Capitulo 17

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Unos pantalones oscuros ceñidos, un corpiño azul eléctrico, una cazadora negra y mis famosos Jeffrey Campbell que tanto había estado usando para la moto.

Estar de nuevo metida en esa vestimenta me hacía sentir rara. Después de tanto tiempo y olvidarme completamente de las motos era extraño el volver por una buena causa.

-Kate Wells ha vuelto, señores - Justin elevó su voz como si estuviésemos con mucha más gente.

Él había optado por: tejanos oscuros, camiseta de tirantes blanca y su cazadora negra tan característica. Justin Bieber también había vuelto.

-Señoras y señores, Justin Bieber, el hombre más deseado de Stratford - continué. Eso le hizo reír.

-Pero que está pillado, no olvides eso, nena - me guiñó el ojo.

Eso significa... ¿El retorno de la pareja? Puede. No lo sé.

Cuando Sam estaba de camino y dejar la extraña discusión con Justin que terminó en un profundo beso apasionado que los dos necesitábamos; llamé a Caden y le expliqué la perfecta mentira que habíamos ingeniado Sam y yo.

Caden no sabía nada. Iba a quedarse con Jake y no se enteraría de nada. Tal vez le contase la verdad cuando terminase.

Pero mi hermano, había cambiado tanto que no era capaz ni siquiera de mirar una moto. Y su relación con Liam había cambiado lo suficiente.

Por suerte, Samantha seguía en contacto conmigo y ella estaba más que animada cuando le expliqué lo que necesitaba. Que mi moto estuviese bien cuidada para cuando yo llegase.

Y al final, accedí. Justin conducía y yo iba detrás. Mal. Yo quería un rato con mi moto. Por esos viejos tiempos que dejé atrás.

Y luego, hablé con Liam, necesitaba a ese hombre para seguir con mi plan.

Iba a ayudar a John a salir del mundo el cual había estado ocupando por todo aquel tiempo.

Ya me sonaba raro que John ganase tanto dinero, pero nunca pensé que Megan estuviese metido también en ello.

Iba a ir a por ella, por mi, por John. Por la venganza que ella estaba maquinando.

¿Todavía nadie sabe que no puede tratar de jugar conmigo? Soy como un rayo, un remolino. Tu juegas. Yo más. Siempre por delante. Nunca dejo que me pisen y ahí viene en mi mente el juego de Justin y yo. Esa fue una excepción. Algún día iba a enamorarme de tal manera que me dolería el corazón.

Una vez montada en mi moto justo en la esquina de aquella lujosa urbanización, me di el lujo de hacerla revivir y sentir como rugía debajo de mi, de nuevo - bien, estoy exagerando. Yo sólo sentía ese sonido que procedía de los mismísimos dioses, Justin estaba disfrutando de ello. Mejor que yo.

-Vamos a por ella, cariño - dijo Justin.

Aparcó en una zona poco visible para toda la gente nueva que había allí. Algunas caras se me hacían conocidas y podía decir que el paso de tantos años cambiaba mucho a las personas y no sólo físicamente.

Justin y yo comentábamos algunas cosas sobre los nuevos y los viejos.

No había cambiado nada. Luces de neón, música a todo volumen en los coches tuneados que valen más que todo el alquiler de un año de mi apartamento.

A lo lejos, seguía estando la furgoneta de Kiel junto a Kyle y los dos seguían repartiendo la bebida por las noches de carreras.

Liam permanecía junto a un nuevo grupo de niños mientras les pasaba algunos trucos para ganar. Él estaba haciendo de jefe con algunos de ellos para ganarse algunos dólares de más.

Vuela Libre #2 (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!