- III -

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Estoy en la habitación de Dorian. Él está tumbado en su cama, casi parece dormido. Yo estoy de pie, a su lado, y miro alrededor intentando descubrir qué va a ser esta vez. Le oigo moverse a mi lado, y al bajar la mirada veo que se ha despertado y se ha sentado en el colchón.

Es de noche, y está oscuro. Él nunca baja la persiana de su dormitorio a la hora de dormir, y la luz que dan las farolas de la calle y se filtra a través de las cortinas provoca que en las paredes aparezcan sombras no demasiado agradables. Unas ramas golpean el cristal por culpa del viento atronador que suena fuera, aunque que yo recuerde no hay ningún árbol tan alto en la plaza de abajo como para llegar a la habitación de Dorian.

Él no deja de mirar alrededor, sus cejas juntas en un gesto de confusión bastante evidente. Una de esas ramas crea la ilusión de una mano alargada y tenebrosa en la pared frente a la cama y me hace dar un respingo. Dorian ha fijado la mirada en ella, pero no se mueve.

Un trueno ilumina la habitación durante un momento, y nos deslumbra a los dos. Cuando mis ojos vuelven a acostumbrarse a la oscuridad, lo que veo me deja paralizado. Cosa que ya le ha pasado a Dorian.

Están ambos frente a frente. Dorian pálido, sudoroso, con los ojos como platos y más inmóvil de lo que le he visto nunca. Duerme sin pijama, y veo el movimiento de su pecho y abdomen mientras respira de forma rápida y superficial, aterrorizado; frente a él hay algo que parece más insecto que humano a pesar de su forma antropomorfa.

Es una figura increíblemente larga. Está inclinada frente a Dorian, su cara a centímetros de la del chico, y su cintura queda casi a la altura del techo. Sus extremidades son largas, muy largas, casi parecen formadas por ramas. Todo en él es oscuridad, y lo que más destaca son sus ojos. Enormes, negros y muy, muy redondos.

Lo más inquietante no es que sea una figura humanoide gigante, deformada y oscura. Lo más inquietante es que su único interés parezca ser mirar fijamente a Dorian.

Mi amigo cada vez parece estar peor. Mueve los ojos a un lado y a otro, pero de alguna forma siempre vuelve a clavarlos en la criatura.

Parece pasar una eternidad hasta que esta al fin alza uno de sus huesudos y largos brazos, dirigido hacia la cara de Dorian. Sus dedos son tan largos que uno solo de ellos bastaría para rodear su cuello, pero en lugar de eso apoya lo que debería ser la palma de su mano en la nariz de Dorian, y empuja.

El chico cae tumbado de inmediato, rígido como una tabla, y la criatura se inclina sobre él. De alguna forma me recuerda a los dementores de esa saga de libros, Harry Potter, porque parece que quiera sorberle el alma o algo así. Un nuevo trueno vuelve a iluminar la habitación y durante el instante en que el dormitorio está iluminado la figura desaparece. Dorian abre la boca para coger aire en ese breve respiro, pero la oscuridad vuelve a hacer que esa cosa reaparezca.

Odio ver a Dorian así. Es como si el chico que conozco desapareciera por completo y sólo quedara de él una masa temblorosa, pálida y sudorosa. Sus pesadillas le reducen de tal forma que lo único que quiero es que terminen.

El relámpago me ha dado una idea. Tal vez, si pudiera intervenir de alguna forma y encender una luz, podría terminar con el sufrimiento de Dorian durante un rato. Sé que es imposible. No es la primera vez que intento influir en un sueño, pero nunca ha dado resultado y no espero que funcione ahora.

Dorian tiene una lámpara en su mesilla de noche, justo detrás de mí. Sólo tengo que girarme y encenderla. Pulsar el botón y hacer desaparecer ese bicho. No ocurre nada cuando lo hago, por supuesto. La criatura sigue intentando hacer lo que sea que quiera hacer con Dorian, y mi siguiente paso es intentar llamar su atención.

Me quedo helado cuando levanta la cabeza y sus vacíos ojos se fijan en mí. Esto nunca había pasado. Yo nunca había sido visible para nadie, aunque ese alguien fuera una criatura que pareciera salida del averno. Es imposible.


Notas

Es un capítulo muy corto, lo sé.  Pero es importante. Espero que lo hayáis disfrutado. ♥

R. E. M.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora