Título completo: ¿Celosa?; dedicado a Zara_Black.

Después de comer, mientras la profesora de biología —cosa que me parecía injusta—, se echaba una siesta nosotros fuimos a hacer deporte con el profesor de educación física.

Primero jugamos al fútbol, cosa que se me daba bastante bien, y las animadoras se libraron con la excusa de que, obviamente, tenían que animar. Iba en el equipo contrario a Dan y Alex y en el mismo que Bryan y Ally. La rubia se había quedado de defensa mientras nosotros dos subíamos con la pelota.

Bryan me la pasó al ver que la mayoría de los defensas se acercaban a bloquearlo, pero todos me subestimaron a mi. Todos excepto Dan, al que escuché hablarme desde atrás.

—Tira por la izquierda.

—¿No se supone que antes debo preguntarte yo? —dije divertida, aunque corriendo más rápido, al fin y al cabo él era del otro equipo—. ¿Izquierda o derecha? —grité de todos modos, riendo.

—¡Izquierda! —esta vez su voz estaba casi a mi lado.

Desesperada por que no me alcanzase chuté la pelota —hacia la derecha— metiendo gol. Los de mi equipo comenzaron a celebrarlo, pero yo no podía moverme, tenía a Daniel encima.

—Sácate ya —intenté empujarlo, pero nada.

—No me has hecho caso —chasqueo la lengua.

—Claro que no, era mejor tirar por la derecha —sonreí mirando su rostro detenidamente pero entonces, cuando yo ya me encontraba cómoda nos interrumpieron, haciendo que Dan se levantase.

—Has jugado muy bien de todas formas, cariño —se le tiró encima Kate, animadora rubia de bote.

¿Cariño? Me mordí el labio para no reír mientras iba a celebrarlo con mi equipo, Ally estaba hablando animadamente con Alex y no paraban de reírse por lo que decidí dejarles intimidad e irme junto con Bryan.

—Bien hecho, enana —sonrió revolviéndome el pelo y aunque intenté mirarlo mal termine sonriendo con él.

—Bueno chicos, ahora todos jugaréis al voleibol, ya que siempre elegís el fútbol, y al menos así las animadoras no tienen excusa. ¡Los mismos equipos de antes! 

Rápidamente hicimos un campo en la arena y los equipos nos pusimos en posición cuando el entrenador nos dio la pelota. Comenzamos a jugar sin problemas, la verdad es que a nadie le atraía mucho ese deporte pero estaba bien, siempre nos lo pasábamos genial de todas formas.

El partido pasó entre risas, bromas y quizás momentos más serios y de tensión. Cruzaba miradas divertidas con Dan que bromeaba respecto hacia que lado tenía que tirar la pelota. Todo iba bien hasta que el balón impactó en mi cara. Solté un pequeño gruñido sobándome la zona herida y miré a la culpable de ello.

Kate.

Lo había hecho a posta, estaba segurísima, y fue por eso que no dudé un segundo en caminar con paso decidido hacia ella.

—¿¡Pero a ti qué coño te pasa!? —sin esperar una respuesta impacté mi puño cerrado —no señores, yo no era una de esas señoritas cualquiera, cuando pegaba, pegaba— en su cara y ambas terminamos tirándonos del pelo en el suelo mientras ella gritaba incoherencias y yo la insultaba.

Antes de que pudiera rematarla con un golpe en su nariz operada unos brazos tiraron de mi, separándome de ella.

—¡Bryan, déjame porque te juro que la mato!

Izquierda o derecha ©¡Lee esta historia GRATIS!