Capítulo 35: Cobarde

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Levante por mi alarma, había decidido que me iría en el primer vuelo para Madrid.

No quería ni pensar que Scott despertara y quisiera hablar del beso, porque estoy confundida, lo sentí diferente y no puede ser así.

No quiero sentirme así con alguien como él.

Me levante en silencio y fui a vestirme en el baño.

Me puse unos jeans, una camiseta gris con un jersey.

Salí y agarre mi maleta.

— ¿A dónde vas? —Escuche la voz ronca de Scott.

Lo que faltaba.

—Me voy—Dije yendo a la puerta.

— ¿Solo huiras? —Trague fuerte. — ¿Por qué? Si te gustó tanto como a mí—Escuche como se acercaba a mí. —No te vayas—Susurró en mi oído.

—Despídeme de los chicos, Scott—Abrí la puerta y Salí.

— ¿Iras al internado? —Me siguió.

—Si—Conteste yendo a la cocina y agarrando un vaso de jugo.

— ¿Sola? —Me preguntó.

—Si—Repetí.

—No tienes que irte, mañanas nos vamos juntos—Negué con la cabeza.

—Me quiero ir—Me dirigí a la puerta.

—Déjame pedirte un taxi—Dijo llamando a uno desde el teléfono de la casa.

Mire su espalda descubierta, sus perfectos músculos, sus tatuajes, sus labios...

—Listo—Se giró y me miró.

Asentí.

—Puedes seguir durmiendo, yo lo espero—Sugerí.

—No, intentare convencerte de que te quedes mientras llega—Negué con la cabeza.

—Me voy y punto—Me cruce de brazos.

El rio y se acercó a mí, yo di un paso hacia atrás de reflejo y el arqueo una ceja.

Corrió hacia mí y me levanto de la cintura.

—No, Scott—Intente zafarme pero él me lo impidió.

Escuche la bocina del taxi.

—Me voy—Me aleje de él.

—Cobarde—Me dijo y yo Salí hacia el taxi.


Llegue al internado y decidí escribir en mi blog, lo necesitaba

Es extraño...Es extraño que con la persona que uno menos quiera estar, es la que más busque tu corazón.

Porque mientras más piensas que te alejas, es solo un mal juego de tu subconsciente para que te acerques.

A nosotros los seres humanos nos atraen lo prohibido, él es algo prohibido, yo soy algo prohibido, pero tenemos algo en común...La atracción que sentimos a lo imposible.

Lo imposible nunca está prohibido hasta que alguien lo vuelve posible... Ese alguien no seré yo.

Amy xoxo

Sonó mi teléfono y era papá.

— ¿Hola? —Pregunté.

—Feliz año nuevo ¿Todo bien en Sevilla? —Me preguntó.

—Ya volví al internado.

—Oh, creí que te irías mañana—Me dijo.

—Así era, pero volví antes—Mire mis uñas.

— ¿Paso algo?

—No, hablamos luego... Quiero comer—Colgué.

Suspiré.

El beso con Scott se repetía una y otra vez en mi cabeza, yo necesitaba besarlo...Necesitaba sentir esos malditos labios, era como besarse con el diablo y el diablo besa delicioso...Quiero volver a besar a ese maldito diablo.

—No, Elizabeth—Me queje frotando mi cara.

Mi teléfono suena y miro la pantalla.

Maldita sea, solo lo empeora.

Contesté.

—Me encanta que escribas sobre mí en tu blog—Escuche su gruesa voz.

—No escribí sobre ti—Mentí.

— ¡Scott ven! — ¿Esa es Alice?

— ¿Estas con Alice? —Murmuré.

—Vino hace unos minutos, quiere arreglar las cosas—Ahora me siento arrepentida de haberme ido ya que quiero partirle la cara a esa zorra.

— ¿Y tú? —Susurré.

— ¿Yo qué? —Preguntó.

— ¿Quieres arreglar las cosas? —Mordí mi labio.

— ¿Quieres que las arregles? —Suspiré.

—No es mi problema.

— ¿Entonces por qué preguntas? —Rodé los ojos.

—Ya entendí lo que quieres decirme, vuelve con ella, pero te aseguro que volverá con Michael.

— ¿Sabes cuál es el problema con ella? Que no es imposible—Lo dijo por lo que subí en mi blog.

—No quiero hablar contigo—Colgué.

Tocaron mi puerta muchas veces.

— ¿Qué? —Dije irritada abriéndola.

Era muchos guardias de seguridad, me agarraron las manos y me pusieron contra la pared.

— ¿Qué está pasando? —Pregunté enojada.

—Señorita Murphy, los alumnos Jacob y Tyler afirmen que ustedes guardan sustancia ilícitas en su habitación en un cajón escondido—Escuche al director.

Vi como quitaban los cuadros de la pared hasta encontrar el cajón de Chloe.

Lo abrieron y sacaron algunas bolsitas de cocaína y marihuana.

— ¿Esto es suyo o de su compañera? —Me preguntó uno de los guardias.

—Mío—Mentí. —Ella no sabe que la tengo.

—Llévenla al despacho—Dijo el director y me sacaron de la habitación.

Vi a Alex.

— ¿Qué ocurre? —Me preguntó.

—Llama a Chloe y dile que encontraron la droga, dile que me tienen esposada—El asintió.

Me llevaron a la oficina del director y me dijo que llamaría a mi padre.

Estuve horas encerrada ahí, hasta que alguien entra.

—Su padre ya hablo con el director y pago la multa—Me dijo un guardia—No llamaremos a la policía.

Me soltaron y Salí.

Vi a Chloe, Arianna, Aarón, Alice y a...Scott.

Chloe corrió a abrazarme.

—Mentiste por mí—Beso mi mejilla.

El director nos dejó ir y todos fuimos a la habitación.

—No tenían que venir—Dije.

—Si teníamos, es mi culpa—Me abrazo Chloe—Desde ahora la escondo con Aarón.

—Ya no importa—Dije acostándome en mi cama— ¿Y tú qué? —Mire con asco a Alice.

Ella suspiro.

Miré a Scott que me estaba mirando.

Necesito un descanso de esto.

Es el peor comienzo del año.

Internada Con El Diablo¡Lee esta historia GRATIS!