente siempre. La protección. Queíamos y podíamos divertirnos pero no iba a arriesgarme a quedarme embarazada con tan solo diecisiete años. Me tranquilicé al ver que Kellan se ponía el condón antes de quitar las últimas prendas de ropa que quedaban en mi cuerpo.

Un buen rato después los dos salimos del baño, yo mareándome un poco. Él se ofreció a ir a por algo de beber, sonreí quedándome apoyada en la pared de fuera del baño. Miré a mi alrededor en busca de Ally o Byran, pero no pude ubicar a ninguno de los dos. Cerré los ojosintentando evitar los efectos del alcohol.

¡Holaaaa! Este capítulo es muy corto, lo sé, pero es que tenía que cortarlo ahí, jejeje, no os diré por qué, ya que lo tendréis que averiguar leyendo el siguiente, el cual voy a empezar a escribir ya. Con un poco de suerte lo subiré en un rato, sino, mañana por la mañana como muy tarde.

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Besos <3

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