Título completo: Recuerdos del pasado; dedicado a Carmencita_99.

Apoyé mi cabeza en la ventanilla del autobús observando la ciudad. Mi ciudad. Volver significaba recuerdos, tanto buenos como malos pero en su mayoría no eran muy agradables. Subí el volumen de la canción que sonaba en mi iPod para sacarme eso de la cabeza, debía pensar lo mínimo posible en el pasado.

Cuando me paré justo en frente de mi apartamento pude ver mi nuevo coche, tal como mis padres habían prometido. Decidí independizarme de alguna manera pero ellos insistieron en ayudarme, al menos al principio. Me había adelantado a volver porque no podía perder más días de clase pero ellos no vendrían a la ciudad hasta dentro de dos meses.

Cogí mi maleta, saqué las llaves del bolso y entré en el edificio. Gracias a Dios no me encontré a nadie en el ascensor y llegué a mi puerta pasando desapercibida. 

Al entrar le eché un vistazo general y terminé en mi habitación, no estaba mal, la verdad es que se parecía bastante a lo que yo había pedido por lo que no tendría que hacer muchas reformas. Deshice mi maleta y voví a investigar el piso más a fondo. Definitivamente podría servir, los decoradores habían hecho un buen trabajo.

Me senté en el sofá y puse la tele a la vez que comía una ensalada. Era jueves por la noche por lo que me acosté temprano, al día siguiente tenía que empezar en el instituto, pero cuando ya estaba en mi cama cogí el móvil y le mandé un WhastApp a Ally.

«‏¿¡A QUE NO SABES QUIÉN HA LLEGADO A LA CIUDAD!?»

Estuvimos hablando durante un largo rato. Ally, junto al innombrable había sido mi mejor amiga de la infancia, de hecho, ambas habíamos mantenido el contacto estos cuatro años. Ally, yo y... D-Daniel (hasta me costaba pensarlo) estábamos siempre juntos, bueno, siempre después de clase porque Dan no quería que nos viesen juntos en público, la gente sabía que nos conocíamos pero no que éramos mejores amigos.

Por las tardes sí que nos reuníamos los tres, a veces únicamente Daniel y yo... y así... así fue como me enamoré de él, yo lo conocía mejor que nadie. Él me conocía mejor que nadie. Pero cuando yo le expresé libremente mis sentimientos él me rechazó, yo no era muy sociable, ni guapa por aquella época. Sacudí la cabeza al ver por donde iban mis pensamientos.

Ahora era una chica nueva, salía siempre que podía y me divertía.

Al día siguiente me levanté en cuanto sonó el despertador. Me duché y me puse unos vaqueros ajustados, un top blanco y una chupa de cuero negra junto a mis vans. Me maquillé un poco, sin parecer un payaso y salí de casa con sentimientos contradictorios. Me apetecía empezar el insti porque al fin y al cabo esta era mi ciudad natal, y sobre todo por Ally, pero por otro lado... Ella no lo había mencionado pero sabía que Daniel estaría allí. 

Tan sumergida iba en mis pensamientos que cuando cerré mi puerta y me giré me tropecé de sopetón con un chico.

—Lo... Lo siento —murmuró recogiendo sus cosas. Mientras lo hacía pude tener una vista más detallada de él. Parecía tener mi edad, pelo quizás un poco largo para un chico, rubio, ojos azules, alto y con un buen cuerpo. Dejé de mirarlo en cuanto noté como carraspeaba. Sonreí de lado al ver que me había pillado en pleno camino y ambos nos dirigimos al ascensor.

—Bueno, parece que somos vecinos —dije, ya que había salido de la puerta que estaba frente a la mía. Extendí mi mano—. Yo soy Vicky.

—Bryan —estrechó mi mano sonriendo—. ¿Eres nueva, no? —le conté mi historia con esta ciudad sin entrar demasiado en detalles—. ¿A dónde vas?

—Uhmm... al instituto —justo en ese momento el ascensor se paró y salimos a la calle.

—Yo también, si quieres podemos ir juntos.

No tuve ningún problema, el chico estaba pero que muy bueno y además era simpático. Fuimos hablando todo el rato hasta llegar a la puerta del instituto donde Ally, que ya estaba esperando, se abalanzó sobre mi.

—¡Vickyyyyy!

Correspondí al abrazo de mi amiga con igual efusividad, creí que Bryan estaría extrañado pero cuando lo miré estaba sonriendo. Al verlo, Ally me dio un pequeño codazo.

—Acabas de llegar y ya te juntas con los populares... Si que has cambiado —me miró divertida a lo que yo solo pude rodar los ojos. Me despedí de Bryan, al cual estaban llamando sus compañeros.

—Solo somos vecinos —comencé a explicarle a Ally—, al menos por ahora —ambas reímos mientras caminábamos por los pasillos del instituto. Comparamos nuestros horarios y la verdad es que eran bastante parecidos. Estuvimos hablando durante un gran rato hasta que nos mandaron entrar en clase. Aún así nos sentamos juntas, pasándonos notas.

A lo largo del día me pareció ver a Dan en alguna de mis clases, pero solo de reojo y siempre rodeado de alguna chica. Esperaba que él no me hubiese visto, y si lo había hecho aún tenía la esperanza de que no me hubiese reconocido.

Ally se abstuvo de hablar de él, lo que le agradecí, aunque a veces se le escapase. Durante mis cambios de clase Ally me iba presentando a la gente y etiquetándolos, la verdad es que los chicos de la ciudad no estaban nada mal, empezando por Bryan.

Cuando llego la hora de la comida ya casi conocía a todos los chicos del instituto, Ally podía llegar a ser realmente habladora e incluso criticona. Ella también había cambiado, pero quizá menos, siempre había sido extrovertida con la gente a la que conocía.

Cogimos nuestra comida y nos sentamos en una mesa apartada, había muchas miradas puestas en nosotras, generalmente en mi, la nueva estaba buena, la noticia del año sin exagerar. Cuando pasábamos se escuchaban murmullos pero también había que tener en cuenta que algunos me conocían desde antes de que me marchase, realmente podía permitirles que hablasen sobre el cambio.

Ajenas a ellos, Ally y yo comimos contándonos montones de cosas y justo cuando íbamos a levantarnos a dejar nuestras bandejas vi que se acercaba un grupo de chicos con las típicas pullas de quien se atreve a hablar. Reconocí a alguno, había estado conmigo en clase, pero volví mi atención a mi mejor amiga. Alcé una ceja al ver la mueca que hacía pero no me dio tiempo a preguntar ya que una voz inmensamente familiar me interrumpió.

—Hey, Ally, ¿conoces a la nueva? Me han dicho que está buenísima —me quedé en blanco, no, él no. Casi ni podía moverme y sentí como ponía sus manos sobre mis hombros—. ¿Cómo te llamas, preciosa?

No fui capaz de girarme en ese momento, pero justo antes de que él avanzara para ponerse frente a mi suspiré hondo y me recordé quien era yo.

—Vicky, me llamo Vicky —le contesté medio sonriendo justo cuando él lograba verme la cara. Esta vez fue él el que se quedó pálido. Pude descifrar todo lo que pasaba por su mente únicamente viendo su semblante. Lo conocía demasiado bien.

—¿Vic-Victoria? —dijo él y yo negué divertida.

—He dicho Vicky —le guiñé un ojo. Tardó un momento en reaccionar.

—Has... has cambiado muchísimo —murmuró dándome un buen repaso con la mirada. Yo me levanté sin perder la sonrisa y me acerqué más de lo necesario a él.

—Al contrario que tú, sigues igual que siempre —saqué un clínex de mi bolsillo e hice como que le limpiaba la baba, al final se lo dejé en la mano y sin darle tiempo a decir nada más arrastré a Ally fuera de la cafetería.

—Wow, tía, lo has dejado en su sitio... —reía Ally. Apenas pudimos comentar más el encuentro, ya que Bryan se acercó mirándome.

—Hey, ¿qué tal va el primer día? —preguntó con una sonrisa de oreja a oreja.

—Uhmm... ahora mejor —sonreí a mi vez y después de estar un rato hablando los tres Bryan y yo nos fuimos juntos a clase.

Decidme qué os parece :3

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