33. Gaia no quiere dormir la siesta por culpa de la enfermeria.

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POV Aqua:

No puedo tener un hijo.

Jamás me imaginé que estaría embarazada. Y ahora que lo sabía, un miedo intenso se apoderó de mi. ¿Cómo podría cuidar a un bebé si ni yo misma me puedo cuidar sola?

Podía sentir como este bulto me desgarraba desde adentro. No quería dejarlo salir de mi. Me odiaría de por vida si Percy moría por un error mío.

Tenía que decirle el plan que tenía, apenas Carter se vaya. Cuando le dije lo que planeaba hacer a Cam, él trató de convencerme de lo contrario.

-No puedes mantenerlo dentro de ti. Tienes que expulsarlo. El bebé y tú pueden morir.

-No voy a matar a Percy, sobre todo si todos podemos morir.

La puerta se abrió inesperadamente. ¡Era Nico!

-¿Aqua? -se preguntó confundido.

-Por favor, ven -rogué. Él tiró su espada negra y su escudo, corrió hacia mi y me tomo de la mano.

-¿Que te pasó? ¿Es de Percy? -preguntaba preocupado.

-Si. -Nico me miró intensamente, digo, ¿a quien no mira intensamente? No es como que los ojos negros le ayuden a suavizar mucho su mirada.

Los dolores seguían pero no podía dejar que este niño nazca hasta que estuviese segura que Percy ya no corría peligro.

-¿Sabes de Percy?

-Nos separamos en Grecia para poder traer la Athena Partenos.

-¿Qué es eso? -lo interrumpí.

Sentía que volvía a desfallecer.

-Es esencialmente para que los romanos no nos maten.

-Nico, tengo miedo.

-No lo tengas, ¿si? -suspiró. -De hecho fue Percy quién me dijo que te encontrara.

-Ellos te necesitan, Nico.

-Puedo quedarme si quieres.

-No. Puedo con esto. No dejes todo esto desatendido por mi.

Nico me miró muy preocupado.

-¿En serio quieres eso?

"No, por favor, quédate. Necesito confiar en alguien que pueda entender lo que estoy haciendo."

-Si.

Nico me dio un beso en la frente y se retiró.

Dos minutos después, Carter llego con un hijo de Hécate. Cam le dio un pergamino y le pidió que lo leyera.
Si iba a tener un hijo, entonces debía ser cuando Percy ya estuviese a salvo.

POV Percy:
Cuando Zeus nos teletransportó al campamento, sabía lo primero que iba a hacer, mi misión era derrotar a Gaia con ayuda de los Siete. Pero lo que haría después sería ver a Aqua. Tenía que hacerlo.

Por alguna razón sabía que ella me necesitaba pero no podía pensar muy claramente mientras está guerra aún siga sucediendo.

Pero esos gritos que venían desde la enfermería, encendían mis alarmas. ¿Acaso estaban torturando a alguien? Me distraía mucho escuchando eso. Y muchos de los demás pensaban lo mismo.

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