Capitulo 28

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Capitulo 28

Harry me miro con los ojos bien abiertos y se quedo unos minutos estático. De pronto empezó a balbucear cosas ilegibles. 

—Dios mio. —una enorme sonrisa se formo en sus labios y de pronto sus ojos se llenaron de lágrimas. —No sabes lo feliz que me haces _____. —me abrazo con delicadeza. —Y si es niño por ley debe llevar tan siquiera un nombre mio. 

—Si es niño tu eliges el nombre, si es niña lo elijo yo. 

—Trato hecho. —estrechamos nuestras manos.

—¿Como quieres llamarlo? 

—Mick

—¿Como Mick Jagger?

Harry asintió.

—Y tu, ¿como la llamarías?

—Louise. 

—Por Louis. —reconocí tristeza en su voz. 

—¿No te gusta? 

—No es eso, solo lo que...

—¿Lo extrañas?

—Demasiado. —admitió.

—¿No crees que sea momento de volver?

Harry negó entristecido. 

—Louis nunca va perdonarme esto, lo se. 

—Pero es que ya pasaron tres años, quizá ya lo olvido.

—¿Olvidar que técnicamente me robe a su hija que en aquel entonces tenia diecisiete? No lo creo. —bufo.

Dimos ahí terminada nuestra conversación.

*9 meses después*

Estaba echando a la lavadora los abrigos mas calientes de Harry. Ya se venia diciembre, la temporada mas fría y valía la pena estar bien preparados. 

Cerré la puertesita transparente de la lavadora y de pronto sentí una patadita de el o ella. 

Habíamos ido a varios ultrasonidos pero le pedimos al doctor que fuese una sorpresa. 

Acaricie mi barriga de nueve meses bastante crecida.

—Calma cariño. 

Pero esta vez me pateo tan fuerte que creí que iba a caerme.

Me sostuve de la lavadora y cuando por fin me estaba recuperando sentí un nuevo golpe. 

Estas no eran pataditas, al ser primeriza no las reconocí al instante pero juraría que eran contracciones.

—Maldita sea ¿Justo hoy decidiste nacer? A penas nazcas te voy a castigar. —mordí mi labio tras una nueva contracción.

Hoy, hoy que el auto se había descompuesto y Harry estaba a mitad de un juicio sumamente importante.

—Por favor quédate en la pansita bebe. —intente sonar dulce pero mi voz salio mas como en un chillido suplicante.

Camine con cuidado a la salida del cuarto de lavado. ¿Cuando fue que se nos ocurrió instalarlo en el sótano?

—¡Santa mierda de cristo! —grite. 

Jamas imagine que esto doliera tanto. Y eso que aun eran las contracciones.

Como pude subí los escalones del sótano y empuje la puerta desesperadamente. 

Agarrándome de las paredes y muebles llegue hasta el teléfono.

Marque el numero de Harry, aunque me equivoque varias veces antes de.

Después de varios timbres Harry contesto.

—______ cariño estoy por ganar el caso y casi me sacan de la sala. ¿Que pasa?

—Gana ese jodido caso por tu hija que va nacer ahora.

Harry no respondió, sabia que estaba pasmado. 

—¿Ya ya? —dijo por fin. 

—Si. 

Sentí una nueva contracción y de pronto mis bragas se mojaron. Cuando menos pensé había un charco de agua bajo mis pies.

—Harry me duele tanto que me hice pipí.

—No te hiciste pipí, rompiste fuente. 

—¡Ah! —grite de dolor. —Gana ese caso y ven.

—No hay tiempo, estoy allá en quince. 

Tome la maleta del closet que había abajo. La teníamos preparada por si algo se presentaba.

De paso saque unas bragas secas que traía en la misma maleta. Traía una falda volada por lo que no me la moje.

Quince minutos después la puerta principal se abrió. Agradecía que el bufete estuviera cerca de casa.

—Mi amor vamos. —me ayudo a levantarme.

Pero yo sentía que el o ella, no aguantaría dentro de mi pansa hasta llegar al hospital.

—Ya esta tocando la puerta Harry. 

—Lo se, vamos.

—No Harry, me refiero a que va salir ahora. 

El me miro con los ojos bien abiertos.

—Pero _____ yo no se sobre partos ni nada. —dijo asustado. 

—¡Mierda Harry solo abriré mis piernas y tu lo sacas! —grite desesperada. —Llama a un doctor. 

Harry corrió al teléfono y le llamo al doctor que me había atendido los nueve meses diciéndole que no llegaría al hospital. El empezó a darle indicaciones. 

Me acosté en el sofá, Harry me quito las bragas, esta vez para algo diferente que todas las anteriores ocasiones.

Abrí mis piernas todo lo que pude.

—¡Puja! —ordeno.

Empecé a pujar, poco a poco sentí mi parte intima abrirse mas y mas.

—Estoy viendo su cabesita mi amor. —sus ojos se cristalizaron. 

—¡Ah mierda! 

Sentí que me iba de este mundo. Nunca jamas había sentido un dolor tan grande. Pero valía la pena.

Escuche un llanto, fue el sonido mas hermoso que he escuchado. Todo el dolor se esfumó y se convirtió en una dicha enorme. Oficialmente ahora era mama.

—Bienvenida a casa Louise. —murmuró Harry entre lágrimas.

Y aunque estaba ensangrentada y llena de cosas raras era la bebe mas bella.

Pocos minutos después el doctor llego, corto el cordón, limpio a nuestra hija y la reviso.

Cuando la bebe estaba vestida y en una manta en mis brazos el doctor empezó a anotar algo.

—Louise Anne Styles. 16 de octubre del 2016. 7,39 libras y 17,72 pulgadas. 

Harry se acerco a mi lado con una cámara fotográfica y se la entrego al doctor.

—¿Podría...?

El doctor asintió con una sonrisa.

Los tres nos acomodamos y Louise fruncio el rostro con el flash. 

—¿No es hermosa? —Harry acarició su pequeño rostro.

—Es perfecta. —respondí.

El mejor amigo de papá ~Harry Styles y ____~~Hot~¡Lee esta historia GRATIS!