Capítulo 4: Quiero que seamos amigos

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Capítulo 4: “Quiero que seamos amigos”

Sonia:

La hija de su grandísima mamá quiere pelea, pues pelea le voy a dar. No sé cuantas veces le tengo que decir a este tipo de chicas que no soy una pobretona que necesite protección de la gente, por mucho que lo aparente. Me ha tirado al suelo con la silla y yo le he pegado un puñetazo en la cara.

Ojo por ojo, puño por puño.

Se me ha tirado encima y me ha quitado la goma del pelo junto con algunos mechones. Me he levanto con rapidez  y hemos intercambiado posiciones. La he cogido de las muñecas con una mano y le he dado dos ostias bien merecidas. Y cuando iba a darle otra cachetada, de repente siento unos brazos sobre mi cadera que me elevan.

Me giro y es el idiota de Jack.

-         ¡Suéltame…! –le digo, pero mi mirada se dirige a la rubia, Caty. - A ver si aprendes a dejarme en paz. Si te quieres sentar con este maldito, te vas con él a cualquier mesa y te sientas, pero si me vuelves a molestar no seré tan buena contigo.- cuando me doy cuenta, Jack ya me está dejando en la puerta. Le dirijo una mirada de furia y salgo, voy al baño.

Tengo que lavarme la cara.

Lo necesito, si no, expoltaré, y no será bonito.

Jack:

Mierda y más mierda. Se están peleando en medio de clase y nadie hace nada. Las amigas de Sonia no están en clase. Y ella está furiosa. Creo que ha pagado con la rubia lo que le hice el viernes.

Se ha sentado encima del estomago de la rubia y le ha dado dos ostias. La he sujetado por la cintura antes de que su mano volviera a golpear a la chica, y la he sacado de encima de la rubia. Cuando la he soltado, ha salido directamente hacia el baño, no sin antes dirigirme una mirada de odio.

La chica se ha levantado llorando, sus amigas detrás de ella, y ha venido hacia mí. ¿Quién coño se cree que soy, su madre?

-         Gracias por quitármela de encima, me ha golpeado la muy zorra…-dice llorando, mientras apoya su cabeza en mi hombro.

-         Ya, pero has empezado tú…-le digo serio, apartandome de ella.

-         ¿Defiendes a esa mierda?-dice, dejándose de actuaciones y se pone como una furia.

-         Mejor cállate…-le dije antes de salir de la clase.

Salí y cerré la puerta detrás de mí. Supuse que Sonia estaría en el baño y me dirigí hacia allí. Cuando llegué la puerta estaba entrecerrada. La oí hablar, ¿sola?.

-         ¿Por qué mierdas me tocan este tipo de compañeros? … Sí, pues Maldito karma. Que he hecho yo para merecer esta mierda de vida… Y muchas gracias, se supone que tienes que consolarme, estúpido- ¿Ella también habla con su sub-conciencia? Empujé la puerta del baño quedándome a un metro de distancia de la puerta.

-         ¿Estás…?- no pude terminar la pregunta.

Mierda.

Mierda y muchísima más mierda.

¿Des de de cuando tiene una cara tan… bonita?

“Te dije que te gustaba”.

Esta puta vocecita en mi cabeza. Que pesadilla de sub-conciencia que tengo. La miré de arriba abajo.

“Te gusta lo que ves verdad”

Cállate joder. La observé ignorando la vocecita de mi cabeza.

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