De paraísos para millonarios

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Llegaron al hotel, no estaba muy lejos del aeropuerto, pero si lo suficiente como para que le diera tiempo a Ethan de explicarle como iba el asunto.

Ethan había conseguido un trabajo para los tres, estarían en el hotel haciendo diversas actividades, les pagarían bien y les incluiría alojamiento y comida, era un trabajo de 6 días a la semana casi todo el día, tendrían el Domingo libre para descansar y disfrutar del hotel. Era un trabajo muy pesado, por eso la paga, pero a ellos les parecía bien. También Ethan dijo que había hablado con el amigo que les había dado el trabajo y le había contado de ella.

-No sabía que íbamos a hacer contigo -decía- así que le llamé, a ver si te ponía a hacer algún trabajo en el que pudieras quedarte con nosotros y te pagaran un poco.

-De seguro la puso para limpiadora de baños -dijo Daniel riendo.

Kim le dio un codazo, riendo con él.

Ethan negó con la cabeza.

-De hecho, dijo que le había llamado justo a tiempo, tu trabajo -dijo señalando a Daniel- es ser el animador y eso, de los niños. Dijo que necesitarías ayuda así que ella podría ser como tu ayudante.

Daniel hizo una mueca.

-¿Niños? ¿Tendré que hacerlos reír?

Ethan sonrió.

-No, solo harás que se diviertan y no molesten a sus padres mientras ellos están en el spa. Y sé que te gustan los niños, por eso creí que sería un buen lugar para ti.

-¿Y que harán Kim y tu? ¿Masajes? -preguntó Daniel sin replicar a lo anterior.

-Kim será la cantante, ¿lo recuerdas? En los restaurantes. Y yo tendré que organizar actividades para las familias y los adultos, tours y eso -explicó Ethan.

Daniel asintió.

Ari por otra parte estaba confundida. Sería ayudante con niños. No es que no le gustaran, simplemente no le emocionaba la idea, pero no podía decir nada, debía mostrarse agradecida con Ethan por al menos no dejarla sola en un motel.

-¿Cantas? -le preguntó Ari a Kim para sacarse el pensamiento de "niñera" de su cabeza.

Kim le sonrió mordazmente.

-Algún día me escucharás cantar, si es que los niños no te han dejado sorda aún.

-Canta de maravilla, debería hacer que cante para ti en este momento solo para que yo pueda escucharla -dijo Ethan.

Kim lo miro dulcemente, hasta que Daniel rompió la magia.

-No hay necesidad, simplemente espera a que se este bañando, no te tienes que acercar, su "hermoso" canto (al que yo llamo griterío afinado, por cierto) se escucha, por al menos, dos kilómetros a la redonda.

Ari rió, no quería hacerlo pero lo hizo, al igual que Ethan. Kim solo fulminó a Daniel con la mirada.

-Bueno, al menos mi "griterío" es afinado, que cualquiera que escuche el tuyo quedaría muerto o sordo en menos de dos segundos -afirmó Kim haciendo reír a los dos de nuevo.

Ari amaba como Kim y Daniel se peleaban a muerte y se querían al mismo tiempo, era divertido y una amistad muy íntima.

Entonces, al parecer Daniel y Ari trabajarían juntos. Ari no sabía que hacer o siquiera preguntar, pero estaba intrigada.

Daniel golpeó suavemente a Kim en el hombre y, después de que Kim le devolviera el golpe, bajaron del taxi.

Se apresuraron a agarrar sus maletas, Ari con una mediana con sus cosas más importantes y todos los demás con dos grandes. Ella se ofreció a ayudar, pero Daniel negó con la cabeza diciendo:

La locura no entiende de amor y razones¡Lee esta historia GRATIS!