.Prologo.

66 4 0

Prov: Magnus.

Me levante del suelo de ese parque, mi espalda dolía demasiado por dormir en ese piso frió, con una manta rota.

Me fui a la fuente que estaba en el centro del parque y me lave las manos y la cara, me quede viendo fijamente mi reflejo en el agua.

Me fije en mi rostro, para ser un chico de la calle, no lo aparento, que soy pobre proveniente a los barrios bajos, físicamente estoy bien, ojos azules , cabello negro con reflejos castaños, flaco pero no tanto, mido 1,85, mi mejor amigo que va en el colegio conmigo, colegio que son de los "pobres" según las personas con mucha más alta clase social... tengo hoyuelos y linda sonrisa, cosa que no creo ya que según mi madre soy un error en esta vida, aparte casi nadie me ve sonreí ya que nadie me cae bien solo mis mejores amigos, casi todos me conocen por ser el chico más serio y frío.

Mi historia, no es muy linda que digamos, nací un 20 de noviembre de 1998, tengo actualmente 17 años, mi madre bueno digamos que su trabajo no es el más respetable del mundo, es prostituta y trabaja en un bar, me ha pegado y dicho cosas no muy agradables pero yo la sigo queriendo ya que es mi madre, vivo en los barrios más bajos o pobres de Estados Unidos, en realidad nací en Argentina pero me tuve que venir a vivir acá por obligación, Voy al colegio de mi barrio, mi padre bueno digamos que 35 años de cigarrillos no le hicieron nada bien en los pulmones y termino muriendo por cáncer, tengo dos mejores amigos. Andrew y Jack, son mis amigos desde que me mude aquí.

-¿Que hacías en el parque!? ¿Durmiendo para el colmo!?- me grito Andrew pero yo alce los hombros. 

- Mi madre tenia una visita y no me apetecía escuchar los gemidos desde mi habitación- dije sentándome en el sillón de la pequeña casa de Andrew. 

-Sabes que estos barrios son jodidos, y te vas a dormir por ahí- me reto y yo suspire cansado de escuchar todo lo mismo

-Hey.. puedo parecer un niño inocente pero sabes muy bien en que estoy metido- dije retándolo con la mirada- sabes que siempre llevo a mi amiga- dije sacando mi arma. 

-Mira no se como mierda te fuiste a meter en el tema de los narcotraficantes, pero me da igual, para la próxima te venís a mi casa- dijo y yo asentí.

-Mi vida es así, si no hago esto muero de hambre, y acuérdate de mi padre,.. sabias que estaba metido en estas cosas pero el de mi padre era mucho peor- dije- prefieres que acepte que sea el jefe de la mafia o esto?- le pregunte. 

-Ninguno de los dos, desde que te paso eso con Hec...- se quedo callado antes que yo me levantara y lo asesinara. 

-Juro que una vez más pronuncias ese maldito nombre, te corto la garganta- susurre con odio puro.

-Lo siento yo...- me levanto molesto del sofá. 

-No pasa nada me voy- dije frío y cortante, salí de vuelta a las frías y solitarias calles de mi barrio. 

Me puse mi capucha y escondí mi manos en los bolsillos de mis jeans. 

Al llegar a mi casa, que se estaba cayendo a pedazos, entre y vi a mi madre tirada con botellas de alcohol en su alrededor.

Negué con la cabeza y subí a mi habitación, no es la gran cosa, una simple cama y con grafitis en las paredes blancas. 

-Maldito hijo de puta- susurre al recordar el nombre del maldito infeliz.

Hector Bolívar, mi ex novio, si soy gay y que, salimos 4 años y me termino el día de mi cumpleaños, diciéndome que solo era una puta apuesta, jugo con mis sentimientos, pero tranquilos yo no me quede de brazos cruzados, digamos que aproveche que estaba más o menos metido en la mafia, su madre no llego con vida del trabajo, accidentalmente tubo un accidente, yo lo amaba y el lo que hizo con mi corazón fue tirarlo a la basura y quemarlo. Me prometí a mi mismo, no amar a nadie, no dejar que lastimen mi corazón ya de lo que esta, ya tengo suficiente con lo de mi madre para que quiero a otro en mi vida que haga que mi corazón se rompa. No gracias.

© Almas Perdidas. {Malec}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora