-Logan-


Estoy furioso.

No puedo dejar de respirar con dificultad. No puedo ordenar mis pensamientos. No puedo hacer otra cosa más que actuar por instinto. Sé que no estoy haciendo lo correcto. Sé que estoy perdiendo los estribos. ¡Debo. Calmarme!

Reclino mi cuerpo hacia adelante y tomo una inspiración profunda.

El aroma a frutas y menta me golpea de pronto. Es un aroma agradable. Tranquilizador. Tomo otra inspiración y el aroma invade mis fosas nasales, embriagándome de golpe. Una tercera inspiración es inhalada y me permito acercarme un poco más a la fuente del aroma. Me permito acercarme un poco más al cabello de Hannah.

Ella está temblando. Su respiración es temblorosa e irregular. Ella me tiene miedo...

Me alejo de ella de golpe y no me atrevo a mirarla. ¿Qué acabo de hacer?... Nunca he golpeado a una mujer. Nunca he estado cerca de hacerlo, ¿Por qué perdí los estribos tan fácilmente?, ¿Qué está mal conmigo?...

Paso mis manos sobre mi cabello y tiro de él con desesperación. No me atrevo a mirarla. ¿Cómo voy a mirarla después de que aplasté mi puño junto a su cabeza?, ¿Cómo voy a mirarla cuando sé que me tiene miedo?

—L-Lo siento —tartamudeo con la voz enronquecida. Mi máscara de serenidad se está resquebrajando. No puedo dejar que se rompa.

Ella no me responde y quiero gritar. Quiero mirarla, y al mismo tiempo no quiero encontrarme con un rostro aterrorizado.

—Nunca he... —trago saliva para disminuir el temblor de mi voz—. Nunca le he pegado a una mujer. Nunca lo he hecho. Yo no...

Me obligo a mirarla. Ella está ahí, de pie, mirándome con terror. Sus bonitos ojos castaños están pintados con miedo. Miedo de mí.

—Lo siento tanto —mi voz se quiebra y aprieto la mandíbula. Estoy a punto de perderlo... Estoy a punto de quebrarme. Estoy a punto...

—Q-Quiero ir a casa —susurra con un hilo de voz y siento como si arrancaran algo de pecho.

Yo asiento y camino hacia el auto con mucha cautela. Ella se aleja de mí un poco más de lo que me hubiese gustado y le abro la puerta. Me alejo un par de pasos. No quiero que piense que estoy lo suficientemente cerca como para hacerle daño.

Esto ha pasado antes. He hecho cosas así antes. Chicas me han mandado a la mierda por cosas así en el pasado; pero no entiendo porqué con ella me importa tanto. No entiendo porqué con ella estallé tan rápidamente. ¿Qué está pasándome?

Cierro la puerta cuando ella sube y rodeo el auto. Abro la puerta y echo una mirada rápida en su dirección. Está pegada a la puerta. Casi como si no quisiera estar tan cerca de mí. Me deslizo en el asiento y enciendo el motor.

La música ruge en los altavoces y apago el estéreo. No estoy de humor para música. No estoy de humor para nada.

No hablo. Ni siquiera la miro. Sé que ella no está mirándome. Tengo el impulso de disculparme una vez más, pero no lo hago. Ya me he disculpado y ella ya me ha escuchado. Disculparme no cambia lo que hice. No lo borra. ¿Qué está mal conmigo?...

Me detengo en una luz roja. No hay muchos autos en la avenida y no hay mucho movimiento en la calle. Entonces, escucho un pequeño ruidito. Una respiración casi imperceptible, un jadeo. Miro hacia Hannah y entonces la veo. Está llorando.

Algo dentro de mi pecho se estruja y aprieto las manos en el volante. Me odio. Me odio por hacerla llorar. Me odio por no saber controlarme. Me odio por ser un idiota inconsciente.

Destroy Me | Logan Lerman¡Lee esta historia GRATIS!