Título completo: Primer entrenamiento; dedicado a Chica_EnOsadia.

Era sábado por la mañana y me despertó el timbre. Fruncí el ceño a la vez que gruñía tapándome la cabeza con la almohada pero seguían insistiendo.

—¡Ve a abrir la puta puerta, joder! —gritó Ally desde la habitación de al lado. ¿Por qué no se levantaba ella? En fin... Me puse en pie bostezando y al llegar a la puerta abrí de mal humor, aunque se me pasó al ver a quien tenía delante.

—Sabía que estabas en casa —dijo Bryan orgulloso.

—¿Querías algo? —no pude evitar sonreír.

—Ehmm... —asintió, parecía... ¿nervioso?—. Me preguntaba si querías venir a ver el entrenamiento. Juego al fútbol y... soy el capitán.

Lo miré sorprendida y al final dije que sí con la cabeza.

—Claro, ¿a qué hora es?

—A las seis.

—Allí estaré —me despedí sonriendo.

Volví dentro y me metí en la cama con Ally, que amablemente me dejó espacio. Nos despertamos a las dos.

—¿Quién era el pesado que llamó antes? —preguntó frotándose los ojos.

—Bryan, ha venido a invitarme a ver el entrenamiento —sonreí—, ¿quieres acompañarme?

—Claro —hizo como que se lo pensaba antes de contestar pero yo sabía que lo hacía para hacerse la interesante.

Nos duchamos, hicimos la comida y después de terminarlo todo Ally llamó a su madre. Mientras yo me cambié y luego me dejé caer en el sofá poniendo aburrida la televisión. Pronto dieron las cinco y media y Ally y yo salimos. Subimos a mi coche y nos pusimos en camino al campo de fútbol.

No tardamos mucho en llegar, estábamos allí un cuarto de hora antes de lo previsto y nos sentamos en las gradas. Los chicos no tardaron en salir y sonreí al ver a Bryan que mirada hacia nuestro sitio saludando, pero poco después de él salió Daniel. Me lo quedé mirando sin saber exactamente como sentirme.

—¿Él también juega al fútbol? —pregunté a Ally.

—Claro, desde siempre —ella hizo una pequeña mueca—. De hecho, es el mejor del equipo.

—Pero Bryan es el capitán... —la miré arqueando una ceja.

—Verás —Ally cogió una bocanada de aire para hablar—, Bryan y Daniel no se llevan muy bien, de hecho, se podría decir que se odian. Ambos son los mejores jugadores del equipo. Seguramente Dan supere a Bryan pero el rubio saca mejores notas y el entrenador, aunque no quiera, tiene que tener en cuenta el expediente académico de los jugadores —terminó al fin.

Yo arrugué la nariz y cuando volví a mirar al campo pude sentir la mirada de Dan sobre mi. Hice un inmenso esfuerzo para no buscarlo con mis ojos y saludé de nuevo a Bryan.

—Daniel os está mirando muy mal... —murmuró la rubia a mi lado, por lo que yo me encogí de hombros.

Primero estiraron e hicieron algunos ejercicios, pero luego el entrenador formó dos equipos, Dan y Bryan encabezando cada uno. Había un grupo de chicas a nuestro lado que no paraba de gritar animando a Daniel. De repente él se giró hacia ellas guiñándoles un ojo, yo rodé los míos.

Pronto comenzó el partido y la verdad es que para ser un simple entrenamiento era realmente interesante. Estaban bastante igualados cuando al fin Bryan pudo coger la pelota, llevaban bloqueándolo desde el comienzo del partido. Poco a poco fue esquivando a los jugadores del equipo contrario y le pasó la pelota a uno de sus compañeros, el cual se la devolvió cuando ya estaba frente a la portería. Vi a Dan corriendo desde la otra punta del campo pero era imposible que llegase a tiempo. Bryan chutó y marcó gol.

Sonreí levantándome a animarlo y él me dedicó el gol. No sé porque miré a Dan que irónicamente también estaba mirando en mi dirección. Sin poder evitarlo sonreí de lado y le guiñé un ojo. Sin necesidad de estar a su lado supe perfectamente que estaba bufando.

Poco a poco el partido se fue haciendo cada vez más intenso, se podía notar la rivalidad entre Daniel y Bryan a diez quilómetros de distancia. El moreno marcó un par de goles y Bryan pudo hacer entrar de nuevo la pelota en la portería. Al final ganó el equipo de Daniel por solo un gol de ventaja.

Ally y yo bajamos al campo. El chico con el que había estado ayer por la noche jugaba en el equipo de Bryan y nos acercamos a ellos. Bryan me abrazó sonriendo y yo lo aparté divertida.

—Apestas —dije poniendo los dedos en mi nariz a modo de pinza.

—Tienes razón, iré a cambiarme y luego podemos ir a tomar algo —sonreí a modo de respuesta y Ally y yo nos quedamos esperando mientras ellos se cambiaban.

No volví a ver a Daniel y cuando Bryan y su compañero salieron nos fuimos a un cafetería que quedaba cerca. Allí ya estaban muchos de los jugadores, divididos en las mesas, charlando sobre el partido.

—¿Qué tomáis? —preguntó la camarera cuando cogimos mesa.

—Yo un Nestea —le dije a la vez que me disculpaba levantándome hacia el baño.

Al entrar me metí en el primero que vi libre pero tuve la mala suerte de que en el de al lado había dos personas. Podía oírlas. Puaj. Me di prisa y al salir apenas me miré en el espejo retocándome cuando oí la voz de Daniel.

—V-Vamos nena... —pude oírlo susurrar jadeante, la chica que lo acompañaba contestó gimiendo alto. Hice una gran mueca de asco a punto de vomitar y salí corriendo.

Me apoyé en la pared tomando aire antes de volver con mis amigos y al sentarme sonreí.

—¿Te pasa algo? —preguntó Bryan. Negué rápidamente—. Estás pálida —murmuró con preocupación.

—No me encuentro muy bien... —suspiré y Ally me miró alzando una ceja. Le hice un gesto indicándole que se lo contaría todo luego.

¡Hola de nuevo! Sí, ya lo sé, capítulo un poco más corto y sin mucha importancia, pero realmente era necesario ya que este capítulo y el siguiente darán pie a uno muuuuy importante en toda la historia. De todas formas espero que os haya gustado y que me dejéis vuestra opinión en los comentarios. ¡No os olvidéis de votar también si os ha gustado! Y os dejo en el cuadrito de la multimedia el book trailer de la novela. Sí, hoy me ha dado curiosidad y lo he hecho, espero que le echéis un vistazo y me digáis que os parece. Sin más, me despido, nos vemos en el siguiente.

—Alba.

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