Zombies... que gracioso.

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Me levante rapidamente y guarde mi arma bajo mi camisa, tras el pantalon esperando a que no me hubiera visto. El hombre se acercaba desde lejos pero venia a paso rapido, Albert se puso frente a nosotros. El hombre alzo la vista un poco curioso por la oscuridad en la que nos encontrabamos, pero solo le basto ver el uniforme de los chicos para relajarse y bajar su arma.

-Lo siento, crei que estaban escapando. -dijo el sujeto una vez que se acerco.- ¿los escoltan? -señalo a los dos con su arma.

-Ahh... SI. -dijo Sebas con una horrible voz fingida que casi me hace carcajear.

El hombre miro el cadaver y se acerco hincandose en una rodilla, levanto la destruida cabeza como si fuera algo ordinario, la solto y busco la placa del pecho, la leyo y suspiro. Sujeto su radio en su hombro y presiono el botón.

-Aqui Linares, parece que Morales tambien se contagio y escapo, pero ya esta neutralizado.

¿Por que se habia contagiado?, ¿acaso habian otros infectados aqui dentro?, esas preguntas me estaban matando por dentro, no podia sentirme bien en ese momento. "Morales tambien se contagio", eso solo me decia que no era la primera vez, eso significaba que si habian más allí abajo, necesitaba respuestas, pero no las obtendria como prisionero, asi que lo arriesgue todo.

-... y ¿como hicieron para...? - un sonido metalico seguido del acero frio de mi arma en su nuca lo callo inmediatamente.

Todos se sorprendieron, Albert me miro con una cara de "¿que rayos haces Bruno?", yo no dije nada.

-... pero.. ¿que mierdas... ? -exclamo el hombre mirandome de reojo y luego miro a Sebas y Albert, los miro mas detenidamente con los ojos entrecerrados y allí se dío cuenta de que habia sido engañado por un grupo de adolescentes. Lo siguiente que hizo no me lo esperaba, empezo a sonreir, luego a reir pausadamente y finalmente estallo en carcajadas.

Yo me encontraba confundido, los otros más, pero tambien teniamos miedo, se estaba riendo y eso asustaba, no se detenia, seguia riendo como desquiciado, luego empece a escuchar una segunda risa, mire a los lados y encontre a Sebas riendo como niñita timida con la mano en la boca. Yo le arroje una mirada asesina y se callo al verme.

-¡Whoo!... -solto de repente el hombre extasiado- Son buenos, niños, son buenos.

-¿Que pasa aquí?, -solte de repente- ¿por que un hay infectados dentro del centro comercial?

-... Vaya, parece que alguien quiere respuestas.

-Responde. -empuje el cañon en su nuca. El tipo suspiro.

-Bien, tenemos a unos cuantos... -hizo una pausa- especimenes.

-¿Especimenes? -cuestiono la rubia.

-¡Si! -exclamo... ¿orgulloso?- , ya saben... para hacer pruebas.

-¿Que clase de pruebas? -se unio Albert.

-Pruebas para conocer mejor el virus, la cantidad de tiempo en el que se transforman, los sintomas, como se contagian, ya saben analisis.- ennumero con fastidio.

No podia creer lo que escuchaba, mis primos lo miraban con ira y la chica.. bueno ella tenia lagrimas a punto de caer, me sorprendio verla asi.

-¡entonces, ¿para eso eran los prisioneros?! -exclamo la rubia furiosa.

-Claro que si, que esperaban, ¿que nos infectaramos a nosotros mismos? -dijo obvio con voz aguda.

-¡Claro!, ¡conviertanse en zombies ustedes malditos! -vocifero Sebastian.

El hombre callo por un momento, luego miro a Sebastian divertido.

-¡Zombies!, -dijo entre risas- zombies, que gracioso. -empezo a reir nuevamente.

Zombienezuela. ¡Lee esta historia GRATIS!