Capítulo 21. 3/4

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Bueno, esto era raro. Niall me miraba realmente diferente y eso me hacía poner nerviosa. La parte baja de su espalda estaba apoyada en el borde del escritorio y sus brazos estaban cruzados sobre su pecho. Camine lento, sin quitar la mirada de sus ojos, hasta llegar al sillón más cercano. Los mareos habían seguido todo el fin de semana, y lo último que quería hacer era preocupar más a Sara; la cual había entrado para contarle todo a Niall diez minutos antes. Quizás ese era el motivo de su mirada, me miraba como si fuera alguien extraño e indefenso y eso no me gustaba para nada.

-¿Tengo algo en la cara? -pregunté llamándole la atención. Él niega con la cabeza moviendo su cabello de un lado al otro.

Y siento que no podía respirar. Es increíble que sea realmente sexy aún cuando él no es consciente. Digo, cuando lame sus labios cada vez que deja de hablar, y también como los muerde cuando... Cuando esta... Bueno, no sé porque los muerde, pero es un gesto caliente. Y como despeina su cabello y este queda exactamente igual. O cuando sus ojos pestañean lentamente cuando te miran y se siente como si pudiera llegar más allá de tu alma. Cuando sonríe y puedes sentir que todo lo que te hace mal se va lejos. O cuando...

-¿Tengo algo en la cara? -pregunta él, repitiendo mis palabras. Salgo de mi pequeño trance y me doy cuenta de que me había quedado mirándole como estúpida.

Ahora es mi momento de negar y los cabellos llegan a mi cara y los debo sacar rápidamente de allí. Y eso fue así como un intento fallido de ser sensual.

-No, solo, quise intimidarte como lo estas haciendo conmigo -respondí divertida. Él rió sentándose frente a mí en su sillón habitual.

-Lo lamento, solo quería saber si tenías también problemas con la mirada de los chicos.

-Tu mirada no me hace nada -¿miento?, claro que lo hacía. Me ponía nerviosa solamente cuando él me miraba, pero no podía decírselo. Ni siquiera hacerlo obvio.

Era consciente de que a veces solo mi mirada podía delatarme, era una chica bastante expresiva y ese era uno de mis más grandes problemas.

-Auch, estaba seguro de que solo mi mirada hace que las chicas me deseen -bromeó, aunque no lo tomé como una broma, era difícil no sentirse atraída por él. Realmente difícil.

-Pues ya vez que no. Conmigo no funciona.

-Tendremos que cambiar eso -murmuró algo que no pude descifrar, pero no quise preguntarle que había sido, así que solamente me senté más cómoda esperando que la sesión comenzara. -Bueno, es mejor que comencemos ¿no?

-Solo si quieres

-Claro que quiero, venga, levántate -me ordenó y lo miré confusa bajando nos piernas del sillón y quedando parada frente a él, exactamente unos diez centímetros bajo sus ojos y solo a cinco de poder tocar sus labios.

Deja de pensar estupideces, _____. Me ordenó en voz baja. Él se nueve graciosamente frente a mí, mirando cada milímetro de mi cara y ojos. Tengo ganas de reír, pero antes de que el sonido saliera de mi boca, él hace un gesto con su dedo de que mantuviera silencio.

-¿Qué haces? -susurró con la voz ahogada, sus labios cada vez pasaban más cerca de los míos, tanto, que podía sentir su respiración chocando con ellos de una manera agresiva.

-Shhh, no hables, y haz lo mismo que yo, mírame.

-Lo estoy haciendo -le informó, él sonríe sin mostrarme los dientes aún mirándome fijamente.

-Hazlo como si buscarás el más mínimo detalle de mi cara -dice y lo hago.

Pude ver pequeños lunares esparcidos por su cara, no perceptibles a la distancia. Suspiró cuando me veo realmente desesperada por inclinarme hacia él y besarlo, pero mi cordura vuelve a mí y sigo con mi tarea. Buscando los pequeños detalles de Niall en u cara.

-Ahora, levanta tu mano y acércala a mi cara, me acaricias suavemente -susurro tomando mi mano y colocándola en su fría mejilla.

Trago duro trazando pequeñas líneas sobre su piel. Es tan suave y delicada. Y me preguntó como se sentirán sus labios. Pero sé que no debo hacerlo, él solo quería que yo acariciara su cara.

-Toca todo lo que quieras -murmura y quiero gritar fuertemente que él no dijo aquello.

Sé que si toco sus labios con mis dedos estaré perdida y querré besarlos y eso es algo que no debe pasar en absoluto. Pero mis dedos actúan como si tuvieran vida propia y sus labios, fueron su primer objetivo.

...
Directioner13963

Virgen a los 25 (nh)¡Lee esta historia GRATIS!