Título completo: Necesito que me beses; dedicado a andrea_morales95.

Llegué a casa y llamé a la puerta de Bryan. Él me abrió y pude ver detrás a Ally.

—¿Qué ha pasado? ¿Has visto un fantasma? Vaya cara traes... —comenzó a hablar Ally en cuanto me vio.

Entré y fui directa al sofá, donde me senté mientras miraba mis manos nerviosa.

—¿Qué pasa, Vicky? —me preguntó esta vez el rubio, sentándose a mi lado.

—He besado a Daniel —los miré suspirando y ellos sonrieron—. ¿Pero por qué sonreís? —¿es que no entendían la gravedad de la situación? Vaya amigos me había echado...

—¿Qué quieres que hagamos, Vicky?

Me encogí de hombros abrazando una almohada, la verdad es que si lo pensaba bien tenía sentido, es decir, Daniel estaba buenísimo.

—Pero bueno, no nos puedes dejar así, danos detalles —Ally interrumpió mis pensamientos con una gran sonrisa. Mira que era cotilla...

Al final les conté habíamos trabajado mucho, que él se quitó la camiseta, que me mojó y como terminó todo eso.

—Wow, habéis tenido suerte de que solo os pillase la profesora de biología, eh —intervino el rubio. Asentí, la verdad es que no me lo había planteado, pero sí, había sido una suerte. Las hormonas... Sonreí para mi.

—Mira, Vicky —comenzó Ally sin más, captando la atención de ambos—, creo que para ti besar a Daniel es como si se acabase el mundo, y no, no es así. Es tan solo un chico, un chico que está buenísimo, y si lo has besado puedes presumir de ello. Ya está, te atrae, a mil chicas, tan solo fue un beso.

La miré mordiéndome el labio. Si tan solo fuese un beso...

—Tienes razón —asentí—. El chico está buenísimo. Punto.

Bryan sonrió y un rato después decidimos que nos quedaríamos a dormir ahí ya que al día siguiente era sábado y el rubio nos invitaría a ver el primer partido de la temporada.

Al día siguiente me desperté y Ally y yo nos fuimos a mi apartamento, nos duchamos y nos preparamos antes de salir a reunirnos con Bryan.  Él llevaba puesto un chándal, yo tenía unos vaqueros, las Vans negras y una camiseta blanca. Ally llevaba un chándal también, pero con la camiseta de uno de los jugadores del equipo.

—¿Cómo has conseguido esa camiseta, Ally? —pregunté divertida al ver como se sonrojaba.

—Ehmm... pues yo... me estoy haciendo amiga de Alex. Bryan y yo reímos y el rubio sacó una camiseta de su bolsa.

—Toma la mía y póntela.

Sonreí antes de entrar de nuevo, me quité la que llevaba y me puse la de Bryan, que como era de esperar me quedaba enorme. Le hice un nudo en la cintura y salí.

—Vámonos.

Media hora después ya nos habíamos despedido de Bryan que entró en el vestuario y Ally y yo nos sentamos en las gradas comiendo pipas.

—Así que Alex, eh... —le dije mientras.

—Te dije que somos amigos —repitió con tono cansino.

—Ya, ya...

Poco después los dos equipos salieron al campo, dejamos el paquete de pipas y nos levantamos a animar al nuestro.

—¡Vamos chicos! —gritaba la grada.

—¡Enséñales quien manda, Bryan!

—¡Ánimo Alex!

—D, A, N, I, E, L... ¡Daniel! —gritaba el equipo de animadoras.

El partido empezó y nuestro equipo se hizo con el balón. El contrario tampoco era malo, se lo ponía difícil pero en el minuto 32 Daniel marcó el primer gol de la tarde, dedicándoselo a toda la grada. Su mirada se fijó en mi por un instante, lo sabía porque yo también estaba mirándolo. Frunció el ceño antes de volver a su puesto.

Para desgracia nuestra poco después llegó el gol del equipo contrario y se empeñaron en defender, por lo que nuestros jugadores lo tenían difícil para llegar a su portería. De todos modos, Bryan consiguió marcar antes del descanso, dedicándome a mi el gol.

