You and Me

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Rachel

-¡Scott!- grite al verlo en medio de todo el caos. El volteo a verme y sonrió. Corrí hacía él y lo abracé. No me importaban mis heridas, sólo quería saber que estaba bien. El me correspondió el abrazo. No se cuanto tiempo estuvimos así. Pero necesitaba ese abrazo.

-¿Estas bien?- dijo separándose un poco de mi para observarme.

-Si, estoy bien- dije, pero segundos después todo se sumió en la oscuridad.

Scott

Mi amada se desmayo justo frente a mi, a penas logre sujetarla para evitar que cayera y se golpeara.

Estaba por gritar para pedir ayuda, cuando note que Greg solicitaba una camilla, estaba de pie junto a mi, parecía estar mucho mejor.

-Ella estará bien- me dijo y segundos después aparecieron unos paramedicos con una camilla y en ella colocaron a mi amada. Mire a Greg, no sabia que decirle -Gracias- dijo él -Gracias por no permitir que perdiera lo único que me queda de ella- dijo y se alejó, desapareció entre la multitud de oficiales que corrían de un lado a otro.

Yo seguí a los paramedicos y me subí a la ambulancia. Me hicieron una breve revisión y como lo sospechaba ese maldito me rompió una costilla.

No dejaba de observar a mi amada, aunque habían dicho que no tenia nada grave y que se desmayo por el estrés, su cuerpo estaba lleno de moretones y heridas, no quiero ni imaginar que es lo que sufrió.

Un recuerdo de aquella noche que la deje sola llego a mi mente. No pude evitar sonreír, quien lo diría, el pasado que tanto odie no recordar es una de las mejores cosas que me pudo haber pasado. Ahora entiendo por que el pequeño Alex me resultaba familiar, es la viva imagen de mi rostro antes del accidente.

Así que todo este tiempo me he estado insultando a mi mismo, no pude evitar reir, soy un maldito padre desobligado.

Llegamos al hospital, nos pusieron en la misma habitación, solo separados por una cortina corrediza.

Después de que trataran mis heridas, me quede sentado esperando que mi amada despertara. Pensar que siempre fue ella, siempre la ame a ella.

Y todo esto se hubiera evitado si al estúpido de Demián no se le ocurre empezar a llamarme Sam.

Flashback

-Sabes esto no es justo- dijo Demián -las chicas siempre te prefieren en cuanto escuchan tu nombre, ¿por que rayos no soy un maldito niño rico como tu?-

-Oh disculpeme su excelencia ¿y que pretendes que les diga cuando me preguntan mi nombre?- conteste.

-Mmm, algo se me ocurrira- murmuró Demián.

-Sam...- grito el sujeto en la caja registradora -Scott Samuels, su pizza esta lista-

-Con que Sam, eh- murmuró Demián.

...

-¿Y tu? ¿Como te llamas?- dijo una chica acercándose.

-Su nombre es Sam- intervino Demián -solo Sam-

FF

Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora