Capítulo 8: Esto no volverá a ocurrir

17.1K 961 31

Título completo: Esto no volverá a ocurrir; dedicado a galiciar5.

Daniel ya se había ido y la verdad es que cuando miré el reloj era bastante tarde. Me puse a hacer la cena y una vez estuvo lista comí viendo uno de esos programas malos de la tele. Al terminar recogí la cocina y me fui a la cama. Estuve leyendo un rato pero la verdad es que estaba bastante cansada y me dormí pronto.

Al día siguiente me desperté con más energía. Bueno, más o menos con la habitual, y al salir de casa vi a Bryan.

—Buenos días —me saludó él, sonriente como todos los días, pero la respuesta que recibió de mi parte no fue tan agradable.

—Jm —le di una colleja y seguí mi camino hacia el ascensor.

—¿Pero qué te pasa? —preguntó en parte divertido, mirándome mientras hacía un puchero.

Lo miré fijamente, la cara de cachorrito no colaba conmigo ni aunque me mirase con sus ojos azules. No iba a ceder.

—Eres un mentiroso, vaya amigo... —chasqueé la lengua y al bajar seguí camino hacia el instituto.

—¿Pero por qué? —parecía desconcertado, no podía ser que ni sospechase, maldito...

—Lo sabes de sobra, piensa —contesté sin darle más detalles.

Seguimos el camino, en silencio por mi parte, aunque él intentaba entablar conversación yo le respondía con monosílabos y asentimientos de cabeza. Al llegar, Ally se nos unió y rápidamente me animé. Vi como Bryan me miraba de soslayo un pelín molesto y no pude evitar sonreír.

—¿Pero qué os pasa a los dos? —preguntó finalmente Ally.

—No lo sé, no quiere decírmelo —suspiró Bryan con frustación.

—Deberías saber el por qué, ¿tu ducha no funcionaba y no te dio tiempo en los vestuarios? ¿En serio pensabas que no iba a saber que me mentiste? —me crucé de brazos.

—¿Era por eso? —preguntó alzando ambas cejas sorprendido para luego echarse a reír.

—No entiendo nadaaaa —se quejó Ally y rápidamente le conté todo lo sucedido.

Apenas terminé de contárselo nos unimos a la risa de Bryan, aunque yo le di un último golpe al rubio negando. Entramos a clase y esperamos a que llegase el profesor.

Cuando estuvimos de vuelta en casa, Bryan se marchó a entrenar. Me invitó, pero la verdad es que tenía cosas que hacer. Suspiré dejando caer mi carpeta en el escritorio y me puse a hacer los deberes. 

Al terminar entré en la cocina, cogí un poco de comida y me la fui tomando mientras veía la tele tapadita con una manta. 

Cuando miré el reloj me levanté de golpe y cogí la mochila. Me había olvidado de que tenía que ir a casa de Daniel.

Bajé directamente por las escaleras, no tenía tiempo a coger el ascensor. Me metí en mi coche nuevo y pasados unos quince minutos estuve en la puerta de su casa. Llamé secándome las manos nerviosa en el pantalón. Yo ya no era así pero volver a esa casa significaba recuerdos, quizás más incluso que si volviese a la mía propia. ¿Y si me abrían sus padres? ¿Y si me veía su hermana pequeña? Creo que empecé a ponerme pálida.

No tuve tiempo para huír, ya que la puerta se abrió dejándome ver a Daniel. Suspiré aliviada.

—¿Están tus padres? —él pareció sorprendido y a la vez confuso por mi pregunta pero tras un rato negó—. Bien —entré y sin más me dirigí directamente a su habitación. Me conocía la casa de memoria.

Sabía que me seguía por lo que al entrar me senté en su cama con la mochila al lado.

—Bien, terminemos pronto, por favor.

—Tranquila... —vi como sonreía de lado y se sentó a mi lado sacando su ordenador. 

Estuvimos una hora entera trabajando. Al final, aburrida, puse música de fondo mientras observaba lo que él escribía, lo corregía y le daba mi opinión. La verdad es que pasamos una tarde mucho mejor que la anterior. Quizás porque no estaba tan a la defensiva y lo traté como una persona normal.

—Al fin —dije cuando terminamos, permitiéndome recostarme en su cama.

—Espera —dijo divertido dándole al botón de guardar—, ahora sí que terminamos.

Sonreí sin poder evitarlo y me lo quedé mirando mientras guardaba el ordenador. Él. Esa habitación. Esa casa. Todo me traía tantos recuerdos... Pero la verdad es que para variar eran buenos, nunca habíamos tenido una discusión hasta que le dije lo que sentía por él, y ni siquiera a eso se le podía llamar discusión, simplemente me rechazó.

Se volvió y me pilló mirándolo detenidamente. Me mordí el labio incorporándome en la cama.

—Uhmm... yo... creo que debería irme ya —sonreír levemente, simplemente me salió así, pero justo cuando me disponía a levantarme de la cama sentí unas manos en mi cintura impidiéndomelo. 

Me giré, sobre todo sorprendida, pero apenas pude hacer nada porque los labios de Daniel le pedían con desesperación, ¿desesperación?, una respuesta a los míos. La verdad es que me había pillado por sorpresa, desprevenida, creí que ayer le había dejado claro que no volviese a tocarme.

Pero me olvidé de todo lo que estaba pensando al sentir como él sonreía en mis labios, ¿por qué sonreía? Espera, ¡estaba devolviéndole el beso! ¿¡Por qué coño estaba haciendo eso!? El problema es que no podía parar y la verdad, aunque no me gustase nada de nada admitirlo, es que quizás, solo quizás, no quería parar.

Enredé mis dedos en su pelo dándome por vencida y me senté a horcajadas sobre él siguiendo el beso con intensidad. Entreabrí la boca dejándole paso a su lengua, que se enredó en un baile, ¿un baile?, eso ya era una lucha, con la mía.

Sin quedarme atrás correspondí a todo lo que él hacía hasta que quedé debajo de él, ambos ya tumbados en la cama, y pasaba mis manos por sus brazos, luego por su pecho, sus abdominales...

—Dan... —suspiré sin poder evitarlo, él tampoco se quedaba corto. Sentía sus manos sobre mi, dejando una descarga eléctrica en cada parte de mi cuerpo por la que pasaban. Él bajó sus labios a mi cuello, oh Dios, ladeé la cabeza dejándole un mayor espacio, sin dejar de jugar con mis dedos entre su pelo hasta que se escuchó un coche aparcar fuera y él se detuvo apartándose de mi. Lo miré arqueando una ceja decepcionada, ¿decepcionada? ¿¡Qué coño me estaba pasando!?— ¿Q-Qué pasa? —susurré aún con la respiración levemente agitada.

—Son mis padres, y... no sé por qué me da la sensación de que no te hace mucha gracia verlos.

Mierda. Empujé a Daniel lejos de mi, levantándome mientras me ponía la ropa bien y cogía mi mochila. Lo miré, aún tenía los labios hinchados pero no pensaba comentar nada al respecto. No sabía cómo había pasado pero tenía claro que no podía volver a ocurrir.

—Recuerda entregar el trabajo a tiempo —dije justo antes de salir por la ventana, escuchando a sus padres ya en la entrada.

¡Hola de nuevo! Jajajaja, ya os echaba de menos eh ;) Esta vez he tardado más de lo habitual en subir ya que no hice absolutamente nada en semana santa y claro, estos días tuve que hacer todo lo que no había hecho para el instituto. Pero bueno, no he tardado tanto eh, jajaja, de todas formas espero que os haya gustado el capítulo, ¿qué le pasa a Vicky que se deja seducir por los encantos de Dan? Nono Vicky jejejeje. Veremos como sigue la cosa entre ambos jijijiji.

Quería deciros que estoy trabajando en un nuevo proyecto y os agradecería mucho que os pasáseis a darme vuestra opinión, es verdad que estoy pensando mucho en ello pero no lo empezaré hasta que termine de escribir esta novela. Aquí os dejo el link de todas formas: http://www.wattpad.com/story/15183093-%C3%A1ngel-desterrado-%C2%A9-pr%C3%B3ximamente

Ya no me lío más o quedará más larga la nota de autor que el capítulo jajajaja. SE OS QUIERE TRILLONES.

¡Comentad y votad mucho si os ha gustado!

Izquierda o derecha ©¡Lee esta historia GRATIS!