Kian POV.

Ya no era difícil distinguir lo que empezaba como un sueño y se tornaba en un recuerdo. Lo más horrible era la desesperación que sentía cuando me daba cuenta de lo que estaba pasando y no podía despertarme, tenía que revivir todo una y otra vez, sin poder cambiar las cosas.

Era un día lluvioso, y lo único que podía distinguir a través de la ventana empañada eran los autos que pasaban a toda velocidad tratando de llegar a donde sea que fuera antes de que la lluvia empezara a ser más fuerte.

Me estaba hartando del silencio que había. Me giré para ver lo que estaba haciendo Abril y fruncí el ceño cuando la vi mirando por la ventana, con sus auriculares puestos y con expresión triste. Ya estaba cansado de verla así, mi hermana solía ser una chica alegre, siempre estaba hablando y tenía algo que decirte, nunca dejaba que las cosas le afectaran pero hacía más de dos semanas que estaba distante, siempre con cara melancólica y hablando lo menos posible. La miré y le saqué un auricular, ella lanzó una mirada de irritación.

- ¿Qué pasa?

- ¿Estas bien? –le pregunté-

- Es la quinta vez que me preguntas eso en la semana. Ya te dije que estoy bien.

Emma quien estaba sentada en el medio de los dos jugando con sus muñecas, miró a Abril con expresión curiosa.

- ¿Te duele algo?

- No, estoy bien –le respondió tratando de sonreír-

- No parece que estés bien –insistí- y no soy estúpido se que tiene que ver con Mason –le dije tratando de no alterarme-

- Claro que lo sabes, si casi lo matas –me acusó-

- ¿Y esta mal? –le pregunté con los ojos como platos-

- Si, no tienes por que meterte en mis problemas, yo puedo arreglarlos sola.

- ¿Llorando?

- Kian –me advirtió mi papá mirándome por el espejo retrovisor- basta.

- ¡¿Ven?! –exclamó Abril sacándose el otro auricular- eso es lo que me molesta, que todos salten en mi defensa cuando no se los he pedido. ¡Dejen que yo resuelva mis problemas y déjenme en paz!

- Mason es el problema –espeté-

- ¿De que problemas hablan? –quiso saber Emma-

- Problemas de chicas –le contestó mi papá-

- ¡Yo soy una chica! –protestó alzando la voz-

- Chicas adolescentes –aclaró-

- Es sobre el amor ¿No Abril? Yo se sobre eso, mamá me lo explico.. y a mi también me gusta alguien.

Eso le hizo sonreír a Abril y le agradecí a Emma para mis adentros aunque la miré encarando una ceja.

- ¿Quién te gusta? Eres muy chica para eso.

- Mamá dijo que al amor no le importa la edad.

- Habrá dicho que para el amor no hay edad –le dijo Abril acariciándole el pelo- y tiene razón.

- ¿Cómo se llama? –volví a preguntarle a Emma-

- ¡Kian déjala en paz! –se quejó Abril-

Emma me sacó la lengua.

- Ustedes dos son insoportables.

Abril rodeó los ojos y se volvió a poner los auriculares. Luego de unos minutos le di un leve codazo a Emma para que sea mi aliada como siempre, ella asintió con la cabeza efusivamente y comenzamos a hacerle cosquillas a Abril, ella se retorció riendo.

¡Esto es guerra! [Sin editar]¡Lee esta historia GRATIS!