Capítulo 15

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Me había dicho lo mismo que yo le había dicho a él y me había dejado como yo lo dejé horas antes, con ganas de más. En cierto modo me alegró que se fuera porque al minuto entró una mujer con su hija y no habría sido bonito que nos hubiera visto en aquella situación. Pero a quién iba a engañar, me dolió que se fuera de tal forma. Lo más gracioso es que yo todavía seguía sentada en el lavamanos esperando a que volviera y me dijese que había sido una broma, pero sabía que aquello no iba a pasar. No podía consentir que me bajara la autoestima de esa manera.

Cuando me serené un poco volví a la mesa. Sarah se había ido a la barra a hablar con un chico según me había contado Isaak. Oliver estaba sentado mirándome, me miraba con cara de que se había dado cuenta de que lo que había hecho estaba mal. Nunca llegaría a entender a este hombre, me desesperaba. Había vuelto a hacer lo mismo. Todo aparentaba que iba bien entre los dos y luego volvía a ser un capullo. No quería discutir en medio de todo el local, hablaría con él después. Me cansaba el "tira y afloja" al que estábamos jugando, que por mi parte, ya había acabado. Bueno, en verdad no, todavía nos quedaban unos cuantos momentos así.

Cansada de todos ellos me fui al backstage sin decirle nada a ninguno de los dos. Quería hablar con Simón cuanto antes, tenía la sensación de que él podía llegar a entender mi situación y aconsejarme mejor que Sarah incluso.

—Allison, me alegra verte por aquí— me dijo mientras caminaba hacia él. Lo abracé fuertemente, me alegraba mucho de haberlo conocido. Es una de esas personas a las que se le coge confianza enseguida.

—Tengo que decirte un par de cosas, no me juzgues, ¿vale?— nos sentamos en uno de los sofás que tenía en el camerino. Nos miramos. —Me gusta Oliver— era la primera persona a quien se lo decía, y me gusta que haya sido así. No me ha costado decírselo, ha sido fácil.

—¿En serio? No me lo puedo creer, estás bromeando— me dijo con un tono notable de ironía. —Sabía que te gustaba Oliver, se te notaba un montón.

Si él se había dado cuenta, no me cabía ninguna duda de que Sarah e Isaak se habían dado cuenta también. Tal vez por eso Isaak quería que viniera esta noche. Aunque si lo sabían, ¿por qué no me habían dicho nada todavía? Puede ser que estén esperando a que se lo diga yo. Pero no puedo hacerlo, admitírselo a ellos sería como admitirlo realmente, ya no tendría ninguna escapatoria. Tendría que aceptar las consecuencias, como por ejemplo, contárselo a mi padre también. Y no tenía intención de contárselo a mi padre ya que a él le cae un poco mal Oliver, puede aparentar que le cae genial, pero lo cierto es que no es cierto.

—Simón, ¿se nota a simple vista o tuviste que fijarte mucho para darte cuenta? No me gustaría tener que decírselo a Isaak y a Sarah.

Agaché la cabeza arrepentida, todo estaba pasando tan deprisa... No quería contarlo, simplemente no quería hacerlo todavía. Tal vez en un año o dos... Bueno no, tanto tiempo tampoco, pero por lo menos necesitaría unas semanas para ir preparando el terreno y buscar el momento idóneo.

—No quiero mentirte, así que te voy a decir lo que pienso aunque no te guste la respuesta. Si Sarah e Isaak no se han dado cuenta todavía de lo que sientes por Oliver es que necesitan gafas porque es algo que se ve a simple vista. Pero debes andarte con cuidado, si se han dado cuenta y no te han preguntado ya, es que están tramando algo, y eso no sería nada bueno— Simón tenía toda la razón, como he dicho antes, hablaré con Oliver y luego tomaré medidas respecto a Sarah e Isaak.

Después de que le contara todo lo que me había pasado con Oliver hasta el momento, le conté que mi padre me había mentido pero todavía no sabía el por qué y que tenía un admirador secreto. Esto último no le hizo mucha gracia, me contó que él también tuvo uno y no acabó bien; llegó a denunciarlo por acoso.

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