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Era casi la 1 a.m. y estabas tratando de hacer que tu hija se durmiera, pero ella simplemente no estaba ayudando.

Había estado llorando desde un tiempo atrás. Ella extrañaba a su papá. Tan solo tenía 3 años y era la mayor  "niña de papi" que habías conocido.

Cuando Niall estaba en tour, tu ángel se convertía en una pesadilla.

—¡Extraño a papi!, ¡quiero a mi papi!— Ella gritó en medio de su llanto.

—Yo también, Cady. Él regresara en un par de semana, sólo por favor deja de llorar.— Suplicaste.

Ella no pararía. Esto había sido así desde hace 3 horas y no podías más con ello. La pusiste sobre su cama y te levantaste.

—Cady, quédate aquí. Ya regreso.

Ella siguió llorando. Fuiste hacia tu habitación, no pudiste soportarlo más y comenzaste a llorar. Te sentías como una mamá terrible porque ni siquiera podías hacer que tu bebé dejara de llorar. Buscaste tu celular y mandaste un mensaje a Niall.

"¿Estás desocupado? Te necesito aquí tanto justo ahora, llámame en cuanto puedas."

No pasaron ni siquiera tres minutos cuando contestó.

"Te llamaré por skype."

Tomaste tu laptop de inmediato y pronto conectaste la llamada con Niall.

—Amor, ¿qué pasó?, ¿Por qué estás llorando?— Preguntó consternado en cuanto se vieron.

—Cady no se duerme. Ella ha estado llorando todas las noches desde que te fuiste. Quiere a su papá. Ni siquiera puedo hacer que mi propia hija deje de llorar. Probablemente me odia.— Explicaste llorando.

—_______, ella no te odia, tan solo me extraña. ¿En dónde está?

—En su habitación, llorando.

—Déjame hablar con ella.

Asentiste y te levantaste para poder ir hacia la habitación de Cady. Ella seguía en su cama llorando.

—Cady alguien quiere hablar contigo.— Informaste.

Ella te miró y estiró sus brazos hacia ti. La levantaste y regresaste a tu habitación, te sentaste en frente de la laptop con ella en tu regazo, ella miró a su papá e inmediatamente dejó de llorar.

—¡Papi!— Mencionó con el tono de emoción claramente impregnado en su voz.

—¡Hey, hermosa!, ¿Qué estás haciendo?— Niall mencionó sonriendo.

—¿Cuándo vendrás a casa?

—En un par de semanas más, estaré ahí pronto.

—No, ven ahora.

—No puedo, bebé. Tengo que quedarme aquí.

—¿Por qué?— Cady preguntó mientras ponía esa cara que solo informaba que estaba a punto de llorar de nuevo.

—Porque tengo que cuidar al tío Louis, Harry y Liam. Si me voy, ellos van a llorar y estar tristes. No quieres que ellos estén tristes, ¿verdad?

—No.

—Tengo que quedarme aquí y cuidarlos y tú tienes que cuidar a mami.

—¿Por qué?

—Porque papá no está ahí. Y mamá extraña a papá también y tienes que asegurarte de que mami no lloré o se ponga triste.

—Oh, ¿cómo?— La pequeña preguntó poniendo demasiada atención a lo que Niall mencionaba.

—Tienes que escuchar lo que mamá te dice que hagas y ser una niña buena. No puedes llorar cuando te vas a la cama, ¿está bien?

—Está bien.

—Entonces, ¿puedes cuidar a mamá hasta que yo regresé a casa?

—Sí.

—Bien, tenemos un trato entonces, princesa, ¿por qué no vas a dormir?

—Está bien, papi, te amo.

—Yo también te amo, hermosa.

Niall tiró un beso hacia Cady mientras que ella se acercó y besó la pantalla para después salir por la puerta.

—Cady, estaré ahí en un minuto.— Le dijiste.

—Está bien, mami.

Miraste de nuevo a tu laptop y viste la cara perfecta de tu esposo.

—Eres el mejor papá en el mundo.— Dijiste mientras lo admirabas a través de la pantalla.

—No lo sería si no tuviera a la mejor mamá a mi lado.

—Gracias por hacer eso.  Tal vez ahora pueda dormir un poco.

—De nada, si necesitas algo más, solo házmelo saber.

—Oh, lo haré, iré a prepararla para dormir y me iré a la cama.

—Ok, buenas noches, mi amor. Te amo.

—Buenas noches, también te amo, cariño, apresúrate a venir a casa.

—Trataré de hacerlo.

Se despidieron y los dos cerraron sesión.

Caminaste hacia la habitación de tu hija y ella estaba esperando en su cama. Te acercaste y te sentaste a su lado.

—¿Mami?— Ella te llamó mirándote con sus grandes ojos azules, tan iguales a los de su padre.

—¿Sí, mi amor?

—¿Extrañas a papi?

—Lo hago, mucho.— Contestaste sentándote a su lado y acomodando su cabello detrás de su oído.

—Yo también, ¿Por qué tiene que irse?— Preguntó mirándote atentamente.

—Porque tiene que cantar para todas sus fans alrededor del mundo. Ellas aman a tu papi también.

—¿Estás triste?

—No realmente. Extraño a papá pero te tengo a ti aquí conmigo.

—¿Yo hago que no estés triste?— Preguntó mientras se acostaba y se acurrucaba a tu lado.

—Sí, lo haces. Tú me haces muy feliz.— Mencionaste dejando un beso sobre su cabello castaño.

—¿Puedes leerme la historia que papi lee para mí?

—Sí, sí puedo, amor.

Sacaste la bella y la bestia debajo de su mesita de noche y comenzaste a leer. No tomó mucho tiempo para que las dos terminaran dormidas. Pasaste la noche acostada en una pequeña cama con tu pequeña y dulce niña a tu lado.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!