Capítulo 10.

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Su mirada esta fijamente en mi, él abre la boca y la cierra inmediatamente y se pasa una mano por en cabello.

-¿Qué es exactamente eso que marco tu vida? -pregunta susurrando, lento, con calma. Suspiro y me encojo de hombros.

-No lo sé -respondo en un susurro ahogado -. Ni siquiera sé porque lo dije.

-Alguna cosa debe haber tras esas palabras ¿no?

-No lo sé -repetí- quizás lo hay, pero no lo recuerdo.

-¿Puede ser que hayas sido violada? -pregunta, y mis ojos se abren al igual que mi boca, Dr asombro.

-¿Qué?

-La mayoría de las personas luego de ser violadas o tocadas contra su voluntad, presentan una fobia llamada Afenfosfobia, lo cual significa, prácticamente, tu problema.

-Yo no he sido violada -chasque indignada- si fuera así ¿no cree que lo recordaría y ya no sería virgen?

-La violación no quiere decir solamente actividad sexual como la conocemos comúnmente, puede ser, como te dije antes, ser tocada contra tu voluntad.

Tocada contra tu voluntad. Sus palabras hicieron eco en mi cabeza. Nuevamente ráfagas de recuerdos pasaron velozmente por mi mente. Gritos. Golpes. El suelo frío. La oscura habitación. La sonrisa de mi madre. Mi padre mirándome con los ojos llorosos. Mamá riéndose junto a Frank. Sollozos de un hombre. La sirena de policía. La sensación de que todo estaba bien.

Sollocé llevándome una mano a la boca y luego a mi vientre. Frank. Su nombre resonó en mi cabeza la cuán comenzó a dar vueltas. Necesitaba aire, necesitaba aire rápidamente.

Niall se acercó a mi asustado y confundido, su mano tocó la mía y aquel tacto me calmo. No salte, no me asuste, fue un tacto dulce que hizo que me sintiera bien.

-¿Qué pasa? -preguntó alarmado.

-Frank -susurré asustada -Frank -sollocé incontrolablemente.

-¿Quién es él, _____? ¿Quién es Frank?

-Mamá -lloré como una niña asustada- no dejes que me toque, mamá.

Murmuré sin poder controlar. La blanca habitación dejo de tener vida, las paredes se tiñeron de un color gris. La humedad y el frío me invadieron. El doctor Horan desapareció. Todo despareció.

Mamá gritaba desde el piso de abajo, un golpe en su mejilla, tan fuerte que me hizo estremecer. La risa ahogada de Frank disfrutando su dolor. El placer de hacerla sufrir, el placer de verla retorcer debajo de él.

-¡No! -su aguda voz en un grito retumbo en mis oídos- No le hagas nada, no a ella Frank, por favor, no a ella -suplicó sollozando. Él rió nuevamente y sus pasos se sintieron en la escalera.

Mi respiración se volvió densa. Corrí a un lado de mi cama, escondiéndome allí, como lo solía hacer. La puerta se abrió lentamente. Pude ver su silueta a través de la oscuridad. Su mano secando el sudor de su frente, despeinando su cabello mientras observaba la habitación, buscando alguna cosa. Me encogí aún más y aguanté la respiración, asustada de que él pudiera escuchar y encontrarme.

-¡Frank!, no, Frank -mi madre tosió, atragantándose con lo que podía ser su sangre- ven aquí y termina lo que comenzaste conmigo, por favor, Frank, no le hagas nada.

Grité cuando sentí sus manos jalar mi cabello peinado en dos perfectas coletas a cada lado de cabeza. El pequeño oso de peluche cayó al suelo, bajo mis pies.

Sus manos acariciaron mi cara, su sonrisa me hizo estremecer.

-Oh, _____, mi dulce, _____ -susurro besando mi cuello- pequeña y hermosa _____.

Sus caricias me hicieron pegar un brinco, grité, tratando de soltarme de sus brazos descontroladamente. Un gemido de dolor se escucho fuera de la habitación. Sus manos frías, acariciaron los piernas descubiertas. Sollocé una vez más moviéndome desesperada.

-No, Frank -susurré entrecortadamente, la luz reflejo en las paredes blancas, abrí los ojos y miré a mi lado, Niall estaba allí, mirándome confundido.

-¿Quién es Frank, _____? ¿Quién es Frank?

Alguien que marcó mi vida, alguien, que no quiero recordar.

...
Directioner13963

Virgen a los 25 (nh)¡Lee esta historia GRATIS!