Parte XXXXXI

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Rabieta

Jared llegó a casa y dio un portazo que asustó a Shannon. Shannito, el gato, dio un salto del susto y corrió al segundo piso. Jared caminaba furioso de un lado a otro, tomándose la cabeza, tironeando de su pelo murmurando cuán equivocaba Luce estaba si pensaba que se llevaría a su hija. ¿es que acaso se había vuelto loca? ¿tanto amaba a David como para atreverse a alejar su hija de su padre? ¿es que David era mejor hombre que él?

- Debo asumir que tu encuentro con Lucianna no fue bien – Shannon, cruzado de brazos y con rostro preocupado, miraba a su hermano desde una distancia considerable, casi como si temiera acercarse.

- Perdió la cabeza, ese imbécil la hizo perder la cabeza-

- ¿David?- Jared hizo una mueca de asco y asintió –

- Se las va a llevar... Shann, las está alejando de mi – su voz se quebró, un nudo en la garganta hizo que se le dificultara tragar-

- Jared, ¿qué dices?, ¿cómo que se las va a llevar?- Shann se acercó y puso ambas manos en los hombros de su hermano, intentó hacer que Jar lo mirara.

- Londres, se las lleva a Londres. – Jared le explicó todo lo sucedido, Shann lo abrazó mientras él lloraba de desesperación- ¿qué voy a hacer? No es justo, ¡NO ES JUSTO¡... años viviendo apartado de mi hija, ni siquiera sabía que existía. Tú sabes Shann, tú sabes que yo habría estado siempre ahí, siempre para ellas. Y ahora, cuando por fin las recupero, cuando creo que todo irá mejor, como si nada, como si no importara ¡ese aparecido se las lleva! Serán una familia... me las quitó, me las está robando... No se lo voy a permitir... te juro por mi vida que no se las llevará.

- ¿Te estás escuchando?... ¿te das cuenta lo que dices? Dime la verdad hermano, ¿estás así porque Luce y Emi se irán a Londres o porque vivirán con David?- Jared esbozó una sonrisa irónica- Dímelo, porque insistes en que él te las quitó, ambas, Lucianna y Emilia... ¿es que acaso lo que más te molesta es que él pueda darles una familia, un hogar?

- YO PUEDO DARLES UN HOGAR, UNA FAMILIA- Jared sonaba desesperado – Luce no me deja... siempre me aparta, me aleja de ellas...

- No estás siendo racional, ella te permite ver a Emilia, te dijo la verdad... Dios mío Jared dejó que reconocieras a la pequeña... No sé qué más esperas – Shann miró a su hermano, y supo la respuesta, Jared ya lo había dicho. Él quería una familia, un hogar... pero no con cualquiera, no como un papá soltero que visita a su hija. Él quería una familia con Emilia y Lucianna, a las dos.

Luce

- Pero yo quería ver a mi papito hoy día – Lucianna suspiró y comenzó a sacar las almohadas con las que Emi se había tapado-

- Es que hoy no se puso bebé, pero ya pronto podrás verlo y contarle todo lo que hiciste en Londres-

-No quiero... mami, ¿tenemos que irnos? Me gusta aquí – Emi se acomodó el pelo y se sentó en las piernas de Lu. Su carita se veía triste, Luce sabía que las cosas se pondrían más difíciles cuando Emi y Jar hablaran.

- Si cariño, ¡David compró esa casa tan linda para nosotros! ¿a caso no te gusto?, y tus primos ¿no te gustó jugar con ellos?

- Si, pero me gusta más estar con mi papi...- Luce sentía cómo su corazón se encogía cada vez que Emi mencionada a "su papi"-

- ¿y no te gusta estar con David?-

-Sí, pero más mi papi...-

- Entiendo, bebé... pero papi puede visitarte siempre, lo sabes... y nosotras también vamos a venir, ¿recuerdas?

-Sí, pero no me quiero ir mami. Ya no quiero.

...Una semana después...

La estadía en Estados Unidos se había alargado. Jared se negaba a firmar el permiso para que Emilia saliera del país y no había nada que pudiera convencerlo. La relación entre él y Lu se limitaba a gritos y reclamos, cada vez peor. La tregua había acabado desde que Lucianna decidió que vivir en Londres era lo mejor.

David había viajado para acompañar a Luce en el proceso. Tuvieron que asesorarse con abogados, las cosas iban de mal en peor. Lo que Lu no sabía era que a Jared ya no le importaba nada, estaba dispuesto a todo con tal de no perder a su hija.

- ¡¿es que acaso perdió la cabeza?!- Lucianna estaba desesperada- ¡¿cómo puede estar haciéndome esto, David?!

- No lo sé, cariño... pero tranquila, no te la puede quitar. Eres su madre.-

- ¡Y ÉL ES EL PADRE, DAVID!- Lucianna echó a llorar, David la abrazó.

-Lu, él la reconoció hace poco. Es imposible que el juez le conceda la tuición... prácticamente tú la criaste sola, has sido una madre ejemplar, él acaba de aparecer en la vida de la niña... no tiene cómo ganar. Piénsalo así, sólo está haciendo tiempo para que tú desistas de la idea y te quedes acá.-

- Quizás tengas razón, pero de todas formas... Debo hacer algo para asegurarme David...- Lucianna analizó las posibilidades, debía hacer algo. Jared no le quitaría la tuición de Emilia.- ¿David? Cualquier juez en el mundo preferiría una familia estable para una niña, no un padre o madre solteros...

-Mmm, si, es así... -

-Casémonos... -David la miró sorprendido, pero complacido. Él quería eso, casarse, formar una familia y ahora Luce se lo estaba proponiendo. En el fondo sabía que era solo una medida desesperada, que Luce haría lo que fuera por Emilia, y él... él haría lo que fuera por Luce.

- Considéralo un hecho.

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