Capítulo 40: Hazlo, Scotty

Comenzar desde el principio

Dirigí mi mirada hacia donde había ido Elizabeth y estaba besándose con Alex.

El agarraba su trasero y ella rodeaba sus brazos por su nuca.

Sentí de nuevo esa sensación de cuando se acostó con Zedd.

—No, Scott—Me dijo Aarón cuando me vio caminar hasta ellos—Scott, cálmate.

Le quite a Elizabeth de las manos y golpee su mandíbula.

Cuando me lo iba a devolver Elizabeth tomo su muñeca deteniéndolo.

— ¿De nuevo? —Me preguntó irritada.

Sus labios estaban hinchados y su respiración acelerada.

—Scott, tu y yo no somos nada ¿Cómo quieres que te lo explique? ¿Te hago dibujitos? —Habló sarcástica.

Esta mujer es una diosa, me encanta.

— ¿Qué hiciste, Scott? —Escuché la voz de Alice y Elizabeth acaricio la mandíbula de Alex donde lo había golpeado. — ¿Otra pelea? —Asentí.

—Debes detenerte, no puede ir por ahí golpeando a todo el mundo—Me regañó.

—De hecho si—Defendió Elizabeth.

— ¿Señorita Donovan? —Vimos a la secretaria del director junto a... ¿Michael? —Este joven el vino a visitar, dice que es urgente.

Alice lo miro y su semblante cambio, estaba angustiada pero... ¿Feliz?

Vi a Elizabeth que estaba a punto de golpear a Michael.

La secretaria se fue y Michael se acercó.

Le di un puñetazo en la cara haciendo que se tambalee.

—Eso es por acostarte con mi novia—Le di otro golpe—Y eso por imbécil—Gruñí.

— ¡Scott! —Me gritó Alice asustada.

— ¡¿Qué?! —Le grité asustándola— ¡Acaso me dirás que no debo golpearlo! ¡Se acostó contigo mientras estabas conmigo!

—Eso te pasa por zorra—Le dijo Elizabeth a Alice.

— ¡Ya estoy harta de ti, Elizabeth! —Dijo Alice acercándose a ella.

Elizabeth salto a la defensiva elevando su barbilla y pegándose a ella.

— ¿Qué harás? ¿Golpearme? Quiero ver como lo intentas, perra—Le escupió los zapatos.

Amo que haga eso, pero no a mi novia.

Alice halo su cabello pero Elizabeth no es de las que hala cabello, ella es de golpes con puño cerrado.

Golpeo su estómago haciéndola tambalear.

Empezaron a arañarse entre ellas y golpearse... Eso dejaría marca.

Michael separo a Alice y yo a Elizabeth que pataleaba.

— ¡Suéltame, porque esta vez no se me escapara! —Me gritó retorciéndose en mi cuerpo.

—Quieta—Susurré en su oído y sentí como su cuerpo se tensó.

—Llévala a la habitación—Me dijo Aarón.

La lleve a la mía que estaba más cerca de la cancha y todo el camino estuvo luchando porque la soltara.

Entre y cerré con llave la solté y puse las llaves dentro de mi bóxer.

—Déjame salir, la asesinare—Gruñó.

—Estas muy herida—Acaricie los rasguños de sus brazos y cara. —Siéntate...Es mi turno—Dije agarrando el botiquín.

Me arrodille frente a ella y mire sus ojos.

—Quítate esa camisa—Le dije y ella se quedó mirándome unos segundos para luego quitársela frente a mí.

Sus pechos se veían provocativos en ese sujetador negro.

Sus ojos me analizaban lentamente.

—Si fuera tú tendría miedo de donde mete su pene Michael—Murmuró.

—Creo que no me gusta Alice como pensaba, porque si tuviera sexo justo ahora con Michael... No me importaría—Susurre pasando el algodón por su brazo.

— ¿Eso qué significa? —Arqueo una ceja.

—Que no me gusta Alice—Mordió su labio haciendo que me vuelva loco.

— ¿Y quién te gusta? —Sonreí con superioridad.

Relamí mis labios.

Me besó... Ella me besó...Me está besando.

Pero que delicia es besarla.

Rodee mis manos en su cintura y la acosté en mi cama, baje mis labios por su barbilla y pase a la mandíbula... Sé que esto la vuelve loca, pase mis labios a su cuello y empecé a succionar haciéndole un chupón, lo lamie y ella mordió sus labios.

Mire su rostro.

Me encanta esta mujer.

—Eres preciosa—Acaricie su mejilla.

—Hazlo, Scotty—No tuvo que decir más.

Nos desnudamos con la ayuda del otro quedando expuestos completamente, mi hombría quería estar dentro de ella.

Abrí sus piernas y ella gimió cuando nos uní en un solo cuerpo y una sola alma.

Yo que soy el diablo, pero creo que conocí el cielo.


Internada Con El Diablo¡Lee esta historia GRATIS!