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YoonGi abordó el vagón con rapidez, llevaba los auriculares puestos, escuchaba alguna canción aleatoria, mientras transcurrían los minutos pensó en lo que había sucedido en el dia. Por la mañana todo fue bien, increíblemente bien a decir verdad. JiMin y él se adaptaban de una manera que ante la vista de otros era imposible, algunas veces YoonGi se preguntaba lo mismo ¿Qué veía JiMin en él? ¿Cómo es que dos personas tan distintas se complementaban tan bien?


No era pesimista, su madre habló con él en los días que visitaron Daegu y algunas de sus palabras aún estaban presentes. Ella le había dicho que las personas más tristes muchas veces eran las que tenían el corazón más alegre y que los más alegres algunas veces tenían un corazón demasiado azul. JiMin rompía con esa regla, él era brillante por dentro y por fuera mientras YoonGi era demasiado azul, pero nunca es tarde para permitirse el conocer nuevos colores y formar kaleidoscopios.


Sabía que no todo era perfecto, JiMin también tenía problemas, de vez en cuando toda esa alegría se ocultaba y YoonGi se encargaba de animarlo e iluminarlo con la luz que podía proporcionarle. El mayor era consciente de la situación familiar de JiMin, el padre de JiMin tal vez no era tan cerrado como el suyo pero aún había demasiada distancia entre ambos, su madre no era la más expresiva pero lo apoyaba aún con un poco de reticencia y su hermano menor era todo lo contrario. JiMin le había hablado tanto sobre JiHyun, siempre cosas positivas, el menor de los Park era parte importante en la vida de JiMin, un apoyo, una dosis de sonrisas y un hombro donde llorar. YoonGi agradecía internamente cualquier persona que le brinda amor y apoyo a JiMin, sus amigos, su familia, etc.


Le causaba una tremenda curiosidad conocer a JiHyun, JiMin era un tanto introvertido y la dudas iban sobre la forma de ser de JiHyun, qué tan diferentes eran los hermanos y le parecía interesante el conocer la faceta sobreprotectora de JiMin.


No entendía por qué tanto alboroto y pánico sobre HoSeok. Es decir, él tenía poco tiempo de haber conocido a Hobi y podía asegurar que era una persona agradable, respetuosa y muy divertida, irónicamente JiMin debía de conocerlo mejor pues ellos se habían conocido antes.


—Es un exagerado.—Susurró mientras una pequeña sonrisa se plantaba en sus labios.


No había revisado su teléfono después del último "Apresúrate hyung~" que JiMin le había mandado más una carita rara, el pelinegro era consciente de que las notificaciones habían continuado por varios minutos pero si no se apresuraba resultaría peor, no quería que JiMin muriera de un ataque paranoico, ni que HoSeok terminara huyendo incomodo y ni hablar de JiHyun —del cual no tenía ni idea de cómo podía reaccionar—.


Cuando llegó a la estación donde debía de bajar suspiró y a paso rápido impartió camino hacia el lugar; JiMin había elegido comer en una típica parrilla, esos restaurantes eran demasiado comunes pero YoonGi era fan de ellos. Estaba conforme el hecho de que su jefe se había abstenido de mandarle trabajo, suficiente había tenido en esa semana, él amaba lo que hacía, amaba componer, editar, amaba la música pero todos somos humanos y tenemos límites, YoonGi sabía que la vida laboral sería extenuante pero vamos, de un momento a otro pasó de ser un estudiante de universidad a estar casi dentro de una disquera.


Estaba emocionado, el trabajo era prometedor y estaba completamente agradecido con su profesor que le ayudó a entrar y tener un puesto donde podía colaborar, y también estaba contento con su jefe —aunque lo mantuviera trabajando 24/7—, SunWoong era un hombre al cual admiraba y ahora que colaboraban juntos YoonGi estaba feliz; ver que los enormes esfuerzos que hizo brindaban frutos le dejaban una sensación de paz increíble.


Dobló en la calle que le llevaba al restaurante y pensó en el próximo evento que tenía en puerta, su graduación. Iba a graduarse, finalmente después de tanto estudiar, desvelos y sacrificios iba a obtener un título que lo acreditaba como un profesional y podría mandar a la mierda —entre comillas— la escuela, estaba claro que debía seguir estudiando pero ya no era necesario ser un esclavo día y noche de la universidad, no más profesores, no más tesis, no más levantarse a clases a las siete. Pensó en su madre y en su cuñada —quien probablemente quería planear algo para festejar—, él solo deseaba tomar su título y huir del lugar pero siendo sinceros, ya no le sorprendería si su familia y JiMin le organizaran alguna comida o algo similar y quién era él para negarse a festejar su bendita graduación, no sonaba nada mal el pasar el día con su familia y su novio, incluso sus amigos, solo quedaba esperar a que Goeun o su madre le llamara para confirmar.


Tinder ◈ YoonMin¡Lee esta historia GRATIS!