-¿con que tu eres, el pequeño Samuel?

-Sip.

-bueno Samuel, yo soy Matt el mejor amigo de ese tipo que ves parado ahí, en  realidad somos como hermanos, por lo que puedes decirme tío Matt.

Samuel asiente con la cabeza y estira sus brazos para abrazar a mi amigo. Tengo que admitir que siento unos pocos de celos, a pesar de que al confesarle que soy el ángel negro sume algunos puntos con él, todavía no parece sentirse cómodo a mi lado.

Luego de que los tres tomáramos la merienda que Matt preparo que consistía en chocolatada y galletitas de vainilla comencé a explicarle a Sam como se hacía un   tatuaje.

Durante todo el proceso se quedo sentado a mi lado, mientras terminaba de dibujar el bosquejo del  dragón que había comenzado antes, y algunas veces  se metía por debajo de mi brazo para tratar de verlo más de cerca. Cuando lo termine y se lo mostré para que me diera su opinión solo emitió un “wuaaaa”

Mi cliente llego y le pedí a Samuel que sea mi asistente, y el acepto de buena ganas, también le explique paso a paso como lo haría, el miraba y absorbía todo absolutamente concentrado.

Cuando termine, nos despedimos de Matt y él me hizo prometer que lo llevaría todas las veces que sea posible. Todavía quedaba hablar el tema del pub, lo más probable era que contratáramos  a una persona por que Matt no podía hacerse cargo el solo y yo no podía dejar a Sam solo o llevarlo conmigo.

 llegamos a nuestra casa y le pido a Sam que se de un baño mientras preparo la cena, bueno decirle cena a un tostado de jamón y queso era algo exagerado, pero es lo único que se cocinar. Y soy muy orgulloso como para pedirle a mi madre que nos cocine aunque sé que lo haría sin problemas

Recuerdo que la maestra de Sam me dijo que notificarían en un cuaderno todo lo que hacían en el día, así como también si  había alguna actividad especial programada para la semana.

Dejo de hacer lo que estoy haciendo y busco en la mochila de Sam ese cuaderno, lo primero que noto es que no toco el almuerzo que le prepare, ¿Por qué no lo habrá comido? Lo saco del envase en que lo había envuelto y devoro las porciones de pizza que le había  guardado.

Me siento en la barra y empiezo a leer. Al parecer se habían divertido coloreando y jugando un partido de futbol. También decía que era un niño muy alegre y divertido.

Luego había un comunicado especial para los padres.

Sres. papis: les recordamos que mañana es el día de las profesiones, y los padres deberán asistir junto con sus hijos y exponer a que se dedican.

Me preguntoporque Sam todavía no me ha dicho nada. ¿Será por eso que prestaba atención a todos mis movimientos mientras trabajaba?

-¡¡Brandon!! Ya termine de ducharme- oigo que me grita desde el baño, me pongo de pie, busco una toalla y me dirijo al cuarto de baño para poder secarlo.

Mientras seco su cabello el está jugando con unos autos sentado en su cama, siguen decirme nada.

-Sam, ¿Por qué no has comido tu almuerzo hoy?

-es que Zoe me convido de lo que su mama le había preparado, estaba riquísimo.

Bueno ahora me siento una mierda, sé que no lo dice pero debe extrañar comer algo de comida casera, debe estar arto de los sándwich y la pizza.

-cuando salieron, tu y Zoe tenían la cara triste, ¿paso algo?

El deja sus autitos y lanza un suspiro al aire.

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