Capítulo 37: Zedd

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—Me acaban de avisar que hay fiesta en el edificio uno, el director se fue—Reí mientras Chloe lo decía. —Sería como una fiesta de cumpleaños atrasada ¿Te animas? —Preguntó.

—Si hay alcohol yo voy—Ella rio.

—Alcohólica—Me dijo. —Dúchate, debemos ir en una hora y treinta minutos—Asentí y obedecí su mandado.

Me duche y al terminar Salí para vestirme con Short de tiro alto blanco y una camisa corta negra, me puse las botas de tacón de Chloe.

Chloe empezó a maquillarse para luego maquillarme a mí y buscar que vestirse.

—Llegaremos tarde—Dije esperándola en la puerta.

Ella corrió a mí y fuimos al edificio uno.

Al llegar vimos a Arianna esperándonos en la puerta, entramos juntas y yo fui de inmediato por algo que tomar.

—Lindo trasero, Murphy—Vi a un chico alto, castaño y ojos azules.

— ¿Cómo sabes mi apellido? —Le pregunté.

— ¿Cómo no saberlo? Eres muy conocida por tus problemas y obviamente...Por tu figura de diosa—Yo reí.

— ¿Cómo te llamas? —Sonreí.

—Zedd —Mordí mi labio, analizando su cuerpo, él tomó mi cintura acercándome a su cuerpo—Puedo hacerte sentir lo que nunca nadie ha podido—Mire sus ojos.

—He sentido muchas cosas ¿Estás seguro de lo que dices? —Arquee una ceja.

—Completamente, ven y veras—Tomó mi mano guiándome hacia una de las habitaciones.

Entre con él y me beso.

Sus besos no se parecen a los de Scott... ¡Para de pensar en Scott y ten sexo con este chico!

Me deje llevar por sus besos hasta quedar desnudos en la cama, él estaba sobre mi pero no lo permite.

Cuando yo tengo sexo, yo soy la que domino, no él.

Me puse sobre él y se introdujo dentro de mí.


Al terminar, me vestí mientras el pedía que me quedara con él.

Pero no, ya me dio lo que quería, ya me voy.

Abrí la puerta y volví a la fiesta.

Vi a Scott que me miraba enojado.

Agarre un shot de tequila y lo tome.

Scott vino enojado hasta mí.

— ¿Te acostaste con alguien? —Me preguntó enojado.

—Si ¿Por qué? —Dije agarrando otro shot.

— ¿Cómo que por qué? ¿Acaso estás loca?

—De hecho no y no entiendo por qué me reclamas cuando yo no te digo nada cuando te acuestas con Alice—Miré sus ojos.

— ¡No metas a Alice en esto, Elizabeth! ¡Tú fuiste la que te equivocaste! —Me gritó enfadado.

— ¿Me equivoque? ¿Te estas volviendo loco, Dorsey? ¡Yo soy soltera y me acuesto con quien quiero! ¡Yo no me he equivocado en nada! —Ya estaba enfadada.

— ¡No quiero verte cerca de él! —Me gritó.

— ¡Tu no me mandas! ¡No le hago caso a mi padre y piensas que te hare a ti, imbécil! —Tomó mi brazo halándome fuera del edificio.

Cuando ya me había llevado lejos de la fiesta me soltó de la mano.

—Si yo te vuelvo a ver cerca de...—Lo interrumpí.

— ¿Qué me harás, Dorsey? —Pregunté amenazante— ¡Dime que harás!

— ¡Voy a matarlo! —Me gritó.

— ¡Estas enfermo, Scott! —No lo soportaba.

— ¡No quiero verte con alguien que no sea yo! —Confesó.

— ¿Y tú crees que yo quiero verte con Alice en vez de conmigo? —Hable enfadada. — ¡Pero yo no te reclamo! ¡Te dejo vivir como tú quieres! ¡Si me quiero coger a todos los chicos de internado, me los cojo! ¡Porque es mi vagina no la tuya!

—Tú estás loca por mí—Se acercó a mí.

—Mientes...Yo te odio, Scott...Odio cada centímetro de tu cuerpo y de tu alma—Hable con repugnancia.

—Si me odiaras tu piel no se erizaría cuando te toco—Acaricio mi cuello—Tu corazón no aumentara su ritmo cuando me ve—Paso su mano a mi pecho—Si me odiaras no te importaría verme con Alice—Lamio sus labios—Si me odiaras no me hubieses besado... Yo no te odio—Lo empuje.

—No te me acerques.

— ¿Eso no se lo decías a Zedd? —Sus ojos expresaban odio.

—No, a él solo le gemía su nombre—Su enojo aumento.

— ¡Lo voy a matar! —Hablo volviendo a la fiesta.

Corrí rápidamente...Pobre, Zedd.

Al entrar mis ojos conectaron con el cuerpo de Zedd en el piso, Scott estaba sobre él golpeándolo y Zedd intentando defenderse.

— ¡Es mía! ¡No te metas con ella! —Le gritó mientras deformaba su hermoso rostro.

Zedd no se quedaba atrás, él era muy grande y fuerte.

— ¡Eso no parecía hace unos minutos cuando gemía en mi cama! —Le respondió él.

Me causaba risa que dos gorilas pelearan por alguien que no los quiere a ninguno.

Aarón y otro chico los separaron.

Vi que Scott tenía muchos golpes en el rostro y cuerpo.

Me acerque a él.

—Te mereces todo esto—Señale su rostro—Y mucho más—Gruñí— ¡No te metas en mi vida! —Él me miraba y su pecho subía y bajaba— ¡Estoy harta ya de ti, Scott! —Vi como sus ojos miraron mis labios y salió de los brazos de Aarón para besarme.

Sus labios estaban pegados a los míos y sin permiso mis labios respondieron a los suyos, no de nuevo...Él definitivamente es mi debilidad.


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