Se fueron al banquillo mientras las animadoras hacían diversas piruetas en el campo. El entrenador parecía ensimismado en la nueva estrategia, la cual les estaba explicando. Volví a sentarme mientras y cogí un puñado de pipas. 

Cuando el árbitro les avisó de que iba a comenzar el segundo tiempo Alex le guiñó un ojo a Ally al pasar de nuevo hacia al campo y yo le di un codazo.

—Solo amigos, Vicky —dijo ella cortándome.

Rodé los ojos pero miré a Bryan sonriendo. Empezó el segundo tiempo e íbamos ganando 2-1. El resto del partido fue muy intenso, los aficionados gritando, las animadoras moviendo los pompones... Al fin el árbitro pitó el final del partido y el marcador seguía 2-1.

Ally bajó al campo y corrió a abrazar a Alex para felicitarlo. Bajé detrás de ella camino a donde estaba Bryan pero Daniel se interpuso en mi camino.

—¿Por qué llevas esa camiseta cuando puedes llevar la mía? —lo miré arqueando una ceja, ¿en serio?

—Déjame en paz —lo empujé pero él no se movió ni un centímetro, al contrario, cogió mis muñecas juntándome a él—. Ni se te ocurra —dije tensando la mandíbula al ver ese brillo en su mirada.

—¿Por qué no? Si no recuerdo mal fue ayer cuando tú me besaste a mi, sin oponer resistencia, sin que te lo pidiese...

—Y hace dos días le di un rodillazo a mini Dan, así que yo que tú tendría cuidado... —contraataqué.

—De mini no tiene nada, preciosa... —paseó su dedo por mi barbilla y a punto estuve de volver a impactar mi rodilla en su miembro cuando alguien carraspeó detrás de él llamando mi atención.

Bryan. Daniel me soltó y yo fui a abrazar al rubio.

—Felicidades —sonreí mirándolo y cuando pude darme cuenta Daniel ya estaba rodeado por el grupo de animadoras, tonteando, pero mirándome a mi de reojo. Ese era el momento.

—Oye, Bryan... —jugué con mi dedo en su camiseta y él me miró alzando una ceja—. ¿Tú eres mi amigo, no?

—Uhmm... pues claro, ¿por qué?

—¿Me haces un favor? —hice un puchero.

—No me gusta esa cara, ¿qué quieres?

—Necesito que me beses —susurré y lo agarré de la cintura antes de que se alejase de mi—. Por fiii.

—No, Vicky, vamos, ni se te ocurra, ¿a qué viene eso? ¿Es por Daniel?

—Es la única forma de que me deje en paz, por favor —rodeé su cuello con mis brazos y antes de que pudiese volver a abrir la boca lo besé. Sabía que no iba a apartarse, todos sus amigos estaban en el campo, viéndonos, y si se apartaba de mi, que no es por presumir, pero estaba buenísima, comenzarían las preguntas.

Sonreí cuando él siguió el beso brevemente, pero algo era algo. Finalmente me aparté sin dejar de sonreír.

—Te debo una —susurré.

—Una enorme —suspiró él separándose y los chicos comenzaron a silbar.

—Uhhh —se escuchó en general, pero yo tenía mi mirada puesta en una única persona, Daniel. Sonreí al ver como se había quedado, cerró los puños, con lo que parecía rabia, no, no lo creo. Despachó a las chicas camino al vestuario pero cuando pude captar su atención le guiñé un ojo mandándole un beso.

Luego cogí la mano de Bryan y junto con Ally nos marchamos.

Holiiii, aquí os dejo un nuevo capítulo. Dos en un día porque el anterior no adelantó nada nuevo, solo mostraba la perspectiva de Daniel. Bueno, ¿qué os ha parecido este? Jejeje, a mi me ha gustado, ¿Daniel está celoso? ¿Vicky lo ha hecho para eso? Uhmmm... no sé yo, jajaja. Espero que os haya gustado. Votad y comentad mucho; además compartid la novela en vuestras redes sociales si os gusta. Un beso, nos vemos en el siguiente <3

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