12.

2.8K 106 2

—Lo siento, ________, pero con los recortes salariales, tendré que pedirte que te vayas. Lo siento mucho pero necesito que limpies tu oficina y tomes tus cosas. Fue un placer trabajar contigo.— Mi estúpido y arrogante jefe mencionó mientras revisaba algunos papeles.

—¿A qué se refiere con que tiene que pedirme que me vaya? ¡He estado trabajando aquí por años!— Dije levantando mi voz un poco.

Él suspiró y dejó los papeles sobre su escritorio para mirarme por encima de sus gafas.

—________, por favor, no necesitas hacer una escena. No hay nada más que hacer, estoy seguro que pronto encontraras otro trabajo.

—¡Pero ni siquiera me dio la oportunidad de buscar otro trabajo!

—De nuevo, lo siento mucho.— Mencionó dando por terminada la conversación.

Salí de su oficina y caminé a la mía. No lo podía creer, había trabajado en este estúpido estudio de diseño de interiores y mi jefe, bueno ex-jefe, simplemente decidió echarme a la calle. Increíble.

Tomé una caja y guarde todas mis cosas en ella. Ni siquiera me moleste en despedirme de nadie, simplemente me fui,  caminé directo a mi auto y comencé mi camino a casa.

Estaba de un humor terrible. La única cosa que podría ayudarme a sentirme mejor sería hablar con Niall. Desafortunadamente él estaba en Londres y no podría venir a Los Ángeles hasta la próxima semana. Estaba yo sola.

Entré a la casa, dejé la caja en el closet y de inmediato me acurruqué en el sillón, saqué mi celular y marqué el número de Niall. Necesitaba escuchar algo positivo.

—Hey, amor.

Solo escuchar esas palabras de su parte me hizo sentir un millón de veces mejor, pero el hecho de saber que no estaba en casa para abrazarme y decirme que todo estaría bien hizo que me decayera.

Justo en ese momento todo se derrumbó en mi y pronto comencé a llorar.

—¿Niall?— Mencioné a través de mis sollozos.

—Amor, ¿estás llorando? ¿Qué pasó? ¿Estás bien?— preguntó con la preocupación impregnada en su voz.

—Me despidieron de mi trabajo.

—¿¡Qué!? ¿¡Por qué!?— Cuestionó sorprendido.

—No lo sé, algo sobre recorte de personal y me dijeron que tenía que irme.— Continué llorando.

—Escucha, bebé. Todo va a estar bien, vas a encontrar otro trabajo. No te preocupes por nada.

—No sé por qué pasó esto, yo era una de las mejores diseñadoras allí.

—Lo sé, nena. Es solo que a veces las cosas malas le suceden a las personas buenas. Solo tienes que ver el lado bueno de todo, te aseguro que hay otro trabajo mejor para ti en algún lugar, solo tienes que buscar bien. Todo va a estar bien, mi amor, confía en mi.

Niall siempre sabía qué decir para hacerme sentir mejor. Limpié mis lágrimas y tomé un respiro profundo.

—¿Estás bien?— Preguntó.

—Sí, estoy bien. Quisiera que estuvieras aquí conmigo.

—Yo también quisiera estar contigo, te prometo que estaré en casa antes de que lo sepas.

Pasamos la siguiente hora y media hablando sobre nuestro día y cualquier cosa que llegara a nuestra mente. Se estaba haciendo tarde y sabía que Niall estaba empezando a sentirse cansado pues la diferencia horaria era bastante, aquí eran cerca de las 4 pm por lo que en Londres era casi media noche.

—Bueno, iré a tomar un baño y también te dejaré descansar.— Mencioné.

—Está bien, amor. Te llamaré mañana.

—Está bien, te amo.

—Yo también te amo, princesa.

La llamada terminó y me metí a la ducha, una vez que salí, me puse una camiseta de Niall. Fui de nuevo hacia la sala y me acosté en el sillón mientras veía una película que estaban transmitiendo, pasé el resto del día en el sillón, solo me levanté para cenar y cepillar mis dientes, una vez que terminé regrese a mi lugar en el sillón y no pasó mucho tiempo para que quedara dormida.

  •••

Desperté por sonidos provenientes de afuera de la casa, sonaba como si alguien acabará de estacionar su auto afuera, no le di mucha importancia, podría ser el auto del vecino. Me levanté del sillón y me estiré, miré la hora, eran casi las 5 am, sí que me había quedado dormida, apagué la televisión y caminé hacia mi habitación hasta que escuché pasos demasiado cerca de la puerta. Mi corazón comenzó a latir con fuerza, me detuve y y trate de escuchar con atención, alguien estaba batallando con la perilla de la puerta, como si quisieran abrirla pero no pudieran.

El pánico comenzó a tomar mi cuerpo, definitivamente alguien estaba tratando de meterse a mi casa. Tomé la cosa más cercana a mi, que resultó siendo un paraguas. Me detuve en la esquina del pasillo y espere por alguna señal para comenzar a atacar.

La puerta finalmente fue abierta y me preparé para golpear con fuerza a quien sea que se haya metido. Tomé el paraguas con las dos manos y le di un golpe al individuo que había entrado.

—¡Ouch, ________! ¡¿Qué demonios?!— Sabía exactamente a quien le pertenecía esa voz.

Corrí y encendí la luz para ver a Niall con una mano sobre su hombro, en donde lo había golpeado.

—¡¡Niall!! ¡¿Qué estás haciendo aquí?!— Grité.

—¡Quería sorprenderte!

—¿Por qué estabas batallando con la puerta? ¡Me asustaste! ¡Pensé que eras un ladrón o algo!

—Está oscuro, ________. No podía encontrar mi llave. ¿Qué estás haciendo despierta?

—Me quedé dormida en el sillón y tú auto me despertó.

—Bueno la próxima vez que vaya a llegar a casa antes te lo haré saber porque eso dolió. ¿Jugaste béisbol o algo cuando eras una niña?

Reí y dejé el paraguas detrás de la puerta, caminé hacia él y lo abracé a la vez que juntaba nuestros labios.

—Lo siento, bebé, espero no haberte lastimado mucho.— Me disculpé.

Él volvió a juntar nuestros labios y me abrazó más fuerte.

—Está bien, estaré bien aunque estoy seguro que mañana dolerá.

Volví a reír y tomé su mano.

—Debes estar cansado, ¿por qué no nos vamos a la cama?

Asintió mientras caminábamos a mi habitación. Me metí debajo de las cobijas mientras Niall cambiaba su ropa. Después se metió a la cama y me acercó a su lado.

—¿Por que viniste antes y cómo le hiciste para llegar tan pronto? Pensé que estabas en Londres.— Pregunté mirándolo y admirando lo perfecto que era desde cualquier ángulo.

—Sí, estaba en Londres. Pero en cuanto terminó la llamada tomé el jet y vine, no llegué tan pronto, han pasado casi 12 horas desde nuestra llamada.— Rió un poco. Suspiró y continuó hablando.— Además te escuchabas demasiado afectada en la llamada, así que quise ayudar a que te sintieras mejor. Siento mucho que hayas tenido un día realmente malo, nena.

—Está bien, tú te has encargado de hacerlo un millón de veces mejor. Te amo, Niall, muchas gracias por hacer esto por mi; el tener que viajar antes y de repente, debió de haber sido muy cansado.

—No tienes que agradecer nada, sabes qué haría eso y mucho más.— Apretó su agarre en mi.— Te amo.— Mencionó dejando un beso en mi frente.

Sonreí, me acurruqué en su pecho y no pasó mucho tiempo para que ambos termináramos dormidos, y no despertáramos hasta después de medio día.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!