Mentiras

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Sabía que mentirle a Grant sobre un embarazo era mala idea y que tarde o temprano el sabría la verdad.
Pero ¿qué más podía hacer?

Grant ni siquiera quería hacer el amor conmigo por miedo de hacerle mal al "bebé" entonces ¿cómo se suponía que quedara embarazada?

No tenía muchas opciones y tenía que pensar rápido.

Podía decirle la verdad y ver como se desmoronaba su corazón pero no lo soportaría.

Necesitábamos un bebé ¡ya!.

Ese día salí temprano a comprar unas cosas al super mercado. No tardé mucho y cuando regresé Grant estaba sentado en el sofá.

—¿Me puedes explicar esto? — señaló la prueba de embarazo que estaba en la mesita de centro.

—Yo te lo iba a decir. —Traté de excusar.

—¿Cuándo?

—Pronto.

—Después de ilusionarme con ser padre. —Grant sacó de su chamarra un mameluco de bebé color amarillo y lo dejó sobre la mesa. —Necesito pensar las cosas.

—Podemos pensarlas juntos.

—No, esto es demasiado. Por favor quiero estar solo.

Salió del departamento con los ojos rojos y húmedos. Había hecho mal.
Pero ya no podía remediarlo.

Pero ya no podía remediarlo

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