Capítulo 47: Voy a hacer que conozca el maldito infierno

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2 DÍAS MÁS TARDE

Entré al autobús con Scott siguiéndome.

— ¿Scott? ¿Te sientas conmigo? —Le pregunta Amara y yo miro a Scott por el rabillo de mi hombro.

—Hoy me sentare con Elizabeth— Le dijo y ella asintió.

Nos sentamos y él tomó mi mano.

Había sido un muy buen fin de semana, las dinámicas del campamento era aburridísimas, pero teniendo a Scott burlándose de todos los profesores y alumnos a nuestro alrededor lo hacía divertido.

Ni hablar del sexo... O como él le llama... Hacer el amor.

— ¿Cuándo volvamos...?—Se calló y me miro— ¿Esto cambiara? —Acaricio mi mano.

— ¿Tú quieres que cambie? —Murmuré.

—Para mí no fue un revolcón de fin de semana, fue mucho más—Asentí. —Me gustas, Ellie—Sonreí.

—Oh...Creí que nos sentaríamos juntos de nuevo—Dijo Max mirando a Scott.

—No, hoy me sentare con...—Scott me interrumpió.

—Su novio—Apretó los puños.

—No sabía que estabas en una relación—Me miró.

—Ahora lo sabes...—Estaba enojado.

Esto será divertido.

—Es que no parecía...Era muy accesible a mis indirectas para tener sexo— ¿Me dijo accesible? Puedo que si lo sea.

Reí en mi mente.

— ¿Le acabas de decir promiscua a mi novia? —Scott se levantó.

—No dije eso—Dijo Max más asustado por la altura y el tamaño de Scott.

— ¿Dices que miento? —Arqueo una ceja.

Me encanta que se enfade, maldición.

—Scott, déjalo—Reí halando su mano.

—Me sentare unos puestos más adelante, tranquilo, hermano—Le dijo Max alejándose.

Él se sentó frustrado.

—Quiero que sepas que no dejare que te acerques a ningún imbécil—Reí.

—Y yo a ninguna perra—Cambio su cara de enojo a una irónica.

Plantó un pequeño beso en la comisura de mis labios.


Llegamos al internado y vi como los alumnos salían con sus maletas.

— ¿Qué ocurre aquí? —Me dijo Scott.

—Ni idea, vayamos a buscar a Chloe y a Aarón—Él asintió y fuimos a mi habitación.

Abrí la puerta y vi a Arianna y a Chloe con sus maletas.

— ¿Qué pasa aquí? —Pregunté.

— ¡Llegaron! —Gritó Chloe y nos abrazó.

— ¿Por qué hacen sus maletas? —Preguntó Scott.

—Parece que hay una sustancia con químicos que contamina el ambiente, así que nos iremos por dos semanas mientras limpian la zona—Dijo Arianna.

— ¿A dónde? —Dije obvia.

—A sus casas—Golpee mi frente.

Todo tenía que arruinarse.

— ¿A dónde iras tú? —Le pregunté.

—Me iré con Ari—Maldición—Aarón debe ir con su hermano y no creo que puedan ir—Gruñí.

Miré a Scott.

— ¿Iras a Sevilla? —Le pregunté.

—Me iré a Manhattan—Fruncí la nariz—Contigo.

— ¡Aww! —Dijo Chloe con ternura.

—No te dejare sola mientras ellos están en tu contra—Sonreí.

Rodee mis brazos en su nuca y el rodeo los suyos en mi cintura, beso mis labios suavemente.

— ¡Oh por Dios! —Gritó Arianna emocionada.

Escuchamos los gritos de ambas entusiasmadas.

Reí y mire a Scott.

— ¿Listo para meterte en problemas? —Arqueé una ceja.

—Nací listo, muñeca—Reí.


Llegamos al aeropuerto de Manhattan y ya era bastante tarde, tuvimos algunos problemas con los vuelos, pero ya llegamos.

Scott agarro mi maleta y salimos a pedir un taxi.

Scott rápidamente encontró uno y le di la dirección para casa de mi padre, al llegar le pagamos y salimos.

Busque la llave de repuesto que siempre está en la maseta de la ventana y abrí la puerta.

—Esto es genial—Rio Scott mientras entrabamos—Es un clásico—Sonreí—Tu papá explotara cuando sepa que...—Mi padre lo interrumpió.

—No me dijiste que vendría alguien—Dijo bajando las escaleras en pijama.

—Pues...Si—Sonreí con ironía—Vine con Scott...Mi novio— ¿Por qué dije eso? No éramos novios... Que yo sepa.

— ¿Novio? —Rio papá mirando a Scott con superioridad, Scott al notarlo levanto su barbilla amenazante.

— ¿Algún problema con eso? —Preguntó Scott.

— ¿Hija? ¿De nuevo estas ebria? —Rio a carcajadas— ¿Acaso no era el novio de Alice?

— ¿A quién le importa Alice? —Arquee una ceja.

—A mí—Se señaló.

—Me da igual lo que te importe—Gruñí—Iré a dormir—Me dirigí a la escalera.

—Sobre eso...—Dijo papá.

Arquee una ceja mirándolo.

—Tu habitación ahora es la oficina de Bianca—No es verdad—Pero te mande a preparar una de visita—Tome el jarrón que estaba en la mesa junto a las escaleras y lo lance a sus pies, él brinco esquivándolo.

—Y personas como tú se hacen llamar padre—Hablé enojada—Un día pagaras por todo lo que me has hecho.

— ¡Elizabeth! —Se quejó enfadado.

— ¡No es mi culpa, padre! —Le grité y el me miro confundido— ¡Supéralo ya! ¡Mamá te dejo por otro! ¡Deja de fingir ser otra persona! ¡Siempre hablas de que soy rencorosa, pero lo herede de ti! ¡Ya supéralo, yo no tengo que pagar por el dolor que te causo esa hija de perra! —Grité.

Papá me dio una bofetada.

Scott rápidamente lo tomo del cuello de la camisa y lo levanto levemente acercándolo a su cara.

—No le vuelva...A poner una mano encima—Le dijo amenazante—Señor—Lo soltó tirándolo al piso.

—Es mi hija, no es su problema—Vi como esa sonrisa malvada aparecía en el rostro de Scott.

—Le recomiendo guardar silencio...No se imagina de lo que puedo ser capaz —Me encanta esa sonrisa.

Papá se levantó y se dirigió a las escaleras.

—Que tengan una linda noche—Murmuró.

Abrace a Scotty y el miro mi rostro.

—Sé que es tu padre, pero si te hace daño...Voy a hacer que conozca el maldito infierno—Sonreí.

Él beso mis labios suavemente.

—No dejare que te lastimen más...Ahora solo quiero que seas feliz—Beso de nuevo mis labios

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